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Troya Coronas Club: historia, sabor y por qué desapareció esta vitola cubana

2 min de lectura · 256 palabras

¿Qué es el Troya Coronas Club y por qué es una leyenda perdida?

El Troya Coronas Club (1) es un puro cubano que marcó una era entera en la historia tabacalera, producido inicialmente a mano antes de 1960 y discontinuado definitivamente en 2005. Esta vitola, con su medida de 123 mm (4⅞″) y cepo 40, ofrecía una fumada de unos 40 minutos que combinaba tradición artesanal con accesibilidad. Presentado en cajas de lujo con 25 unidades tubadas en aluminio, el Troya Coronas Club representó durante casi cinco décadas una opción de entrada a los puros cubanos que hoy genera nostalgia entre los aficionados más veteranos.

Troya Coronas Club (1)

Historia del Troya Coronas Club: de lo artesanal a la máquina

Lo que hace al Troya Coronas Club particularmente fascinante es su evolución industrial. Durante sus primeras dos décadas de producción, este puro se elaboró completamente a mano, siguiendo los estándares más rigurosos de la tradición cubana. Era un tiempo en que la marca Troya gozaba de prestigio entre los fumadores que buscaban una experiencia auténtica sin necesidad de invertir en las marcas más costosas del portafolio habanero.

Alrededor de 1980, la producción del Coronas Club dio un giro significativo: se transformó en un cigarro *machine-made* o elaborado a máquina. Esta transición reflejaba una tendencia más amplia en la industria cubana de la época, que buscaba mecanizar ciertas líneas para mantener volúmenes de producción sostenibles. Para muchos puristas, este cambio marcó el inicio del fin para la vitola, aunque el Troya mantuvo fieles seguidores hasta su desaparición en 2005.

Ficha técnica del Troya Coronas Club

CaracterísticaEspecificación
Nombre de vitolaCoronas Club (1)
Nombre de fábricaStandard Mano
Longitud123 mm (4⅞″)
Cepo (Ring Gauge)40
Peso oficial6.90 g
ConstrucciónMano (inicial) / Máquina (desde 1980)
PresentaciónCaja de 25 unidades tubadas
Años de producciónc. 1960 – 2005

Notas de cata y perfil de sabor

El Troya Coronas Club ofrecía un perfil de sabor que podríamos describir como "honestamente cubano": directo, sin pretensiones, pero con esa huella inconfundible del tabaco de la isla. En la primera etapa de la fumada, predominaban notas de paja tostada y madera seca, con un trasfondo sutil de nuez. A medida que el puro se desarrollaba, emergían matices terrosos y un toque de especias suaves, como pimienta blanca, que despertaban el paladar sin abrumarlo.

Hacia el tercio final, la fumada ganaba en intensidad, revelando aromas de cuero añejo y un dejo de café tostado oscuro. La ceniza, de color gris claro en las versiones hechas a mano, tendía a ser un poco más oscura en las producciones mecanizadas posteriores. El tiro era generalmente excelente gracias al cepo 40, que permitía una combustión pareja y un volumen de humo satisfactorio para un puro de su formato.

¿Con qué maridar el Troya Coronas Club?

Siendo un puro de fortaleza media, el Troya Coronas Club se presta para maridajes que acompañen sin opacar sus matices. Una taza de café del Huila, con sus notas achocolatadas y acidez equilibrada, potencia las notas terrosas del puro de manera excepcional. Para quienes prefieran algo más fuerte, un ron colombiano como el Dictador en su versión añeja ofrece un contrapunto dulce que dialoga con las notas de cuero y madera del Troya.

  • Café del Huila: resalta las notas terrosas y el retrogusto a nuez del puro.
  • Ron Dictador 20 Years: sus notas de caramelo y roble complementan la fumada.
  • Chocolate santandereano 70% cacao: ideal para acompañar el tercio final más intenso.
  • Agua mineral sin gas: limpia el paladar entre caladas sin interferir en el sabor.

¿Para quién es este puro y por qué desapareció?

El Troya Coronas Club era ideal para el fumador que buscaba una experiencia cubana auténtica sin la inversión que requieren las marcas premium. Su formato compacto lo convertía en la elección perfecta para fumadas matutinas o para quienes disponían de poco tiempo pero no querían renunciar a calidad. Era, en esencia, el puro del "aficionado práctico" que valoraba la tradición por encima del estatus.

Su desaparición en 2005 respondió a múltiples factores. Por un lado, la tendencia global hacia puros totalmente hechos a mano relegó a las líneas *machine-made* a un segundo plano. Por otro, la reestructuración del portafolio de Habanos S.A. priorizó marcas con mayor reconocimiento internacional. Hoy, encontrar un Troya Coronas Club en subastas o humidores de colección es todo un hallazgo: un testimonio de una Cuba tabacalera que ya no existe.