¿Qué es el Trinidad Topes?
El Trinidad Topes es un robusto extra de 56 ring gauge y 125 mm de longitud que pasó de ser edición limitada en 2016 a producción regular desde finales de 2019, consolidándose como una de las vitolas más generosas del portafolio de la marca. Este puro nació en el Edición Limitada 2016 de Habanos S.A., donde su recepción tan entusiasta entre los fumadores obligó a la casa matriz a incluirlo permanentemente en el catálogo. Con su cepo ancho y su construcción totalmente a mano en Cuba, el Topes representa la evolución natural de Trinidad hacia formatos más contemporáneos sin sacrificar la elegancia que caracteriza a la marca.

Historia del Trinidad Topes
La trayectoria del Topes ilustra cómo los fumadores pueden reescribir el destino de un puro. Cuando salió como Edición Limitada 2016, nadie anticipó que este robusto extra se convertiría en un fenómeno de culto. La combinación de su formato inédito para Trinidad —hasta entonces más asociada a vitolas elegantes y delgadas como la Fundadores— con una mezcla de tabacos extraordinarios, generó listas de espera en las La Casa del Habano de todo el mundo.
La presión de la comunidad de aficionados fue tal que Habanos S.A. tomó la decisión histórica de incorporarlo a producción regular en el cuarto trimestre de 2019. Este movimiento no solo democratizó el acceso al Topes, sino que validó la tendencia del mercado hacia vitolas más anchas y cortas, donde el sabor prima sobre la duración. El puro mantiene hasta hoy su banda característica de Trinidad, sin las doraduras de las ediciones limitadas, pero conservando intacta su esencia.
Notas de cata y perfil de sabor
Características técnicas
| Vitola | Robusto Extra |
| Nombre de fábrica | Topes |
| Ring gauge | 56 |
| Longitud | 125 mm (4⅞″) |
| Peso oficial | 13.89 g |
| Fortaleza | Media-Alta |
| Presentación | Caja de 12 unidades (semi boîte nature) |
Experiencia de fumada
El encendido del Topes revela inmediatamente su personalidad: una entrada cremosa con notas de cedro fresco y café tostado que evoluciona rápidamente hacia matices más complejos. El formato de 56 ring gauge permite una combustión notablemente fría, lo que preserva la delicadeza de los sabores incluso cuando la fumada avanza.
En el primer tercio, la madera de cedro se entrelaza con cuero curtido y una pizca de pimienta blanca que activa el paladar sin agredirlo. El segundo tercio es donde el Topes muestra su verdadera carta de presentación: chocolate amargo, nuez tostada y un fondo terroso que recuerda a la tierra húmeda de los vegas de Sancti Spíritus. La textura se vuelve casi masticable, con humo denso que llena la boca sin resultar agobiante.
El tramo final sube en intensidad sin perder refinamiento. Aparecen notas de espresso, cacao en polvo y un dulzor residual de miel de caña que equilibra el incremento de fuerza. La duración oscila entre los 60 y 80 minutos, dependiendo del ritmo de fumada.
¿Con qué maridar el Trinidad Topes?
La generosidad del Topes exige acompañantes que no se eclipsen fácilmente. En el contexto colombiano, propongo tres maridajes que respetan su complejidad:
- Café del Huila, origen Pitalito: su acidez cítrica y cuerpo medio-alto dialogan perfectamente con las notas de chocolate del puro. Preparado en prensa francesa a 92°C, extrae los aceites que potencian el carácter terroso del segundo tercio.
- Ron Dictador 20 años: el dulzor de la madera de roble americano y el toque de vainilla del añejamiento en Barranquilla complementan el final de miel del Topes sin competir por atención.
- Chocolate santandereano 70% cacao: la amargura controlada y las notas de frutos secos del cacao de Socorro amplifican las mismas dimensiones en el perfil del puro, creando una resonancia casi sinfónica.
Evitaría los destilados demasiado ahumados o los vinos tintos con taninos agresivos, que pueden desfigurar la sutileza de la transición entre tercios.
¿Para quién es este puro?
El Trinidad Topes está dirigido al fumador que ya superó la etapa de exploración básica y busca experiencias con arquitectura de sabor definida. No es un puro para el apuro: sus casi 80 minutos de duración demandan tiempo disponible y atención plena.
Resulta ideal para quienes encuentran los robustos tradicionales algo limitados en evolución, pero rechazan los double corona por su excesiva extensión. El aficionado que aprecia el montaje perfecto y la combustión lineal encontrará en el Topes una demostración técnica de primer nivel. También es una puerta de entrada sofisticada al universo Trinidad para quienes provienen de marcas más robustas como Cohiba o Partagás, ofreciendo fuerza contenida dentro de un envase elegante.
En resumen: si tienes una tarde de domingo, un café recién preparado y ganas de conversar con un puro que tiene algo que decir en cada bocanada, el Topes te está esperando.