¿Qué es el Siboney Coronas Tip No.2?
El Siboney Coronas Tip No.2 es un puro cubano de vitola corta y cepo delgado que nació en 1950 y desapareció de los humidores apenas una década después, en los primeros años de la década de 1960. Con sus 120 mm de longitud y ring gauge 35, este handmade representa una época dorada de la industria tabacalera cubana previa a las nacionalizaciones, cuando marcas como Siboney competían con Cohiba y Montecristo por el paladar de los fumadores más exigentes. Hoy es una pieza de colección que solo aparece en subastas especializadas o en los humidores de familias que guardaron cajas desde antes de 1962.
Historia del Siboney Coronas Tip No.2
La marca Siboney surgió en el contexto de la Cuba de los años cincuenta, cuando la isla consolidaba su reputación como el epicentro mundial del tabaco de primera calidad. El Coronas Tip No.2 llegó al mercado en 1950, formando parte de la línea regular de producción que incluía otras vitolas más conocidas de la casa. Su fabricación era completamente artesanal, confiada a torcedores de la fábrica que aún conservaban técnicas aprendidas de generaciones anteriores.
La vida comercial de este puro fue relativamente breve. La discontinuación en los primeros años sesenta respondió a las transformaciones estructurales que vivió la industria cubana tras 1959, cuando muchas marcas privadas fueron absorbidas o desaparecieron del portafolio estatal. El Siboney Coronas Tip No.2 no fue la excepción: dejó de producirse sin mayor anuncio, convirtiéndose en un fantasma del catálogo habanero que solo los coleccionistas más dedicados recuerdan con precisión.

Especificaciones técnicas
| Característica | Valor |
|---|---|
| Vitola | Coronas Tip No.2 |
| Longitud | 120 mm (4¾ pulgadas) |
| Ring gauge | 35 |
| Peso oficial | 3.97 gramos |
| Construcción | Handmade (totalmente a mano) |
| Banda | Standard band A de Siboney |
| Presentación | Cajas de 25 o 100 unidades con celofán individual |
La presentación en cajas dress box de 25 o 100 unidades, cada puro envuelto en celofán, era característica de la época y buscaba preservar la humedad óptima durante el transporte internacional. El anillo Standard band A identificaba claramente la procedencia Siboney, con una estética sobria que no necesitaba ostentación para comunicar calidad.

Notas de cata y perfil de sabor
Fumar un Siboney Coronas Tip No.2 hoy, si se tiene la fortuna de encontrar uno en condiciones adecuadas, es una experiencia arqueológica del gusto. Los ejemplares bien conservados —que rara vez superan los sesenta años de reposo— ofrecen un perfil que evoluciona desde notas de cedro seco y cuero curtido hacia matices de café tostado y chocolate amargo en el último tercio.
La construcción delgada, con ese ring gauge 35 que hoy consideraríamos casito, obliga a una combustión pausada. El tiraje es generoso si el puro ha sido mantenido correctamente, aunque la capa cubana de mediados de siglo tiende a ser más frágil que las actuales. En boca, la textura es aterciopelada, sin la aspereza que a veces acompaña a vitolas modernas de similar fortaleza. La fortaleza se sitúa en el rango medio, lo que lo hacía accesible para fumadas matutinas o como digestivo después de un almuerzo ligero.
Los aromas de prensa revelan heno seco, nuez moscada y un fondo terroso característico de los tabacos de la Vuelta Abajo de aquella época. La ceniza es compacta, de color gris claro, y sostiene bien la estructura hasta el final de la fumada.
¿Con qué maridar el Siboney Coronas Tip No.2?
Dada su fortaleza media y su carácter refinado, este puro antiguo pide acompañamientos que no dominen su personalidad. En el contexto colombiano, propongo tres maridajes que respetan su elegancia sin competir por atención:
- Café del Huila, origen Pitalito: Un espresso de cuerpo medio, sin tueste excesivo, que dialogue con las notas de chocolate del puro. La acidez cítrica típica de esta región contrasta agradablemente con el cuero seco de la primera mitad de la fumada.
- Ron Dictador 20 años: El dulzor del roble americano y el carácter afrutado de este destilado cartagenero complementan el final de la fumada sin empalagar. Servido en copa balón, a temperatura ambiente.
- Chocolate santandereano 70% cacao: Una tableta de la región de San Vicente de Chucurí, con su perfil amargo y retrogusto de frutos secos, prolonga las sensaciones del último tercio del puro.
Evitaría los aguardientes de caña tradicionales o los cafés tuestes muy oscuros, que pueden resultar agresivos con una vitola de estas dimensiones y edad.
¿Para quién es este puro?
El Siboney Coronas Tip No.2 no es para el fumador casual. Es, ante todo, un objeto de contemplación histórica que pertenece a colecciones serias de habanos pre-Castro o a aquellos momentos en que se quiere celebrar con algo que literalmente no volverá a existir. Su formato corto y delgado lo hacía ideal para el ejecutivo de los cincuenta que necesitaba una fumada de cuarenta minutos entre reuniones; hoy, su rareza lo convierte en pieza de museo que pocos se atreven a encender.
El coleccionista que busque completar una línea temporal de la marca Siboney, el historiador del tabaco que estudia la transición de la industria cubana, o simplemente el aficionado que ha probado suficientes puros contemporáneos como para sentir curiosidad por cómo sabía Cuba antes de 1960, encontrará en el Coronas Tip No.2 una respuesta tangible. No es el mejor puro que se haya fabricado en la isla, pero es un testimonio irremplazable de una manera de hacer que ya no existe.
Si alguna vez tiene la oportunidad de sostener uno en sus manos, huela la caja antes de abrirla. Ese aroma a cedro, tabaco maduro y celofán viejo es, en sí mismo, una forma de viaje en el tiempo que justifica la búsqueda.