¿Qué es el Romeo No.2 de Luxe?
El Romeo No.2 de Luxe es un puro cubano de vitola Marevas que mide exactamente 129 mm de largo con un cepo de 42 ring gauge, presentado históricamente en tubos de aluminio individuales que lo convertían en compañero ideal para viajeros y coleccionistas. Pertenece al portafolio clásico de Romeo y Julieta, marca fundada en 1875 que lleva más de un siglo cultivando la elegancia en el habano. Este formato dejó de producirse en 2002, lo que lo convierte hoy en una pieza de interés para quienes buscan puros fuera de circulación con historia detrás.

Historia del Romeo No.2 de Luxe
Los orígenes de este puro se remontan al período previo a 1960, cuando Romeo y Julieta consolidaba su reputación como una de las marcas más refinadas de La Habana. La denominación "de Luxe" no era casualidad: respondía a una época donde el empaque en tubo metálico representaba distinción y funcionalidad, protegiendo la envoltura del clima y los golpes durante el transporte.
A lo largo de su historia, el Romeo No.2 de Luxe se comercializó en tres presentaciones principales: el petaca de cartón con 5 puros en tubos (descatalogado en 2002), la caja de 25 unidades en tubos (también discontinuada ese mismo año), y la caja de 10 puros en tubos que sobrevivió hasta el final de su producción. Esta variedad de formatos refleja su popularidad tanto entre fumadores ocasionales como entre quienes acumulaban reservas para ocasiones especiales.
Especificaciones técnicas
| Característica | Especificación |
|---|---|
| Nombre de fábrica | Marevas |
| Cepo (ring gauge) | 42 |
| Longitud | 129 mm (5⅛″) |
| Peso oficial | 8.46 g |
| Construcción | Totalmente a mano |
| Fortaleza | Media |
| Banda | Estándar "A" de Romeo y Julieta |
Notas de cata y perfil de sabor
La Marevas es una vitola que premia la paciencia, y el Romeo No.2 de Luxe cumplía con esta promesa. En el primer tercio, la fumada desplegaba notas de cedro fresco y nuez tostada, ese perfil característico de la marca que ha seducido a fumadores desde Winston Churchill hasta escritores contemporáneos. La combustión, siempre lenta en puros bien conservados, liberaba una ceniza compacta de color gris claro.
Al avanzar hacia el segundo tercio, aparecían matices de café con leche y un fondo terroso que evocaba hojas de tabaco curadas en pilones. No era un puro de transiciones bruscas, sino de evolución gradual: cada bocanada construía sobre la anterior sin perder la suavidad que define a Romeo y Julieta. El último tercio intensificaba ligeramente el cuerpo, con destellos de cuero curtido y un amargor controlado que invitaba a prolongar la experiencia.
¿Con qué maridar el Romeo No.2 de Luxe?
La media fortaleza de este Marevas lo hacía versátil para maridajes, aunque brillaba especialmente con bebidas que no apagaran su complejidad. En el contexto colombiano, proponemos tres combinaciones que respetan su carácter:
- Café del Huila en grano: Un espresso de cuerpo medio, sin quemar, amplifica las notas de cacao y nuez del puro. La acidez cítrica típica de esta región contrasta elegante con la dulzura natural de la capa.
- Ron Dictador 20 años: El dulzor de la madera tostada y las especias del ron cartagenero dialogan con el perfil terroso del segundo tercio. Se recomienda servir sin hielo, a temperatura ambiente.
- Chocolate santandereano 70% cacao: La versión de la Hacienda El Roble o similar, con su amargor equilibrado, prolonga el final de boca del puro sin competir por atención.
Para quienes prefieren bebidas sin alcohol, un té negro de Ceylán ligeramente astringente funciona como paladar limpio entre bocanadas.
¿Para quién es este puro?
El Romeo No.2 de Luxe estaba dirigido al fumador que valora la tradición por encima de la novedad. Su formato en tubo lo hacía accesible para ejecutivos que necesitaban un puro confiable en el bolsillo del saco, mientras su complejidad media lo mantenía interesante para aficionados con experiencia. Hoy, fuera de producción, apela principalmente a coleccionistas que buscan ejemplares en buen estado de conservación para entender la evolución de la marca.
No es un puro para quien busca intensidad arrebatadora ni para el principiante que aún no domina la cadencia de fumada. Su Marevas de 42 ring gauge exige atención: apretar demasiado acelera el calor, descuidar el ritmo apaga la ceniza. En ese sentido, recompensaba al fumador metódico, aquel que entiende que un buen puro cubano es conversación, no monólogo.