¿Qué es el Romeo y Julieta Cupidos?
El Romeo y Julieta Cupidos es un puro cubano exclusivo lanzado en septiembre de 2023, perteneciente a la vitola Veronas de 148 mm de largo y 55 ring gauge. Disponible únicamente en La Casa del Habano y tiendas Especialistas en Habanos, este puro de 15.12 gramos representa una de las adiciones más recientes y codiciadas del portafolio de la marca fundada en 1875.

A diferencia de las líneas regulares de Romeo y Julieta, el Cupidos nació como una edición de nicho pensada para coleccionistas y fumadores que buscan experiencias fuera del catálogo estándar. Su presentación en cajas boîte nature de 20 unidades, con doble banda —la clásica de la marca más una segunda que certifica su exclusividad—, lo posiciona como una pieza de conversación en cualquier humidor.
Historia del Romeo y Julieta Cupidos
La marca Romeo y Julieta lleva más de un siglo cultivando una identidad ligada a la elegancia y la complejidad aromática. Con el Cupidos, Habanos S.A. decidió expandir el universo de la firma hacia formatos más contundentes, rompiendo con la percepción tradicional de puros medianos y suaves que históricamente han definido a la casa.

El año 2022 marcó la fabricación de los primeros Cupidos, aunque su distribución comercial se retrasó hasta septiembre de 2023. Esta pauta de maduración adicional —común en los grandes puros cubanos— permitió que las capas se asentaran y los aceites esenciales de la capa se distribuyeran de manera uniforme. El resultado es un puro que llega al fumador en su punto óptimo de evolución, sin las asperezas que a veces acompañan a los lanzamientos inmediatos.
Características técnicas
| Nombre comercial | Cupidos |
| Nombre de fábrica | Veronas |
| Longitud | 148 mm (5⅞") |
| Cepo (ring gauge) | 55 |
| Peso oficial | 15.12 g |
| Fortaleza | Media-Alta |
| Presentación | Caja de 20 unidades (boîte nature) |
| Año de lanzamiento | 2023 |

Notas de cata y perfil de sabor
La primera impresión del Cupidos se construye desde el pre-encendido: la capa colorado claro despide aromas de heno seco, corteza de naranja y un fondo terroso que anticipa complejidad. Una vez encendido, el arranque sorprende por su densidad —el 55 ring gauge genera una entrada de aire generosa que permite apreciar la estructura de capote y tripa sin esfuerzo.

El primer tercio desarrolla un núcleo de cedro blanco y nuez moscada, con una dulzura sutil que recuerda a la panela raspada. A medida que avanza la fumada, el segundo tercio introduce notas de cuero curtido, café tostado oscuro y una pizca de pimienta negra que eleva la intensidad sin romper el equilibrio. El tramo final es donde el Cupidos revela su verdadera personalidad: chocolate amargo, tierra húmeda de tabacalera y un retrogusto de almendra tostada que permanece en el paladar varios minutos después de apagar el puro.

La textura del humo es cremosa, casi mantequillosa, con una combustión lineal que rinde ceniza firme de color gris plata. El tiempo estimado de fumada oscila entre los 75 y 95 minutos, dependiendo del ritmo de cada fumador —una duración que invita a la contemplación, no a la prisa.
¿Con qué maridar el Romeo y Julieta Cupidos?
La versatilidad aromática del Cupidos abre múltiples rutas de maridaje, aunque desde una perspectiva colombiana hay combinaciones que resaltan particularmente bien sus matices. Un café de origen del Huila, especialmente de zonas altas como Pitalito o San Agustín, con su acidez cítrica moderada y cuerpo sedoso, establece un diálogo natural con las notas de cedro y chocolate del puro.

Para quienes prefieren destilados, el ron Dictador 20 años o el XO Imperiale ofrecen la profundidad de maderas tropicales y vainilla que conversan con el cuero y la nuez moscada del segundo tercio. La clave está en servirlo sin hielo, a temperatura ambiente, para no contrastar en exceso con la temperatura del humo.

Una alternativa menos convencional pero igualmente recomendable es el chocolate santandereano de origen, particularmente el elaborado con cacao de finca en porcentajes entre 70% y 85%. La amargura controlada y los tonos frutales del cacao de la región amplifican el carácter terroso del tramo final del Cupidos, creando una experiencia de cierre memorable.

¿Para quién es este puro?
El Cupidos no es un puro de iniciación. Su formato generoso y su evolución de intensidad demandan un fumador con cierta experiencia en vitolas cubanas, alguien que sepa leer los cambios de temperatura y ajuste el ritmo para evitar el recalentamiento. Es ideal para quienes han recorrido ya los clásicos de Romeo y Julieta —el Churchill, el Wide Churchill, el Petit Royales— y buscan una expresión más contundente de la marca.
El perfil de comprador típico incluye al coleccionista que completa cajas de ediciones exclusivas, al ejecutivo que reserva puros especiales para celebraciones significativas, y al entusiasta que valora la escasez como parte de la experiencia. No es un puro para el día a día, sino para esas tardes de domingo en que el tiempo se dilata y la conversación fluye sin prisa.
En términos de inversión, el Cupidos mantiene una valorización estable en el mercado secundario, especialmente en cajas selladas. Su disponibilidad restringida a La Casa del Habano garantiza cierta exclusividad, aunque no alcanza los niveles de rareza de las Ediciones Regionales o los Grandes Reservas. Es, en definitiva, un puro de disfrute inteligente: accesible para quien busca calidad sin caer en la especulación extrema.