¿Qué es el Ramón Allones Ideales de Ramon?
El Ramón Allones Ideales de Ramon es un puro cubano de la era pre-revolucionaria, lanzado antes de 1960 y descontinuado en la década de 1970. Esta vitola, que mide 161 mm de longitud con un cepo (ring gauge) de 36, representa una pieza de colección altamente cotizada entre los aficionados a la marca Ramón Allones. Hoy en día, encontrar un ejemplar en condiciones óptimas de conservación es todo un tesoro para fumadores exigentes.
Historia del Ramón Allones Ideales de Ramon
La historia del Ideales de Ramon nos transporta a la llamada "época dorada" de la producción tabacalera habanera. Este puro nació en una Cuba pre-revolucionaria donde las marcas competían por ofrecer formatos distintivos y elegantes que reflejaran el refinamiento de la alta sociedad de la época. Ramón Allones, una de las marcas más antiguas de Cuba (fundada en 1837), decidió crear una vitola que combinara longitud generosa con un calibre delgado, ideal para fumadas prolongadas y pausadas.
Sin embargo, como ocurrió con muchas otras vitolas de aquel entonces, el Ideales de Ramon tuvo una vida comercial relativamente corta. Durante la década de 1970, la industria tabacalera cubana sufrió una reestructuración significativa que llevó a la descontinuación de numerosos formatos considerados menos comerciales. Así, este elegante puro pasó a ser parte de la historia, convirtiéndose en un objeto de deseo para coleccionistas de todo el mundo.

Ficha técnica
| Vitola | Ideales de Ramon |
| Nombre de fábrica | Desconocido |
| Longitud | 161 mm (6⅜ pulgadas) |
| Cepo (Ring Gauge) | 36 |
| Fortaleza | Media - Media fuerte |
| Peso oficial | 7.59 gramos |
| Presentación | Caja de vestir (dress box) de 25 unidades |
| Estado | Descontinuado (años 70) |
Notas de cata y perfil de sabor
El Ramón Allones Ideales de Ramon ofrece una experiencia sensorial propia de los puros añejados de la era pre-revolucionaria. En frío, la capa bien curada libera aromas de paja seca y tierra húmeda, con un toque sutil de madera de cedro que anticipa lo que viene. Al encenderlo, los primeros centímetros regalan notas de cuero viejo y café tostado, típicas del perfil clásico de Ramón Allones, pero con una suavidad que solo el tiempo puede otorgar.

A medida que la fumada avanza hacia el tercio medio, el puro desarrolla complejidad con matices de nuez tostada y un dejo de chocolate amargo, similar al chocolate santandereano tan apreciado en Colombia. El tiro es excelente gracias al calibre delgado, y el humo se siente sedoso en el paladar. En el tramo final, aparecen notas especiadas de pimienta blanca y un retroceso ligeramente mineral que deja un posgusto prolongado y elegante.
- Aroma en frío: Cedro, paja seca, tierra húmeda
- Primer tercio: Cuero añejo, café tostado, madera
- Segundo tercio: Nuez, chocolate amargo, notas terrosas
- Tercio final: Pimienta blanca, mineral, especias suaves
¿Con qué maridar el Ramón Allones Ideales?

Dado que se trata de un puro descontinuado y probablemente añejo, el maridaje debe respetar su complejidad sin opacarla. Para un fumador colombiano, una taza de café suave del Huila, preparado en método de vertido (pour over), acompañará de maravilla las notas de nuez y chocolate del segundo tercio. La acidez sutil del café contrasta perfectamente con la cremosidad del humo.
Si prefiere algo más contundente, un ron añejo como el Dictador de 20 años es una apuesta segura. Los tonos de caramelo y melaza del ron colombiano abrazan las notas de cuero y café del puro, creando una armonía que recuerda a las viejas tertulias habaneras. Alternativamente, un whisky escocés de las tierras bajas (Lowlands) con perfil floral puede resaltar la elegancia de este formato delgado.
¿Para quién es este puro?

El Ramón Allones Ideales de Ramon no es un puro para cualquier fumador. Por ser una vitola descontinuada desde hace más de cuatro décadas, está destinado principalmente a coleccionistas serios y conocedores que entienden el valor histórico de lo que tienen entre sus manos. Si tiene la suerte de conseguir uno, guarde esa anilla y pásela por su dedo meñique: está sosteniendo un pedazo de la historia tabacalera cubana.
Además, este formato delgado y largo exige una fumada pausada, sin prisa, ideal para quienes disfrutan del ritual del puro como momento de reflexión. No es recomendable para principiantes, ya que su calibre estrecho requiere una calada constante y técnica para mantenerlo encendido. Para el fumador experimentado que busca viajar en el tiempo con cada tirada, este Ideales es, sin duda, un pasaporte a la Havana de mediados del siglo XX.