¿Qué es el Ramón Allones Gladiator Andino?
El Ramón Allones Gladiator Andino B.P.E. es una edición regional exclusiva lanzada en 2010 para los mercados de Bolivia, Perú y Ecuador, una pieza de colección que hoy en día es casi un mito entre los aficionados. Este puro, con su vitola de fábrica "Fortunas", mide 170 mm (6¾ pulgadas) y cuenta con un cepo de 52, presentándose en cajas numeradas con tapa corredera de las que solo se produjeron 500 unidades. Su anillo secundario lo distingue como un producto destinado originalmente a la región andina, convirtiéndolo en un tesoro difícil de conseguir para el fumador colombiano promedio.
Historia del Ramón Allones Gladiator
La historia de este puro está ligada a la estrategia de Habanos S.A. de crear lanzamientos exclusivos para mercados específicos, buscando satisfacer a coleccionistas que buscan algo más allá del catálogo regular. El Gladiator nace bajo la sombra de Ramón Allones, una marca fundada en 1837 y reconocida por su carácter robusto y su elaboración minuciosa. La designación "Andino B.P.E." hace referencia a los tres países destinatarios, y su producción limitada a solo 25.000 puros totales lo eleva a la categoría de artículo de culto.
Ficha técnica
| Atributo | Medida |
|---|---|
| Nombre | Gladiator |
| Nombre de fábrica | Fortunas |
| Cepo (Ring Gauge) | 52 |
| Longitud | 170 mm |
| Fortaleza | Media - Fuerte |
Notas de cata y perfil de sabor
Al encender el Gladiator, uno se encuentra con una fumada compleja que evoluciona notablemente a medida que avanza hacia el tercio final. En el primer tercio, predominan las notas terrosas y un sutil toque de pimienta negra, típico de la marca, acompañado de un aroma a madera de cedro bien curado. A medida que el puro se abre, la experiencia se vuelve más cremosa, revelando matices de café tostado y un dulzor discreto que recuerda al chocolate amargo.
¿Con qué maridar el Ramón Allones Gladiator?
Dado su perfil robusto y sus notas terrosas y especiadas, este puro pide bebidas con carácter que puedan dialogar con él sin opacarse. Para el paladar colombiano, un maridaje excepcional es un café de origen del Huila, preferiblemente un tueste medio que resalte la acidez y las notas frutales, contrastando con la untuosidad del puro. Si prefiere algo más espirituoso, un ron añejo como el Dictador de 20 años o un ron colombiano de la línea de La Hechicera potencia los sabores a caramelo y madera presentes en el tercio medio.- Café del Huila: Realza las notas terrosas y aporta un balance delicado.
- Ron Dictador 20 años: Acentúa el dulzor del chocolate y el cuero.
- Chocolate santandereano: Un trozo de chocolate amargo con panela complementa el retrogusto.
- Whisky escocés: Un single malt con notas ahumadas funciona de maravilla con la pimienta final.