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Guía del Ramón Allones Gigantes: historia, sabor y maridaje perfecto

2 min de lectura · 245 palabras

¿Qué es el Ramón Allones Gigantes (1)?

El Ramón Allones Gigantes (1) es un puro cubano de vitola 109 que se produjo entre 1972 y 1978, con 184 mm de longitud y ring gauge 50. Este formato imponente, conocido en la fábrica como "109", ofrecía fumadas prolongadas de más de noventa minutos, convirtiéndose en una de las expresiones más memorables de una de las marcas más antiguas de Cuba.

Ramón Allones Gigantes (1)

Historia del Ramón Allones Gigantes

Ramón Allones es una de las casas tabacaleras con mayor pedigrí en la historia habanera. Fundada en 1837, precedió incluso a marcas míticas como Partagás y H. Upmann. Cuando el Gigantes (1) debutó en enero de 1972, llegó a un portafolio ya consolidado por puros de cuerpo completo y carácter indómito.

El nombre "Gigantes" no era exageración: sus 184 milímetros lo colocaban entre los formatos más majestuosos de la época. Durante seis años, este puro se presentó en elegantes cajas vestidas de 25 unidades, portando las bandas B y C que identificaban a la marca. Sin embargo, en 1978 cesó su producción regular, convirtiendo a los ejemplares sobrevivientes en piezas de coleccionista cuyo valor aumenta con cada década que transcurre.

Características técnicas

Especificación Detalle
Nombre de fábrica 109
Ring gauge 50
Longitud 184 mm (7¼″)
Peso oficial 17.30 g
Construcción Totalmente a mano
Presentación Caja de 25 puros
Período de producción 1972 – 1978
Estado actual Descontinuado

Notas de cata y perfil de sabor

El Gigantes (1) despliega el carácter típico de Ramón Allones: intenso, complejo y terrosamente elegante. La primera tercera revela notas de cedro maduro y café tostado oscuro, con un fondo de especias dulces que recuerdan a la canela y el clavo de olor. La combustión, lenta y deliberada, construye una ceniza compacta de color gris plateado.

En el segundo tercio, el perfil evoluciona hacia matices de cuero curtido, cacao amargo y nueces tostadas. La fortaleza media-alta se mantiene constante sin agredir el paladar, demostrando el dominio de los torcedores habaneros en la selección de capas. El tramo final concentra sabores de madera de roble, chocolate negro y un regusto mineral que invita a una fumada pausada, casi meditativa.

Textura y aroma de humo

El humo es denso y cremoso, con un aroma ambiental que impregna el espacio sin resultar invasivo. En boca, la textura es aterciopelada, con una ligera picazón en los bordes de la lengua que anuncia su procedencia de tabacos de la Vuelta Abajo bien curados.

¿Con qué maridar el Ramón Allones Gigantes?

Para una fumada de casi hora y media, el maridaje debe estar a la altura. Estas son nuestras recomendaciones con sello colombiano:

  • Café del Huila: Un espresso de cuerpo medio o un tinto de origen Pitalito resalta las notas de cacao y cedro del puro sin competir con su fortaleza.
  • Ron Dictador 20 años: El dulzor del ron cartagenero y sus matices de vainilla y caramelo dialogan con la complejidad terrosa del Gigantes.
  • Chocolate santandereano 70% cacao: La amargura controlada y el perfil frutal del cacao de San Vicente de Chucurí amplifican las notas finales de chocolate negro del puro.
  • Whisky escocés de Islay: Para quienes prefieren destilados importados, la turba medicinal complementa el carácter robusto de este Ramón Allones.

¿Para quién es este puro?

El Gigantes (1) no es para el fumador ocasional ni para quien busca una experiencia rápida entre reuniones. Este puro demanda tiempo, atención y cierta experiencia previa con habanos de cuerpo completo. Es ideal para:

  • El coleccionista que busca ejemplares históricos de la época dorada de Habanos S.A.
  • El aficionado experimentado que disfruta fumadas de más de 90 minutos en soledad contemplativa.
  • Quien valora el equilibrio entre potencia y refinamiento, sin caer en la rudeza de algunos puros contemporáneos de mayor fortaleza.

Hoy, encontrar un Ramón Allones Gigantes (1) en condiciones óptimas es un privilegio reservado a subastas especializadas y humidores de coleccionistas serios. Si alguna vez se presenta la oportunidad, no dude: enciéndalo despacio, olvídese del reloj y deje que este gigante de 1972 le cuente su historia, voluta a voluta.