¿Qué es el Ramón Allones 8-9-8 Cabinet Selection?
El Ramón Allones 8-9-8 Cabinet Selection (2) fue un puro cubano de vitola Dalias que se produjo entre mediados de los años 70 y 2002, con un ring gauge de 43 y 170 mm de longitud. Su nombre proviene de la clásica disposición en caba de 8, 9 y 8 puros en sus cajas barnizadas de 25 unidades, una presentación que lo convirtió en referencia de elegancia dentro de la marca. Hoy es pieza de colección buscada por entusiastas que valoran el perfil medio-alto y la complejidad de los Ramón Allones de época.
Historia del Ramón Allones 8-9-8
La marca Ramón Allones, fundada en 1837, siempre se ha distinguido por puros de carácter intenso y capas bien definidas. El 8-9-8 Cabinet Selection llegó al mercado en plena década dorada de los habanos, cuando las vitolas largas y delgadas dominaban las preferencias de los fumadores más exigentes. Durante casi tres décadas, este puro se mantuvo en producción regular hasta su discontinuación en 2002, dejando un vacío que los coleccionistas aún lamentan.
La denominación "Cabinet Selection" no era casualidad. En la tradición cubana, este término reservaba los puros de mayor prestigio dentro de cada marca, aquellos seleccionados por su construcción impecable y su potencial de envejecimiento. El barnizado de la caja, además de proteger el contenido, era señal inequívoca de que se trataba de un producto destinado a paladares refinados.

El misterio de su desaparición
¿Por qué desapareció el 8-9-8? Las razones oficiales nunca se transparentaron, pero los conocedores apuntan a la tendencia hacia formatos más gruesos que comenzó a imponerse a finales de los 90. El ring gauge 43, considerado hoy casi filigrana, perdió terreno ante los robustos y los doble coronas. Habanos S.A., reorganizando su portafolio, decidió concentrar la producción de Ramón Allones en vitolas de mayor demanda comercial, sacrificando joyas como esta Dalias en el altar de la eficiencia.

Notas de cata y perfil de sabor
Encender un 8-9-8 bien conservado es viajar al pasado. La primera impresión es de cedro maduro y especias dulces, esa característica entrada que define el ADN de Ramón Allones. A medida que avanza la fumada, el puro revela capas de café tostado, cuero curtido y un fondo terroso que recuerda a los suelos de Vuelta Abajo.
En el segundo tercio aparecen notas de chocolate amargo y nuez moscada, con una evolución hacia el dulce que nunca resulta empalagosa. El final es donde el puro muestra su verdadera categoría: pimienta negra, regaliz y un retrogusto mineral que permanece en el paladar minutos después de apagarlo. La fortaleza, calificada como medio-alta, permite una fumada prolongada sin agotar al fumador.
| Especificación | Detalle |
|---|---|
| Nombre de fábrica | Dalias |
| Ring gauge | 43 |
| Longitud | 170 mm (6¾″) |
| Peso oficial | 11.86 g |
| Construcción | Totalmente a mano |
| Presentación | Caja barnizada 8-9-8 de 25 puros |
| Estado | Descontinuado (2002) |
| Fortaleza | Medio-alta |

¿Con qué maridar el Ramón Allones 8-9-8?
Para quien tenga la fortuna de encontrar uno de estos puros en condiciones óptimas, el maridaje debe estar a la altura. Un café del Huila de cuerpo medio, con sus notas cítricas y chocolate, realza el carácter especiado del 8-9-8 sin competir con él. La acidez natural del grano colombiano limpia el paladar entre caladas.
En destilados, el ron Dictador 20 años o sus expresiones más antiguas encuentran en este puro un compañero ideal. La vainilla y el caramelo del ron dialogan con el cuero y el chocolate del habano, mientras que el alcohol despliega los aromas más sutiles de la capa. Para los amantes del cacao, un chocolate santandereano al 70% de cacao, con su amargor elegante y frutos secos, cierra el círculo sensorial de una experiencia memorable.
¿Para quién es este puro?
El Ramón Allones 8-9-8 no es para el fumador casual. Su formato largo y delgado exige paciencia, técnica de encendido cuidadosa y tiempo disponible —una hora y media de dedicación plena. Es puro para el coleccionista que entiende el valor histórico, para quien busca en cada caja no solo fumar, sino preservar un pedazo de la tradición cubana.
También es para el paladar curioso que quiere entender qué se perdió. Comparar un 8-9-8 de los 90 con un Ramón Allones actual es ejercicio instructivo: la misma marca, el mismo origen, pero una época diferente en el tabaco. Si aparece en una humidor amigo o en subasta, merece la pena invertir. No solo por su rareza, sino porque cada ejemplar sobreviviente es testimonio de una manera de hacer puros que ya no existe.