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Guía del Rafael González Très Petit Lonsdales: historia, sabor y cata

2 min de lectura · 306 palabras

¿Qué es el Rafael González Très Petit Lonsdales?

El Rafael González Très Petit Lonsdales es un puro cubano de vitola Franciscanos con 116 mm de largo y ring gauge 40, que permaneció en producción regular desde antes de 1960 hasta su discontinuación en 2002. Esta "pequeña Lonsdale" representa uno de los formatos más elegantes y longevos del catálogo histórico de La Habana, apreciada por coleccionistas y fumadores que buscan experiencias refinadas en formatos contenidos.

Rafael González Très Petit Lonsdales

Historia del Rafael González Très Petit Lonsdales

La marca Rafael González nació en 1928 de manos de los hermanos González, quienes fundaron su fábrica en la calle San Miguel de La Habana. El Très Petit Lonsdales se introdujo en el mercado antes de la revolución, consolidándose como una de las vitolas más características de la línea durante más de cuatro décadas. Su nombre en clave de fábrica, Franciscanos, evoca la tradición de nomenclatura religiosa que imperaba en las tabaquerías cubanas de antaño.

Lo notable de este puro es precisamente su resistencia temporal. Mientras otras vitolas desaparecían del portafolio de la marca, el Très Petit Lonsdales mantuvo su lugar hasta el año 2002, cuando finalmente se retiró de la producción regular. Esta longevidad habla de un producto que encontró su público: fumadores que valoraban la sutileza sobre la potencia, la elegancia sobre la exhibición. Posteriormente, la vitola resurgió en ediciones conmemorativas especiales, manteniendo viva su memoria entre los aficionados más exigentes.

Rafael González Très Petit Lonsdales packaging

Características técnicas de la vitola

EspecificaciónMedida
Nombre de fábricaFranciscanos
Longitud116 mm (4⅝")
Ring gauge40
Peso oficial6.72 g
CapaCuba (Vuelta Abajo)
Capote y tripaCuba
FortalezaMedia
PresentaciónCajas de 25 unidades

La construcción manual de este puro sigue los estándares más rigurosos de El Laguito. El ring gauge 40, hoy considerado fino, era en su época una medida estándar que permitía apreciar con claridad el carácter de la capa y la combinación de tabacos de tripa. Su peso oficial de 6.72 gramos lo sitúa en el rango de los puros ligeros, ideales para momentos de contemplación.

Rafael González Très Petit Lonsdales packaging

Notas de cata y perfil de sabor

Primera tercio

El encendido revela inmediatamente la personalidad de este Rafael González: un sutil bouquet de cedro recién cortado, acompañado de notas de café tostado que evocan las primeras horas de la mañana en una finca cafetera. La entrada es suave, casa sedosa, sin asperezas que interrumpan el diálogo entre el fumador y el tabaco. El aroma de la capa, de color habano claro, anticipa la madurez de los tabacos empleados.

Segundo tercio

A medida que avanza la fumada, el perfil se complejiza con matices de cuero curtido y una dulzura tenue que recuerda la panela raspada. La combustión, siempre obediente, mantiene una ceniza de color gris perla que se sostiene en pequeños anillos. El humo, de textura aterciopelada, llena la boca sin abrumar, permitiendo que los sabores se revelen por capas. Aquí aparece un punto de especias dulces, casa de canela y clavo de olor, que distingue a los mejores tabacos de Vuelta Abajo.

Tercer tercio

El final mantiene la elegancia inherente a la vitola. Las notas de chocolate amargo se hacen presentes, no con la intensidad de un robusto, sino con la sutileza de un postre bien ejecutado. La fortaleza media nunca se desborda, permitiendo terminar la fumada con la misma tranquilidad con que se inició. La duración, aproximadamente 35-45 minutos, lo convierte en compañero ideal para pausas meditativas.

¿Con qué maridar el Rafael González Très Petit Lonsdales?

La delicadeza de este puro exige acompañantes que respeten su carácter sin competir por atención. En el universo colombiano de maridajes, encontramos opciones excepcionales:

  • Café del Huila: Un origen suave con notas cítricas y caramelo complementa el perfil del Très Petit Lonsdales sin eclipsarlo. La acidez moderada del Huila limpia el paladar entre caladas.
  • Ron Dictador 20 años: Su dulzura de vainilla y maderas tropicales dialoga con las notas de cedro del puro. La textura untuosa del ron prolonga la sensación de la fumada.
  • Chocolate santandereano 70% cacao: Las notas amargas y frutales del cacao de Santander resuenan con el tercer tercio del puro, creando una experiencia de cierre memorable.
  • Agua con gas y twist de naranja: Para quienes prefieren no interferir, esta opción neutra prepara el palato sin añadir variables.

¿Para quién es este puro?

El Rafael González Très Petit Lonsdales está dirigido al fumador que ha superado la búsqueda de potencia por la búsqueda de matices. Es el puro del coleccionista que valora la historia contenida en una caja de 25 unidades, del ejecutivo que necesita una pausa de calidad sin comprometer una hora completa, del viajero que aprecia formatos que no abruman en espacios reducidos.

No es un puro para quien busca impacto inicial ni para el principiante que aún no desarrolla la sensibilidad para apreciar sutilezas. Su fortaleza media y su formato contenido lo hacen accesible, pero su verdadera riqueza se revela a quienes ya han educado el paladar con experiencias previas. Para el fumador colombiano, representa una invitación a la contemplación, a ese ritual pausado que compartimos con el café de la mañana o el ron de la tarde.

En el mercado actual, encontrar ejemplares de producción regular (pre-2002) exige paciencia y recursos, pero las ediciones conmemorativas posteriores permiten acercarse a su espíritu. Fumar un Très Petit Lonsdales es, en última instancia, participar de una tradición que sobrevive a las modas: la de la elegancia contenida, de la fuerza que no necesita alarde.