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Guía del Rafael González Demi Tasse: historia, sabor y cata

2 min de lectura · 327 palabras

¿Qué es el Rafael González Demi Tasse?

El Rafael González Demi Tasse es un puro cubano de formato pequeño, con una longitud de 100 mm y un cepo de 30, que formó parte de la producción regular de la marca durante décadas antes de su descontinuación en 1996. Esta vitola, conocida en fábrica como "Entreactos", representa una época dorada del tabaco cubano donde los formatos compactos eran el estándar para fumadas rápidas pero intensas. Para el aficionado colombiano actual, se trata de una pieza de colección que evoca la elegancia clásica de La Habana.

Rafael González Demi Tasse

Historia del Rafael González Demi Tasse

Los orígenes del Demi Tasse se remontan a antes de 1960, lo que lo convierte en uno de los lanzamientos más antiguos dentro del portafolio de Rafael González. Esta marca, fundada en los años 30, siempre ha tenido una reputación particular entre los conocedores por ofrecer puros de fortaleza media con una elegancia distintiva. El Demi Tasse disfrutó de una larga vida comercial que abarcó aproximadamente cuatro décadas, un testimonio de su popularidad entre las generaciones anteriores de fumadores.

Sin embargo, el destino de este pequeño gigante cambió en 1996, cuando Habanos S.A. decidió cesar su fabricación. Esta decisión llegó en medio de una reestructuración industrial donde los formatos pequeños y delgados comenzaron a perder terreno frente a las vitolas más robustas que los consumidores modernos preferían para sesiones de fumada más prolongadas. Hoy en día, encontrar un Demi Tasse en el mercado secundario es hallar un verdadero tesoro de museo.

Notas de cata y perfil de sabor

La experiencia de fumar un Rafael González Demi Tasse es un ejercicio de concentración y apreciación sensorial. Al ser un puro totalmente hecho a mano con un cepo tan estrecho (30), la tirada suele ser firme, requiriendo fumadas cortas y constantes para mantener la combustión ideal. A pesar de su tamaño diminuto, este puro logra transmitir la esencia clásica de la marca con una sorprendente profundidad para su corta duración, que ronda los 20 a 30 minutos.

En el prensado en frío, se perciben notas secas de paja y madera de cedro suave. Al encenderlo, la primera tercia ofrece sabores herbáceos con un toque de nuez fresca y café claro. A medida que avanza, el perfil se vuelve más cremoso, apareciendo matices de cuero viejo y un punto de pimienta blanca en el retrogusto. El final es limpio, dejando en el paladar un recuerdo de tierra húmeda y especias dulces.

Ficha técnica

Atributo Detalle
Nombre de fábrica Entreactos
Longitud 100 mm (3⅞″)
Cepo (Ring Gauge) 30
Fortaleza Media - Suave
Tiro Manual
Presentación Caja de 25 unidades

¿Con qué maridar el Rafael González Demi Tasse?

Dada su corta duración y su perfil de sabor delicado, este puro no requiere de bebidas potentes que opaquen sus matices. Es el compañero ideal para una pausa cafetera en la tarde, una tradición muy nuestra. Un café de origen del Huila, con sus notas frutales y acidez media, realza los matices herbáceos del puro sin competir con ellos. La combinación permite apreciar la complejidad del tabaco en un tiempo reducido.

  • Café del Huila: Su acidez equilibrada resalta las notas de nuez y madera del puro.
  • Ron Dictador: Un trago corto de este ron colombiano, con sus notas de miel y caramelo, complementa el final especiado del Demi Tasse.
  • Chocolate santandereano: Una tableta de chocolate semiamargo con alto porcentaje de cacao hace un maridaje excelente para los últimos centímetros de la fumada.

¿Para quién es este puro?

El Rafael González Demi Tasse es ideal para el fumador experimentado que valora la historia y la artesanía del puro cubano clásico. No es un puro para quienes buscan una fumada larga y relajada, sino para el conocedor que tiene solo veinte minutos y desea una experiencia intensa y elegante. También es una pieza de deseo para coleccionistas que entienden el valor de una vitola discontinuada que representa el saber hacer de una era perdida.

Para el fumador colombiano contemporáneo, acostumbrado a cepos más generosos, este puro representa un desafío interesante: dominar la técnica de la fumada lenta en un formato que perdona poco los errores. Es una clase magistral de concentración envuelta en una lujosa y antigua vitola.