¿Qué es el Punch Diademas Extra?
El Punch Diademas Extra (2) fue un puro cubano lanzado en 1980 con 235 mm de longitud y cepo 47. Esta vitola Gran Corona marcó un capítulo breve pero notable en la historia de la marca hasta su discontinación en 1988. Representa un formato ambicioso para coleccionistas que estudian la evolución de los puros premium de esa era.

Historia del Punch Diademas Extra
Esta vitola entró al portafolio de Punch como reemplazo de la versión Diademas Extra (1) lanzada anteriormente. Su producción se mantuvo vigente durante aproximadamente ocho años, convirtiéndose en una referencia interesante para quienes analizan los formatos premium de los años ochenta. Aunque su ventana de producción fue limitada, el puro dejó una huella significativa en el catálogo de la marca por su tamaño grandioso.

La presentación era de lujo, entregada en cajas dress box que contenían cinco cigarros. Cada unidad reposaba en su propia caja individual con tapa deslizante, un enfoque de empaquetado premium que protegía adecuadamente estos puros sustanciales. Este detalle reflejaba el estatus especial que tenía el formato dentro de la gama de Punch en ese periodo.

Ficha Técnica
| Nombre | Punch Diademas Extra (2) |
|---|---|
| Nombre de Fábrica | Gran Corona |
| Longitud | 235 mm (9¼ pulgadas) |
| Cepo | 47 |
| Estado | Descontinuado (1988) |

Notas de cata y perfil de sabor
Al encender este formato Gran Corona, la fumada revela una complejidad propia de los puros cubanos de los años 80. En el primer tercio predominan aromas de cedro español y cuero fresco, acompañados de una textura cremosa en el paladar. La combustión es lenta, permitiendo que los sabores se asenten con claridad sin quemarse.
Hacia el segundo tercio, aparecen notas de café tostado y chocolate amargo que ganan intensidad. El perfil se mantiene medio a fuerte, con un retrogusto persistente que recuerda a tierra húmeda y especias suaves. La ceniza se mantiene compacta, señal de un buen armado manual típico de la época.

¿Con qué maridar el Punch Diademas Extra?
Para acompañar esta fumada legendario, lo ideal es buscar bebidas que resalten sus notas de café y chocolate. Un tinto negro de origen Huila, con su acidez equilibrada y cuerpo medio, limpia el paladar entre cada bocanada. También funciona bien un ron colombiano como el Dictador, cuyos toques de caramelo complementan el dulzor del tabaco.
Si prefieres algo sólido, un chocolate santandereano con alto porcentaje de cacao ofrece un contraste excelente. La grasa del cacao suaviza la fuerza del puro, mientras que la intensidad del chocolate resiste el cuerpo de la mezcla. Es una combinación que eleva la experiencia sensorial sin opacar los sabores principales.

¿Para quién es este puro?
Este formato es ideal para coleccionistas interesados en la evolución de las vitolas de Punch durante los años 80. También atrae a fumadores que disfrutan de puros de gran longitud y cepo generoso, donde la evolución del sabor es prolongada. No es recomendado para principiantes debido a su intensidad y duración en la fumada.
Quienes buscan una experiencia histórica y sensorial encontrarán aquí un referente de la producción regular descontinuada. Es un puro para momentos de calma, donde se puede apreciar la construcción y el perfil sin prisas. Su rareza lo convierte en una pieza clave para estudiosos del habano.