¿Qué es el Punch Diademas Extra (1)?
El Punch Diademas Extra (1) es una vitola descontinuada de 233 mm de largo y ring gauge 55 que estuvo en producción regular desde antes de 1960 hasta 1980, representando uno de los formatos más imponentes y elegantes jamás fabricados por la marca Punch en Cuba. Este puro de cepo Diademas, con un peso oficial de 21.62 gramos, se presentaba en cajas de vestir de cinco unidades envueltas individualmente en papel de aluminio, reflejando el prestigio que Habanos S.A. otorgaba a esta creación. Hoy en día, constituye una pieza de colección codiciada por los aficionados que buscan experiencias auténticas del período dorado de la tabacología cubana.

Historia del Punch Diademas Extra (1)
La historia de este puro se entrelaza con la época dorada de la industria tabacalera cubana, cuando las marcas competían por crear formatos que destacaran tanto por su presencia visual como por su complejidad aromática. El Diademas Extra (1) nació en un contexto donde el tamaño sí importaba: los fumadores de la época buscaban puros que fueran declaraciones de estatus, ceremonias de duración generosa que pudieran acompañar horas de conversación.
Su producción se extendió por aproximadamente dos décadas, un período que abarcó transformaciones políticas y económicas en la isla. En 1980, la marca decidió discontinuar esta primera versión, dando paso al Diademas Extra (2), que mantenía la esencia pero con modificaciones en sus especificaciones. Esta transición no fue un simple cambio de número: representó una evolución en la filosofía de la marca respecto a los grandes formatos.
El legado del Diademas Extra (1) trasciende su discontinuación. En el año 2000, Habanos seleccionó esta vitola para el Siglo XXI Millennium Humidor, una edición conmemorativa que reafirmó su estatus de ícono. Posteriormente, en 2004, apareció como Edición Regional Italia, demostrando que el aprecio por este cepo permanecía vigente entre los conocedores europeos.
Notas de cata y perfil de sabor
Fumar un Diademas Extra (1) —si se tiene la fortuna de encontrar uno en condiciones óptimas— es sumergirse en una experiencia que desafía la temporalidad. La primera impresión dominada por el cedro maduro y la tierra húmeda de Vuelta Abajo da paso a una evolución que solo los puros bien envejecidos pueden ofrecer.
En el primer tercio, la capa delata su origen con notas de cuero curtido y un fondo de café tostado oscuro que anticipa la complejidad por venir. La combustión, lenta y deliberada debido a su generoso ring gauge 55, permite que el calor se distribuya de manera uniforme, liberando matices de nuez moscada y pimienta blanca sin agresividad.
El segundo tercio es donde el puro revela su verdadera personalidad. Aparecen registros de chocolate amargo, regaliz seco y una mineralidad casi salina que equilibra la dulzor natural del tabaco corojo. La textura del humo se vuelve cremosa, casi untuosa, invitando a retenerla en paladar antes de exhalar.
El tramo final mantiene la elegancia sin caer en la rudeza. Los tonos especiados se intensifican —clavo de olor, canela en rama— mientras una persistencia de café espresso y madera de roble cierra una fumada que puede extenderse hasta las dos horas y media. La fortaleza se sitúa en el rango medio-alto, nunca intimidante pero presente, exigiendo atención sin agotar al fumador.
| Especificación | Detalle |
|---|---|
| Vitola de fábrica | Diademas |
| Longitud | 233 mm (9⅛″) |
| Ring gauge | 55 |
| Peso oficial | 21.62 g |
| Elaboración | Totalmente a mano |
| Fortaleza | Medio-alta |
| Período de producción | Pre-1960 a 1980 |
| Estado | Descontinuado |
¿Con qué maridar el Punch Diademas Extra (1)?
Para una fumada de esta magnitud, el maridaje requiere bebidas que acompañen sin competir, que evolucionen paralelamente durante las horas de ceremonia. Desde Colombia, propongo tres aproximaciones que honran tanto al puro como a nuestra tradición:
- Café del Huila, variedad Bourbon, preparado en prensa francesa: Su cuerpo medio-alto y notas de caramelo y frutos secos dialogan con el perfil del Diademas sin eclipsarlo. La temperatura sostenida del café en prensa francesa mantiene la experiencia calida durante toda la fumada.
- Ron Dictador 20 años: El dulzor del ron envejecido en barricas de bourbon complementa los tonos de chocolate y vainilla del puro, mientras su estructura alcohólica limpia el paladar entre caladas. Servido en copa balón, permite apreciar la evolución aromática de ambos.
- Chocolate santandereano 70% de cacao: Una tableta de la región de San Vicente de Chucurí, con su perfil terroso y amargor controlado, establece un puente perfecto con las notas finales del puro. El contraste de temperaturas —chocolate a temperatura ambiente, humo tibio— genera una sinfonía textural.
Si se prefiere una opción sin alcohol, un té pu-erh añejo de cinco años ofrece esa profundidad umami que el Diademas Extra (1) demanda como compañero de viaje.
¿Para quién es este puro?
El Punch Diademas Extra (1) no es para el fumador casual ni para quien busca una experiencia rápida entre reuniones. Este puro está reservado para el conocedor que entiende el valor del tiempo, para quien puede dedicar una tarde completa a la contemplación de una pieza histórica del tabaco cubano.
Es ideal para el coleccionista que ya ha transitado por las vitolas disponibles y busca comprender, a través del humo, cómo era la industria antes de las estandarizaciones actuales. También para el aficionado a formatos grandes que encuentra en el Doble Corona o el Presidente una dimensión insuficiente, quien anhela esa rareza de un cepo que hoy solo sobrevive en ediciones limitadas y humidores conmemorativos.
Finalmente, es para quien valora la proporción como virtud estética: la siluena perfecta de 233 milímetros, el equilibrio visual del anillo 55, la promesa contenida en una caja de vestir que ha resistido décadas de almacenamiento. Fumar un Diademas Extra (1) es, ante todo, un acto de memoria —de quienes lo elaboraron, de quienes lo conservaron, de una tradición que el tiempo no ha logrado borrar del todo.