¿Qué es el Por Larrañaga Fénix Edición Phoenicia?
El Por Larrañaga Fénix Edición Regional Phoenicia es un puro cubano de edición limitada lanzado en 2021, aunque llegó al mercado en diciembre de 2023, que celebra 15 años de colaboración entre Habanos S.A. y Phoenicia T.A.A. Se trata de una vitola 109 de 184 mm de largo y 50 de ring gauge, presentada en cajas numeradas de 15 unidades con una producción total de apenas 6,666 puros, lo que lo convierte en una pieza de colección dentro del portafolio de esta histórica marca fundada en 1834.

Historia del Fénix: renacimiento de una alianza
El nombre "Fénix" no es casualidad. Este ave mitológica que resurge de sus cenizas simboliza perfectamente la trayectoria de quince años de trabajo conjunto entre Habanos S.A. y el distribuidor libanés Phoenicia T.A.A., responsable de mercados tan diversos como el Medio Oriente, África y parte de Europa. La Edición Regional Phoenicia ha tenido hitos memorables, pero el Fénix marca un punto de inflexión al introducir por primera vez el formato 109 en el catálogo de Por Larrañaga.
La vitola 109 es una de las más elegantes del repertorio cubano: piramidal de cabeza redondeada, que combina la concentración de sabores de los diademas con una combustión más amable. Su origen se remonta a los años cincuenta, cuando se fabricaban para clientes privados. Que Por Larrañaga, marca tradicionalmente asociada a formatos más modestos y accesibles, reciba este tratamiento habla del prestigio que ha recuperado en las últimas décadas.
Especificaciones técnicas
| Vitola de galera | 109 |
| Longitud | 184 mm (7¼″) |
| Ring gauge | 50 |
| Peso oficial | 17.30 g |
| Elaboración | Totalmente a mano |
| Capa | Corojo cubano |
| Fortaleza | Media |
| Producción total | 6,666 puros |
Notas de cata y perfil de sabor
La primera impresión del Fénix es de refinamiento contenido. El capote desprende aromas de cedro maduro, vainilla y un fondo de frutos secos tostados. Una vez encendido, el arranque es suave, casi cortés, con notas de café con leche y pan tostado que preparan el paladar sin agresividad.
En el segundo tercio, el puro revela su complejidad. Aparecen matices de cuero curtido, cacao amargo y una dulzura especiada que recuerda a la canela y el clavo de olor. La textura del humo es cremosa, casi sedosa, con una resistencia ideal que permite fumar sin prisa. El formato 109, con su cabeza redondeada, concentra el sabor de manera gradual, evitando los picos de intensidad que pueden agotar.
El último tercio mantiene la elegancia sin volverse áspero. Emergen notas de chocolate negro, nuez moscada y un retrogusto terroso típico de las mejores capas de Vuelta Abajo. La duración de la fumada ronda los 90-110 minutos, dependiendo del ritmo. Es un puro que premia la paciencia: apurarlo sería desperdiciar su evolución.
¿Con qué maridar el Por Larrañaga Fénix?
La media fortaleza y el carácter especiado del Fénix abren múltiples posibilidades de maridaje, especialmente con productos colombianos que respeten su sutileza:
- Café del Huila: Un grano de altura, tostado medio, con acidez cítrica que contrapuntea la dulzura del puro. La finca San Agustín o los lotes de Pitalito funcionan especialmente bien.
- Ron Dictador 20 años: El dulzor de la madera de roble y las notas de caramelo del ron cartagenero dialogan con el cacao del Fénix sin competir por atención.
- Chocolate santandereano 70% cacao: El de Santander, con su perfil frutal y amargor equilibrado, es compañero ideal para el segundo tercio del puro.
- Whisky escocés de las Islas: Un Highland Park 18 o un Glenmorangie Nectar d'Or, por su perfil afrutado y especiado, complementan sin ahogar.
Evitar bebidas demasiado torrefactas o licores dulces que puedan empalagar. El Fénix pide acompañantes que conversen, no que griten.
¿Para quién es este puro?
El Fénix no es un puro para el fumador impaciente ni para quien busca impacto inmediato. Está pensado para la tarde de un domingo, la celebración de un cierre de negocio, la contemplación después de una buena comida. Su formato largo exige tiempo y atención, pero devuelve una experiencia de meditación tabaquera que pocos puros contemporáneos logran.
El coleccionista lo deseará por su rareza: 6,666 unidades en todo el mundo significa que pocas cajas llegarán a Colombia. El aficionado experimentado lo apreciará como una ventana al Por Larrañaga de antaño, cuando la marca competía con las grandes en sofisticación. Y el curioso, si se toma el tiempo de conocerlo, descubrirá por qué esta marca centenaria merece su renacimiento.
En precio, el Fénix se posiciona en el segmento alto de las Ediciones Regionales, justificado por su limitación y formato. No es un puro para fumar todos los días, sino para recordar por qué nos enamoramos de los habanos.