¿Qué es el Partagás Serie du Connaisseur No.2?
El Partagás Serie du Connaisseur No.2 fue un puro cubano de producción regular, lanzado antes de 1960 y discontinuado oficialmente en 2010 tras más de cincuenta años de historia. Con una vitola parejo de 166 mm de longitud y un cepo de 38 (ring gauge), este tabaco representó la esencia tradicional de la marca para paladares exigentes hasta su retiro del mercado.
Este cigarro no era solo un habano más; era un testimonio de la filosofía de blending clásica de Partagás, diseñado específicamente para el conocedor que busca complejidad sin estridencias. Durante décadas, ocupó un lugar privilegiado en los humidores de coleccionistas que valoraban su consistencia y su evolución a lo largo del tiempo. Su desaparición marcó el fin de una era dorada para muchos aficionados que aún guardan cajas de este tesoro como reliquias del sabor cubano auténtico.
Historia y evolución de una leyenda
La historia del Connaisseur No.2 comienza en una época dorada de la industria tabacalera cubana, mucho antes de que las regulaciones modernas estandarizaran cada aspecto visual de los puros. Lo más curioso de esta joya es su transformación estética: las unidades producidas antes de aproximadamente 2005 no llevaban ninguna anilla o banda, una presentación minimalista que gritaba tradición y confianza en la calidad del tripa.

A partir de mediados de la década de 2000, la fábrica decidió adoptar la banda estándar "A" de Partagás para alinear este modelo con la imagen contemporánea de la marca. Este cambio visual, aunque pequeño, denota la transición de un producto puramente artesanal y antiguo a uno integrado en el catálogo global moderno. Sin embargo, fue en 2010 cuando se tomó la difícil decisión de descontinuar la vitola, dejando atrás un legado de más de medio siglo de producción ininterrumpida.

Ficha técnica del puro
| Nombre Comercial | Partagás Serie du Connaisseur No.2 |
| Nombre de Fábrica | Parejos |
| Medidas | 38 x 166 mm (6 ½ pulgadas) |
| Peso Oficial | 8.90 g |
| Empaque | Caja de 25 con tapa corrediza |
| Estado | Descontinuado (2010) |
Notas de cata y perfil de sabor
Al encender un Connaisseur No.2, especialmente uno bien conservado, lo primero que invade el paladar es esa tierra húmeda y fértil característica de Vuelta Abajo, mezclada con un toque dulce de madera de cedro viejo. La fortaleza es media, permitiendo que los sabores se desarrollen sin abrumar, revelando notas profundas de cuero curtido y café tostado que recuerdan a los granos seleccionados del sur del Tolima.

A medida que avanza la fumada, la textura del humo se vuelve cremosa, depositando en la lengua matices de chocolate amargo y especias suaves como la nuez moscada. Es un puro que exige paciencia; su cepo delgado de 38 permite una combustión lenta donde la tripa longa muestra todo su potencial aromático sin quemarse rápido. No esperes explosiones de pimienta agresiva, sino una danza elegante de sabores terrosos que evolucionan suavemente hasta la última terciera.

¿Con qué maridar el Connaisseur No.2?
Para disfrutar este puro como se debe, nada mejor que acompañarlo de un café colombiano de origen, preferiblemente un tinto negro de la región del Huila con notas cítricas que corten la grasa del tabaco. La acidez brillante del café resalta los toques de madera del puro, creando un equilibrio perfecto que limpia el paladar entre caladas y permite apreciar la complejidad del blend.

Si prefieres algo más fuerte para la tarde-noche, un ron Dictador de 12 o 20 años es el compañero ideal; sus notas de vainilla y caramelo se entrelazan maravillosamente con el dulzor natural del tabaco maduro. También puedes probarlo con un trozo de chocolate santandereano al 70% de cacao, donde la intensidad del cacao potencia los finales terrosos y especiados del cigarro, elevando la experiencia a un nivel gourmet inolvidable.

¿Para quién es este puro?
Este cigarro está pensado para el fumador experimentado que valora la historia tanto como el sabor, alguien que entiende que fumar un puro descontinuado es viajar en el tiempo a la Cuba tabacalera de antaño. Es ideal para quienes disfrutan de vitolas delgadas que requieren una técnica de corte precisa y una fumada pausada, lejos de las prisas de la vida moderna.

Si eres coleccionista, tener una caja de estos puros en tu humidor es poseer un fragmento de la historia de Habanos S.A., una pieza de conversación que demuestra conocimiento y buen gusto. Aunque ya no se produce, encontrar una unidad en buen estado es un premio para aquellos que buscan la autenticidad de los blends tradicionales de Partagás, lejos de las tendencias comerciales actuales.