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Guía del Partagás Connaisseur No.1: historia, sabor y por qué desapareció

2 min de lectura · 385 palabras

¿Qué es el Partagás Connaisseur No.1?

El Partagás Serie du Connaisseur No.1 fue un puro cubano de producción regular, conocido en fábrica como "Delicados", que se caracterizó por su elegante vitola de 192 mm y cepo 38 hasta su discontinuación en 2010. Esta joya de la habanería, lanzada antes de 1960, representó durante más de cincuenta años la cara más refinada y clásica de la marca Partagás para los conocedores exigentes.

Partagás Serie du Connaisseur No.1

Historia del Partagás Connaisseur No.1

Este puro nació en una de las épocas doradas de la industria tabacalera cubana, consolidándose rápidamente como un referente de elegancia dentro del portafolio de Partagás. A diferencia de muchas otras marcas que sufrieron cambios drásticos tras la revolución, el Connaisseur No.1 mantuvo su esencia y presencia en los anaqueles mundiales por más de medio siglo, ganándose el respeto de coleccionistas y fumadores habituales por igual.

Su historia tiene un detalle curioso que lo hace aún más especial para los puristas: durante décadas, estas cajas viajaron sin la famosa banda roja y dorada que hoy identificamos inmediatamente con la marca. No fue sino hasta aproximadamente el año 2005 cuando Habanos S.A. decidió incluir la banda estándar "A" en cada unidad, marcando el final de una era donde la calidad del tabaco hablaba por sí sola sin necesidad de etiquetas.

Lamentablemente para muchos aficionados, la producción de esta vitola llegó a su fin oficial en 2010, cerrando un capítulo importante en la cronología de Partagás. Hoy en día, encontrar una caja original, especialmente aquellas que no tienen banda o las últimas ediciones con ella, se ha convertido en una verdadera aventura para quienes buscan revivir esa experiencia de fumada histórica y única.

Ficha técnica y especificaciones

Nombre Comercial Partagás Serie du Connaisseur No.1
Nombre de Fábrica Delicados
Longitud 192 mm (7 ½ pulgadas)
Cepo (Ring Gauge) 38 (15.08 mm)
Estado Discontinuado (2010)
Fortaleza Media a Media-Alta

Notas de cata y perfil de sabor

Al encender un Connaisseur No.1, lo primero que notarás es cómo su construcción fina y alargada concentra los sabores de manera distinta a los robustos modernos. La entrada es suave pero con carácter, presentando notas inmediatas de cedro viejo y tierra húmeda, típicas del terruño de Vuelta Abajo, pero con una limpieza impresionante gracias a su cepo estrecho.

A medida que avanza la fumada, el perfil se abre revelando matices de café tostado y un toque sutil de especias dulces que no invaden el paladar. La textura del humo es sedosa y densa, permitiendo apreciar la complejidad de un tabaco bien fermentado que ofrece un equilibrio perfecto entre la fuerza tradicional de Partagás y la fineza de un puro de gala.

  • Entrada: Cedro, cuero fino y tierra.
  • Desarrollo: Café negro, cacao amargo y nueces.
  • Final: Especias suaves, pimienta blanca y un retrogusto persistente y limpio.

¿Con qué maridar el Partagás Connaisseur No.1?

Para disfrutar este puro como se debe en nuestra tierra, nada mejor que acompañarlo de un café del Huila, preferiblemente de origen Caturra o Bourbon, preparado en método de goteo para resaltar su acidez frutal que corta perfectamente la grasa del tabaco. La combinación realza las notas de chocolate oscuro del puro y crea una armonía que cualquier paisa sabría apreciar en una tarde tranquila.

Si prefieres algo más fuerte para cerrar la noche, un ron Dictador de 12 o 20 años es el compañero ideal; sus notas de vainilla y madera se entrelazan con el perfil ahumado del "Delicados" sin opacar su elegancia. También puedes probarlo con un chocolate santandereano al 70% de cacao, cuya intensidad complementa la fortaleza media-alta de este clásico discontinuado.

¿Para quién es este puro?

Este cigarro está pensado para el fumador experimentado que valora la historia tanto como el sabor, alguien que disfruta de una fumada larga y pausada de más de hora y media sin prisas. Es ideal para quienes extrañan los formatos clásicos y delgados que exigen una técnica de calada constante para mantener la combustión perfecta y evitar que se apague.

No es un puro para principiantes ni para momentos rápidos, sino para el coleccionista que busca atesorar un pedazo de la historia de Habanos o para el conocedor que quiere entender cómo era el lujo discreto de Cuba antes de la era moderna. Si tienes la suerte de conseguir uno, guárdalo en tu humidor con cuidado, pues estás sosteniendo entre manos un testigo silencioso de más de cincuenta años de tradición tabacalera.