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Partagás Serie D No.5: guía completa de sabor, historia y cata

2 min de lectura · 337 palabras

¿Qué es el Partagás Serie D No.5?

El Partagás Serie D No.5 es un puro cubano de vitola robusto que entró como producción regular el 1 de enero de 2011, midiendo 110 mm de largo con un cepo de 50 ring gauge. Con un peso oficial de 10.34 gramos, este habano compacto de la fábrica D No.5 representa la evolución de la icónica Serie D hacia un formato más accesible para el fumador contemporáneo, manteniendo el carácter potente y terroso que define a la marca desde 1845.

Partagás Serie D No.5

Historia del Partagás Serie D No.5

La marca Partagás nació en La Habana de manos de Don Jaime Partagás y Ravet, quien estableció su fábrica en el número 60 de la calle Industria, donde aún se encuentra la Real Fábrica de Tabacos Partagás. La Serie D, específicamente, se consolidó como una de las líneas más prestigiosas de la casa, con el legendario Serie D No.4 como su estandarte desde décadas atrás.

El No.5 llegó para llenar un vacío: los fumadores buscaban la intensidad de Partagás en tiempos de fumada más breves. Su lanzamiento en 2011 coincidió con una tendencia global hacia formatos más cortos sin sacrificar complejidad. La vitola se fabrica completamente a mano en la fábrica Francisco Pérez Germán, antigua Romeo y Julieta, bajo estrictos controles de calidad que garantizan la consistencia en cada caja.

Partagás Serie D No.5

Desde su debut, el No.5 ha estado disponible en presentaciones variadas: cajas semi boîte nature de 10 y 25 unidades desde 2011, y desde 2013, una elegante caja de 15 tubos de aluminio distribuidos en 5 paquetes de cartón con 3 puros cada uno. Esta versatilidad en el empaque refleja la intención de Habanos S.A. de posicionarlo como un habano para el día a día, no solo para ocasiones especiales.

Partagás Serie D No.5 packaging

Notas de cata y perfil de sabor

El Partagás Serie D No.5 ofrece una experiencia de cuerpo medio que evoluciona con notable coherencia durante sus aproximadamente 45-50 minutos de duración. La encendida revela inmediatamente la firma de la marca: tierra húmeda, cuero curtido y una pimienta negra sutil que anticipa lo que viene.

Atributo Valoración Descripción
Cuerpo Medio Equilibrado, accesible pero con carácter
Fuerza 3.5/5 Presente sin agredir el paladar
Complejidad 3.67/5 Perfil evolutivo con capas definidas
Equilibrio Alto Ninguna nota domina sobre otra
Retrohale Especiado Canela y nuez moscada perceptibles
Partagás Serie D No.5 band

En el primer tercio, el cedar se impone con claridad, acompañado de café tostado y un fondo de cacao amargo que recuerda al chocolate santandereano de Colombia. La combustión es regular, generando una ceniza de color gris oscuro que se mantiene firme. Entramos al segundo tercio y aparecen las nueces tostadas y un toque de regaliz que complejiza el paladar sin perder la identidad terrosa.

El tramo final intensifica: el cuero madurado, la pimienta blanca y una madera resinosa que algunos identifican como cedro de líbano. El final es limpio, sin amargor excesivo, dejando un retrogusto dulce que invita a otra fumada. Para obtener el máximo de esta vitola, se recomienda dejar reposar los puros al menos dos años desde su fecha de fabricación; con cinco años, alcanzan una madurez excepcional donde la rudeza inicial se transforma en elegancia.

Partagás Serie D No.5 packaging

¿Con qué maridar el Partagás Serie D No.5?

La versatilidad de este habano permite múltiples maridajes que resaltan diferentes facetas de su personalidad. Como fumadores colombianos, tenemos ventaja: nuestra geografía ofrece combinaciones naturales que pocos lugares pueden replicar.

  • Café del Huila: Un espresso de cuerpo medio, posiblemente de la zona de Pitalito, realza las notas de cacao y nuez del puro. La acidez cítrica típica de estos cafés corta la grasa del habano y limpia el paladar entre caladas.
  • Ron Dictador 20 años: La dulzura de la madera tropical y el caramelo del ron colombiano dialogan con el cuero y la especia del Partagás. Servido solo, sin hielo, a temperatura ambiente.
  • Chocolate santandereano 70% cacao: La variedad trinitaria de la región, con sus matices frutales, construye un puente hacia las notas dulces del tercio final del puro.
  • Whisky escocés de cuerpo medio: Un Highland Park 12 años o similar, con su perfil ahumado y turba moderada, complementa sin competir.
Partagás Serie D No.5 packaging

Evita maridar con bebidas demasiado dulces o carbonatadas; el azúcar en exceso emmascara la sutileza del habano, mientras que las burbujas alteran la percepción de la capa de humo. El agua mineral sin gas, servida a temperatura ambiente, es el acompañante neutral por excelencia para quien prefiere concentrarse en el puro mismo.

Partagás Serie D No.5 packaging

¿Para quién es este puro?

El Partagás Serie D No.5 ocupa un espacio particular en el universo habanero. Es el puente ideal entre el fumador de ocasional que busca acercarse a la tradición fuerte de Partagás y el aficionado experimentado que necesita un formato corto sin renunciar a la complejidad.

Recomiendo este habano para:

  • El ejecutivo con agenda apretada: Su duración de 45 minutos lo hace perfecto para el intervalo entre reuniones o una pausa deliberada en la tarde.
  • El iniciado en puros cubanos: El cuerpo medio y el formato manejable permiten aprender la técnica de fumada sin el compromiso temporal de un Churchill.
  • El coleccionista de Serie D: Completa el trío junto al No.4 y el No.6, ofreciendo la misma línea de sabor en diferentes escalas temporales.
  • El fumador en climas húmedos: El cepo 50 y el largo contenido facilitan la combustión en zonas tropicales como la costa colombiana, donde puros más largos sufren con la humedad.
Partagás Serie D No.5 packaging

No es, sin embargo, un puro para quien busca suavidad absoluta ni para el amante de los formatos extremadamente largos que prefieren películas de tres horas de duración. Tampoco recomendaría el No.5 como primer habano de la mañana; su carácter terroso demanda un paladar ya despierto, preferiblemente después del almuerzo.

En mi experiencia, el Partagás Serie D No.5 brilla cuando se fuma con intención, no por inercia. Es un habano que recompensa la atención: cada tercio ofrece algo que descubrir, y su evolución coherente lo convierte en maestro de ceremonias para conversaciones prolongadas o momentos de reflexión solitaria. En la relación calidad-precio-accesibilidad, pocos puros cubanos de producción regular compiten con él.

Partagás Serie D No.5 packaging