¿Qué es el Partagás Serie D No.4 Reserva Cosecha 2000?
El Partagás Serie D No.4 Reserva Cosecha 2000 es una edición limitada de 124 mm de longitud y cepo 50, lanzada en 2005 con tabaco cosechado exclusivamente en el año 2000 y añejado tres años antes de ser enrollado. Pertenece a la prestigiosa serie Reserva de Habanos S.A., reservada para los puros más excepcionales de cada marca. Solo se produjeron 5.000 cajas numeradas de 20 unidades, convirtiéndolo en una pieza de colección codiciada por los aficionados más exigentes del mundo.

Historia del Partagás Serie D No.4 Reserva Cosecha 2000
La historia de este puro comienza en los campos de Vuelta Abajo, Pinar del Río, donde la cosecha del 2000 fue catalogada como excepcional por los vegueros cubanos. Habanos S.A., la empresa estatal que comercializa los puros cubanos, seleccionó cuidadosamente las hojas más prometedoras de esa añada para el programa Reserva, iniciado en 2003 con el Cohiba Siglo VI Reserva.
El Serie D No.4 es quizás la vitola más emblemática de la marca Partagás, creada en la fábrica Francisco Pérez Germán —conocida popularmente como "La Habana"—. Para la Reserva Cosecha 2000, los torcedores más experimentados de la fábrica recibieron el encargo de elaborar estas piezas con tabaco que había madurado en pilones durante 36 meses, un lujo que raramente se concede en la producción regular.
El resultado salió al mercado en 2005, presentado en una elegante caja de madera lacada en negro con numeración individual. Cada puro lleva dos anillas: la clásica de Partagás y una segunda dorada que identifica la Reserva 2000, detalle que los coleccionistas valoran enormemente.


Notas de cata y perfil de sabor
Características técnicas
| Vitola de fábrica | Robustos |
| Longitud | 124 mm (4⅞″) |
| Cepo (ring gauge) | 50 |
| Peso oficial | 11.66 g |
| Fortaleza | Media-alta a alta |
| Capa | Colorado oscuro, aceitosa |
Experiencia de fumada
Encender un Reserva Cosecha 2000 después de casi dos décadas de añejamiento adicional en humidor es una experiencia casi religiosa. El primer tercio despliega una entrada suave pero compleja, con notas de cedro maduro y café tostado que recuerdan a las fincas del Huila en plena cosecha. La combustión es perfecta, ceniza blanca y compacta, evidencia del meticuloso proceso de elaboración.
En el segundo tercio, el carácter terroso de Partagás se manifiesta con mayor intensidad. Aparecen matices de cuero curtido, tierra húmeda de tabacalera y un fondo dulce de cacao que evoluciona hacia el chocolate amargo. La fuerza se construye progresivamente sin agredir el paladar, manteniendo ese equilibrio que solo el tiempo otorga.
El último tercio es donde el tabaco del 2000 demuestra su majestuosidad. Especias de clavo y pimienta negra se mezclan con un regusto de nuez tostada y un toque mineral característico de los mejores habanos envejecidos. La fumada dura aproximadamente 60-75 minutos, tiempo suficiente para perderse en la contemplación.


¿Con qué maridar el Partagás Serie D No.4 Reserva Cosecha 2000?
Un puro de esta categoría merece compañía a la altura. En tierras colombianas, propongo tres maridajes que honran su complejidad sin eclipsarla:
- Café del Huila, origen Pitalito: Un espresso de cuerpo medio, sin tueste excesivo, realza las notas de cacao del puro. La acidez cítrica típica de esta región contrasta elegantemente con la tirosidad del tabaco.
- Ron Dictador 20 años: El dulzor de la madera tostada y las especias del ron cartagenero dialogan perfectamente con el perfil del Reserva. Servido en copa balón, sin hielo, a temperatura ambiente.
- Chocolate santandereano 70% cacao: La tableta de originario de San Vicente de Chucurí, con su amargor equilibrado y frutos secos, prolonga el final de boca del puro de manera sublime.
Si prefiere opciones internacionales, un whisky escocés de las Islas, tipo Lagavulin 16 años, o un cognac XO de terroir Grande Champagne complementan la experiencia. Evite los destilados demás dulces o los vinos tintos jóvenes, que pueden competir desfavorablemente con la estructura del tabaco.


¿Para quién es este puro?
El Reserva Cosecha 2000 no es un puro para el aficionado ocasional ni para quien busca una fumada rápida entre reuniones. Está concebido para el coleccionista que entiende que cada caja numerada representa un capital patrimonial, para el entendido que puede distinguir el añejamiento prolongado de la simple fortaleza, para el amante de los rituales que reserva momentos específicos para la contemplación.
En el mercado actual, encontrar una caja completa es prácticamente imposible sin conexiones en casas de subasta especializadas como Sotheby's o Christie's. Los puros sueltos, cuando aparecen, superan los 300-400 dólares por unidad. Si tiene la fortuna de poseer uno, mi recomendación es guardarlo para una ocasión que merezca ser recordada: el nacimiento de un nieto, la firma de un contrato trascendental, o simplemente una tarde de lluvia en compañía de su propia historia.
Para quienes desean acercarse al perfil de Partagás sin la inversión de una Reserva, el Serie D No.4 de producción regular mantiene el carácter robusto de la marca, aunque carece de esa dimensión casi meditativa que el tiempo otorga. Piense en este Reserva Cosecha 2000 como la diferencia entre un buen vino de cosecha y una añada legendaria: ambos nacen de la misma tierra, pero solo uno ha conversado con los años.

