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Partagás Pride: historia y características de este vitola descontinuado

2 min de lectura · 258 palabras

¿Qué es el Partagás Pride?

El Partagás Pride fue un vitola descontinuado de la histórica marca cubana Partagás, lanzado antes de 1960 y producido hasta los años ochenta. Con sus 110 mm de longitud y ring gauge 42, este puro en formato Minutos representaba la elegancia de la época dorada del tabaco cubano, presentado en cajas de 10 unidades con tubos de aluminio individuales que protegían cada ejemplar.

Partagás Partagas Pride

Historia del Partagás Pride

El Pride nació en los talleres de La Habana cuando Partagás aún operaba como empresa privada, antes de la nacionalización de la industria tabacalera en 1960. Durante las décadas siguientes, mantuvo su producción bajo el sistema estatal, convirtiéndose en testigo silencioso de la transformación de la isla. Su desaparición del catálogo en algún momento de los años ochenta lo convirtió en pieza de colección, perseguido por quienes buscan reconstruir el legado completo de la marca.

La presentación en tubos de aluminio no era meramente decorativa: permitía transportar el puro sin dañar la capa, manteniendo la humedad óptima durante viajes. Este detalle reflejaba la mentalidad de una época donde cada elemento del producto tenía función práctica además de estética.

Características técnicas del vitola

Especificación Detalle
Nombre de fábrica Minutos
Longitud 110 mm (4⅜″)
Ring gauge 42
Peso oficial 7.46 g
Elaboración Totalmente a mano
Presentación Cajas de 10 con tubos de aluminio

Notas de cata y perfil de sabor

Los ejemplares conservados que aún circulan en el mercado de coleccionistas revelan un perfil que evolucionó dramáticamente con el envejecimiento. La capa oscura deja entrever un corazón de tabaco que, en su momento, ofrecía notas de tierra húmeda, cedro recién cortado y un fondo de café tostado que es marca registrada de la marca Partagás.

En fumadas actuales de reservas bien conservadas, aparecen matices de cuero curtido, chocolate amargo y una especiedad sutil que recuerda a la pimienta negra molida. La construcción manual de la época garantizaba una combustión pareja y una resistencia al tiro que hoy se extraña en algunas producciones contemporáneas. El humo es denso, caso cremoso, con una textura que se asienta en el paladar sin agresividad.

Fortaleza y duración

El Pride se situaba en el rango medio-alto de fortaleza, característico de la línea Partagás pero sin llegar a la intensidad de sus hermanos mayores como el Serie D No. 4. Su formato compacto permitía una fumada de 25 a 35 minutos, ideal para quienes buscaban la complejidad de la marca sin comprometer una hora completa.

¿Con qué maridar el Partagás Pride?

Para quienes tengan la fortuna de acceder a un ejemplar, el maridaje debe respetar la nobleza del tabaco envejecido. Un café del Huila, de cuerpo medio y acidez equilibrada, funciona como puente perfecto entre las notas terrosas del puro y la dulzura natural del grano. La tostión media resalta sin competir.

En destilados, el ron Dictador 20 años ofrece la complejidad necesaria: sus notas de caramelo, vainilla y madera tropical dialogan con el carácter evolucionado del Pride. Para quienes prefieren el cacao, un chocolate santandereano entre 65% y 70% de cacao limpio complementa las notas amargas del final de boca sin empalagar.

¿Para quién es este puro?

El Partagás Pride ya no es un puro para fumar: es un objeto de contemplación histórica. Los coleccionistas serios lo buscan para completar archivos de la marca, mientras que los fumadores con acceso a ejemplares deben entender que cada unidad consumida es irreemplazable. No es para el aficionado ocasional ni para quien busca experiencias consistentes de compra.

Su verdadero valor reside en la ventana que abre hacia una época donde los formatos menores tenían el mismo respeto que las vitolas grandes. Para el estudioso del habano, representa una lección de cómo la construcción artesanal y el tiempo transforman materia prima en patrimonio cultural.