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Partagás Londres Extra: historia del puro mecanizado cubano icónico

2 min de lectura · 326 palabras

¿Qué es el Partagás Londres Extra?

El Partagás Londres Extra fue un puro cubano mecanizado de 129 mm y cepo 40, producido hasta su discontinuación oficial en 2002. Esta vitola, conocida en fábrica como Petit Cetros, representó durante décadas la puerta de entrada más accesible al carácter robusto de la marca para los fumadores cotidianos. Aunque ya no se encuentra en producción regular, su legado perdura como un referente histórico de consistencia y valor dentro del catálogo de Habanos S.A.

Partagás Londres Extra

Historia del Partagás Londres Extra

La historia de este pequeño gigante se remonta a la era previa a 1960, consolidándose como una de las expresiones más longevas del portafolio de Partagás. Durante más de cuarenta años, el Londres Extra sirvió como un compañero fiel para quienes buscaban disfrutar del sello distintivo de la marca sin comprometerse con formatos largos o costos elevados. Su construcción mecanizada garantizaba una quema pareja y firme, algo que los puristas valoraban para una fumada rápida pero satisfactoria en cualquier momento del día.

Su producción llegó a su fin en 2002, cuando Habanos S.A. decidió racionalizar la oferta de varias marcas, retirando esta vitola de la línea regular. A lo largo de su vida comercial, estuvo disponible en presentaciones prácticas como cajas de cartón de 5 unidades, tanto envueltas en celofán como al natural, además de elegantes dress boxes de 25 puros. Hoy en día, encontrar una caja original de estos puros es un hallazgo que evoca nostalgia entre los coleccionistas que recuerdan su sabor inconfundible.

Ficha técnica del Londres Extra

Dato Especificación
Nombre Comercial Londres Extra
Nombre en Fábrica Petit Cetros
Longitud 129 mm (5 ⅛ pulgadas)
Cepo (Ring Gauge) 40
Construcción Mecanizada (Machine-made)
Estado Discontinuado (2002)

Notas de cata y perfil de sabor

A pesar de su formato compacto y elaboración mecánica, el Londres Extra ofrecía un perfil de sabor sorprendentemente complejo, típico de la tierra de Vuelta Abajo donde se cultivaba el tabaco de Partagás. Al encenderlo, el fumador era recibido por aromas intensos a cuero viejo y madera de cedro, seguidos rápidamente por un toque terroso que definía el carácter de la marca. La textura del humo era densa pero suave, permitiendo apreciar matices de café tostado y un ligero picante en el retrogusto que no resultaba agresivo al paladar.

En la segunda mitad de la fumada, las notas evolucionaban hacia un chocolate amargo sutil, manteniendo una fortaleza media que nunca cansaba. La ceniza se presentaba compacta y de color gris claro, señal de una combustión uniforme gracias a la precisión de la maquinaria utilizada en su confección. Era un puro que entregaba todo su potencial en pocos minutos, ideal para quienes disfrutan de una experiencia concentrada y llena de personalidad sin necesidad de horas de dedicación.

¿Con qué maridar el Partagás Londres Extra?

Para realzar la experiencia de este clásico discontinuado, nada mejor que acompañarlo con productos de nuestra tierra que complementen sus notas terrosas y ahumadas. Un café del Huila, con su acidez brillante y cuerpo medio, corta perfectamente la intensidad del tabaco y resalta los toques de cacao presentes en el puro. Si prefieres algo más fuerte para la tarde, un ron Dictador de 12 años ofrece vainilla y especias dulces que hacen un contraste delicioso con el cuero y la madera del Londres Extra.

  • Café colombiano: Preferiblemente de origen Huila o Nariño, preparado en tintorera para mayor intensidad.
  • Ron añejo: Un ron nacional con al menos 8 años de guarda para suavizar el final de boca.
  • Chocolate: Un cuadrado de chocolate santandereano al 70% de cacao para cerrar la fumada con elegancia.

¿Para quién es este puro?

El Partagás Londres Extra fue diseñado originalmente para el fumador práctico que valora la tradición pero tiene poco tiempo disponible en su agenda diaria. Es ideal para ejecutivos que necesitan un descanso breve pero reconfortante entre reuniones, o para aficionados que desean introducirse en el mundo de los puros cubanos sin invertir grandes sumas de dinero. Aunque ya no se produce, sigue siendo la referencia perfecta para entender cómo un formato pequeño puede ofrecer una experiencia completa y memorable.

Hoy en día, este puro es especialmente apreciado por coleccionistas y amantes de la historia del tabaco que buscan revivir los sabores de antaño. Si tienes la oportunidad de conseguir una caja antigua, estarás ante una pieza de museo que aún conserva la capacidad de deleitar el paladar con la autenticidad de la Habana de otras épocas. Es un recordatorio de que la grandeza de un puro no siempre depende de su tamaño, sino de la calidad de su mezcla y el corazón con el que fue hecho.