¿Qué es el Partagás Habaneros?
El Partagás Habaneros es un puro cubano de vitola Belvederes con ring gauge 39 y 125 mm de longitud que pertenece a la histórica marca Partagás, fundada antes de 1960. Este puro de fuerza media representa la transición de la mecanización a la manufactura artesanal completa, pasando a ser hecho a mano alrededor de 2002. Su formato compacto lo convierte en una fumada de 30 a 40 minutos que concentra el carácter terroso y especiado característico de la marca.
Historia del Partagás Habaneros
La trayectoria de este puro es testimonio de los cambios en la industria tabacalera cubana. Durante décadas, el Habaneros se produjo como puro mecanizado, una práctica común en la época que buscaba estandarizar la producción y reducir costos. Los coleccionistas aún buscan estas versiones antiguas, que hoy tienen valor histórico por representar una etapa industrial de la marca.
El cambio radical llegó cerca de 2002, cuando la fábrica Partagás decidió elevar este formato a la categoría de hecho a mano. Esta transformación no fue meramente técnica: implicó seleccionar capote y tripa de mayor calidad, confiar el enrollado a torcedores expertos y someter cada ejemplar a estándares de elaboración más exigentes. El resultado fue un puro que conservó su esencia pero ganó en complejidad y regularidad de combustión.
Hoy permanece en producción regular, disponible en cajas de 25 unidades —algunas con celofán individual— y en paquetes de cartón de cinco puros. La versión en paquete de cinco sin celofán se discontinuó en 2006, convirtiéndose en pieza de interés para quienes siguen la evolución de los empaques habanos.

Especificaciones técnicas
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Nombre de vitola | Habaneros |
| Nombre de fábrica | Belvederes |
| Ring gauge | 39 |
| Longitud | 125 mm (4⅞") |
| Peso oficial | 6.43 g |
| Construcción | Hecho a mano |
| Fuerza | Media |
| Estado | Producción regular actual |
Notas de cata y perfil de sabor
El Habaneros despliega un bouquet inicial de cedro maduro y cuero curtido, ese olor que recuerda a los humidores bien cuidados y a las bodegas de La Habana Vieja. El primer tercio arranca con notas de café tostado y una pimienta blanca sutil que pica sin agredir, típica de los tabacos de la Vuelta Abajo que Partagás selecciona para sus líneas tradicionales.

A medida que avanza la fumada, el segundo tercio revela matices de tierra húmeda y nuez moscada, con una dulzura que emerge de las capas inferiores de la tripa. La combustión, ahora regulada por el trabajo manual del torcedor, se mantiene pareja y genera una ceniza de color gris claro que aguanta firme varios centímetros.
El tramo final intensifica el carácter terroso sin volverse amargo, con retrogustos de chocolate amargo y un toque de especias que invitan a cerrar con un sorbo de bebida acompañante. La duración, entre 30 y 40 minutos dependiendo del ritmo, lo posiciona como opción para quienes buscan una experiencia completa sin comprometer horas enteras.

¿Con qué maridar el Partagás Habaneros?
El perfil medio y la complejidad terrosa de este puro abren varias puertas para el maridaje, especialmente con productos colombianos que respetan su carácter sin eclipsarlo.

- Café del Huila: Un tinto de origen Pitalito o San Agustín, con acidez moderada y notas de cacao, complementa las notas de chocolate del puro sin competir por atención. La temperatura del café, entre 60 y 65 °C, mantiene los palatos activos.
- Ron Dictador: El 20 años o el XO Insolent aportan vainilla y caramelo que dialogan con la dulzura emergente del segundo tercio. Servido en copa balón, permite apreciar cómo el humo del puro modifica la percepción del destilado.
- Chocolate santandereano: Una tableta de 70% cacao de finca propia, sin aditivos que alteren el sabor, funciona como intermezzo entre pitadas, limpiando el paladar y preparándolo para la siguiente impresión.
- Aguardiente antioqueño sin azúcar: Para quienes prefieren lo local, un trago corto de aguardiente blanco, bien frío, resalta las notas picantes del Habaneros sin el dulzor de las bebidas añejadas.

¿Para quién es este puro?
El Habaneros se dirige al fumador que valora la tradición por encima de la novedad. No es un puro de moda ni de edición limitada: es trabajo de fábrica, consistencia diaria, el tipo de ejemplar que encuentras en buenas casas de puros de Bogotá o Medellín cuando pides "algo de Partagás para la tarde".

Resulta ideal para quienes iniciaron con formatos más pequeños y buscan dar el salto a hechos a mano sin enfrentar un Corona Gorda o un Robusto que les exija hora y media de concentración. También para el fumador experimentado que necesita una opción de media mañana o post-almuerzo, cuando un Double Corona sería excesivo y una cigarilla, insuficiente.
El coleccionista cubano, finalmente, encontrará aquí una pieza de transición histórica: un puro que vivió la mecanización y resurgió artesanal, que se mantiene en producción mientras otros de su época desaparecieron. Fumar un Habaneros es, en cierta forma, participar de esa continuidad.
