¿Qué es el Partagás Coronas?
El Partagás Coronas fue un puro cubano de producción regular, fabricado a mano con un cepo de 42 y 142 mm de longitud, que estuvo en el mercado hasta su discontinuación oficial en 2006. Esta vitola clásica, originaria de la era pre-1960, representó durante décadas el equilibrio perfecto entre la tierra intensa de la marca y un formato elegante para fumar en cualquier momento del día.

Historia y desaparición de un clásico
La historia de este puro se remonta a antes de 1960, consolidándose como una de las vitolas más tradicionales del portafolio de Partagás, una marca conocida por sus sabores robustos y terrosos. Durante casi cincuenta años, el Coronas mantuvo su lugar en los anaqueles, sobreviviendo a cambios políticos y evoluciones en la manufactura tabacalera de La Habana, lo que habla de su enorme aceptación entre los conocedores.
Sin embargo, como suele pasar con las joyas de la corona habana, la producción llegó a su fin en 2006, cuando Habanos S.A. decidió retirarlo del catálogo regular. Antes de ese año, los fumadores pudieron encontrarlo en diversas presentaciones, desde cajas de 25 con celofán en los años 90 hasta las cajas deslizantes de 50 unidades que se dejaron de producir alrededor de 2003.
Su desaparición dejó un vacío significativo para aquellos que buscaban la intensidad característica de Partagás en un formato corto y manejable, convirtiendo a las cajas restantes en piezas de coleccionista muy codiciadas en el mercado secundario.
Ficha técnica del Partagás Coronas
| Nombre Comercial | Partagás Coronas |
| Nombre de Fábrica | Coronas |
| Longitud | 142 mm (5⅝ pulgadas) |
| Cepo (Ring Gauge) | 42 |
| Peso Oficial | 9.29 g |
| Fortaleza | Media a Fuerte |
| Año de Descontinuación | 2006 |
Notas de cata y perfil de sabor
Al encender un Partagás Coronas, lo primero que nota el paladar es esa firma inconfundible de la marca: una tierra húmeda y especiante que golpea con carácter desde la primera calada. A medida que avanza la fumada, surgen notas profundas de cuero curtido y madera de cedro, acompañadas de un toque de café oscuro que recuerda a los granos tostados de nuestra región.
La textura del humo es densa pero cremosa, permitiendo que los sabores se asienten bien sin resultar abrumadores, gracias al cepo de 42 que concentra la experiencia. Hacia el último tercio, es común detectar un final ligeramente picante con matices de chocolate amargo y pimienta negra, dejando un retrogusto persistente y satisfactorio que invita a reflexionar sobre la calidad del tabaco Vuelta Abajo.
¿Con qué maridar el Partagás Coronas?
Para acompañar este puro con alma colombiano, nada mejor que un café del Huila de tueste medio, cuya acidez cítrica y cuerpo equilibrado limpian el paladar de la intensidad terrosa del tabaco. Si prefiere algo más fuerte para la tarde, un ron Dictador de 12 años ofrece notas de vainilla y caramelo que suavizan la potencia del Partagás, creando un matrimonio perfecto entre lo dulce y lo especiado.
También puede optar por un chocolate santandereano alto en cacao, ya que su amargor natural resalta los matices de tierra y madera del puro, elevando la experiencia sensorial a otro nivel. Evite las bebidas demasiado dulces o ligeras, pues no tendrían la estructura necesaria para hacerle frente al carácter robusto de esta vitola ya extinta.
¿Para quién es este puro?
Este cigarro era ideal para el fumador experimentado que disfruta de perfiles fuertes pero que valora la elegancia de un formato corto, perfecto para una pausa de 45 minutos en la oficina o después del almuerzo. Aunque ya no se produce, sigue siendo la referencia para quienes buscan entender la evolución de los sabores intensos en los puros cubanos de la vieja escuela.
Si usted es de los que colecciona historias tanto como cajas de puros, conseguir una unidad de Partagás Coronas es como tener un pedazo de la historia tabacalera de Cuba en las manos, un testimonio de una época dorada que cerró sus puertas en 2006 pero que sigue viva en la memoria de los aficionados.