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Partagás Besadoras: historia de un clásico descontinuado de La Habana

2 min de lectura · 380 palabras

¿Qué es el Partagás Besadoras?

El Partagás Besadoras fue un puro habano de fabricación mecánica, producido antes de 1960 con una medida exacta de 127 mm de longitud y un cepo fino de 29. Esta vitola, hoy descontinuada desde finales de los años 70, representa un capítulo único en la historia tabacalera cubana al ofrecer una experiencia accesible dentro del portafolio premium de la marca. Aunque ya no se encuentra en los anaqueles, su legado persiste entre coleccionistas que valoran la diversidad de formatos que definió la época dorada de La Habana.

Partagás Besadoras

Historia del Partagás Besadoras

Este clásico hizo su entrada al mercado en pleno auge de la industria habanera, consolidándose como una opción regular durante casi dos décadas hasta su retirada en la década de 1970. A diferencia de los puros totalmente a mano que dominan el catálogo actual, el Besadoras nació bajo un sistema de producción mecanizada, una práctica común en aquella era para satisfacer una demanda masiva sin sacrificar la identidad de la marca. Su larga vida comercial sugiere que, aunque modesto en construcción, logró conquistar a un público fiel que apreciaba su consistencia y precio competitivo.

La decisión de discontinuarlo marcó el fin de una época donde los formatos delgados y mecánicos convivían armoniosamente con los robustos hechos a mano. Hoy en día, encontrar una caja original es una verdadera reliquia, pues estos puros nos permiten entender cómo evolucionaron los gustos y las técnicas de manufactura en Cuba antes de la estandarización moderna. Es un testimonio silencioso de cuando la variedad en el cepo y el método de rolado eran mucho más amplios que lo que vemos hoy en día.

Ficha técnica y especificaciones

Para los amantes de los datos duros, el Besadoras se caracterizaba por ser un cigarro ligero y corto, ideal para una fumada rápida pero satisfactoria. Su construcción mecánica garantizaba un tiraje uniforme, aunque carecía de la complejidad artesanal de sus hermanos mayores de la familia Partagás. A continuación, detallamos las especificaciones que definieron a este formato:

Atributo Detalle
Nombre Comercial Partagás Besadoras
Longitud 127 mm (5 pulgadas)
Cepo (Ring Gauge) 29
Peso Estimado 3.69 gramos
Construcción Mecánica (Machine-made)
Estado Actual Descontinuado (Finales años 70)

Notas de cata y perfil de sabor

Al encender un Besadoras, si tuviéramos la fortuna de conseguir uno bien conservado, esperaríamos un perfil sensorial dominado por la tierra húmeda y matices de cedro suave, típicos de la casa Partagás pero atenuados por su fino calibre. Al ser un puro de cepo 29, la proporción de tripa es menor, lo que generalmente resulta en una intensidad media-baja, permitiendo que surjan notas de nuez y un toque cremoso en el primer tercio. La textura en boca sería ligera, sin la potencia abrumadora de un Serie D No. 4, ofreciendo una experiencia más bien elegante y contenida.

En el segundo tercio, es probable que aparecieran sutiles toques de café tostado y especias dulces, manteniendo una combustión pareja gracias a su manufactura industrial. El final de boca suele ser corto pero limpio, dejando un regusto a cuero joven que no cansa el paladar. Este perfil lo hacía perfecto para esas tardes bogotanas donde se busca disfrutar del tabaco sin que el aroma invada toda la habitación o altere demasiado los sentidos.

¿Con qué maridar el Partagás Besadoras?

Dada su naturaleza ligera y sus dimensiones contenidas, este puro pide a gritos maridajes que no opaquen su delicadeza. Una opción impecable sería un café del Huila, con su acidez brillante y notas frutales, que realzaría los matices de madera del tabaco sin competir agresivamente. Para los que prefieren algo más fuerte pero equilibrado, un ron Dictador de corta edad ofrece ese dulzor de caramelo y vainilla que abraza perfectamente el perfil terroso del Habano.

  • Café de origen: Un tinto negro de Nariño o Huila para resaltar la acidez y limpieza del puro.
  • Chocolate: Un bombón de chocolate santandereano al 70% cacao, cuyo amargor complementa la tierra del tabaco.
  • Bebida espirituosa: Un aguardiente antioqueño sin anís o un ron viejo colombiano para limpiar el paladar entre caladas.

¿Para quién es este puro?

El Partagás Besadoras, en su tiempo, fue el compañero ideal para el fumador ocasional o para aquellos que necesitaban una pausa breve pero placentera en medio de una jornada laboral ajetreada. Hoy, es una pieza de museo para el coleccionista obsesionado con la historia completa de las marcas cubanas y las vitolas olvidadas que ya no se producen. Si eres de los que disfrutan investigando sobre los formatos extraños y las rarezas de la Era Dorada, este nombre debe estar en tu radar de conocimiento.

No es un puro para quien busca una explosión de fuerza o una fumada de una hora; más bien, es para el conocedor que valora la narrativa histórica detrás de cada calada. Representa la nostalgia de una industria que experimentaba constantemente para llegar a todos los bolsillos, manteniendo el prestigio del sello Partagás incluso en sus formatos más sencillos y efímeros.