¿Qué es el Partagás 155 Aniversario Humidor?
Lanzado en el año 2000, este humidor conmemorativo celebra los 155 años de la mítica fábrica Partagás con una edición limitada a solo 155 unidades numeradas mundialmente. Cada caja de madera fina alberga una colección curada de 155 puros cubanos divididos en cuatro vitolas exclusivas, incluyendo formatos como el imponente Salomones Española y el robusto 109. Es considerado una pieza de museo para coleccionistas que buscan preservar un fragmento único de la historia del tabaco habano.

La presentación de esta joya no es para menos; estamos hablando de un objeto que trasciende el simple acto de fumar para convertirse en un artículo de lujo absoluto. La exclusividad radica no solo en la cantidad limitada de humidores, sino en la selección interna que rinde homenaje a las tradiciones de la marca. Cada puro luce una banda especial diseñada exclusivamente para este aniversario, diferenciándose visualmente de las líneas de producción estándar que conocemos hoy en día.

Desglose de la colección: Vitolas y medidas
Dentro de este santuario de madera, encontramos una distribución meticulosa que permite al fumador explorar diferentes experiencias dentro de la misma marca. No se trata de repetir el mismo sabor, sino de entender la versatilidad de la hoja de tabaco de Vuelta Abajo cuando se trabaja en distintos formatos. A continuación, detallamos la composición técnica de lo que hace a este lote tan especial:
| Vitola (Nombre Comercial) | Nombre de Fábrica | Cantidad | Cepo (Ring Gauge) | Longitud |
|---|---|---|---|---|
| 109 | 109 | 56 | 50 | 184 mm (7¼″) |
| Dalias | Dalias | 24 | 43 | 170 mm (6¾″) |
| Robustos Extra | Partagas | 16 | 50 | 170 mm (6¾″) |
| Salomones Española | Salomon | 50 | 57 | 184 mm (7¼″) |

Es fascinante notar cómo el formato 109, con sus 50 de cepo y casi 185 milímetros de largo, domina la cuantía de la caja, ofreciendo una fumada larga y pausada ideal para reflexionar. Por otro lado, los 50 Salomones Española representan la elegancia clásica, un formato que requiere destreza para ser encendido y disfrutado correctamente debido a su figura piramidal en ambos extremos. Los Dalias y Robustos Extra, introducidos como formatos especiales para esta ocasión, aportan variedad al paladar, permitiendo comparaciones directas entre cepos gruesos y delgados dentro de la misma sesión de cata.

Notas de cata y perfil de sabor
Al prender uno de estos puros, especialmente después de más de dos décadas de reposo, lo primero que golpea es una complejidad aromática que solo el tiempo puede otorgar. El perfil de Partagás, conocido por su carácter terroso y especiado, evoluciona aquí hacia notas profundas de cuero viejo, cedro húmedo y un toque distintivo de cacao amargo. La fortaleza se mantiene media-alta, pero la madurez de la hoja suaviza cualquier arista, entregando un humo denso y cremoso que llena la boca con autoridad.

En el primer tercio, es común encontrar esa firma picante característica de la marca, similar a la pimienta negra recién molida, que rápidamente da paso a sabores más dulces como la miel de caña y nueces tostadas. A medida que avanza la fumada, especialmente en formatos largos como el 109 o el Salomones, aparecen matices de café espresso y tierra mojada que recuerdan a los bosques cubanos después de la lluvia. La combustión es generalmente lenta y uniforme, permitiendo que los aceites esenciales del tabaco se expresen sin quemarse ni amargar el final.

¿Con qué maridar el Partagás 155 Aniversario?
Para acompañar una reliquia de este calibre desde nuestra tierra colombiana, nada supera un café de origen del Huila, preferiblemente un lavado con notas frutales que limpien el paladar entre caladas. La acidez brillante de un café de altura contrasta maravillosamente con la untuosidad grasosa del humo de Partagás, creando un equilibrio perfecto que realza tanto el grano como la hoja. Si prefieres algo más fuerte, un ron Dictador de 12 o 20 años, con sus toques de vainilla y especias, es el compañero ideal para cerrar la noche.
También podemos explorar maridajes locales más atrevidos, como un chocolate santandereano de alto porcentaje de cacao, cuya intensidad compite de tú a tú con la potencia del puro. Evita bebidas demasiado dulces o gaseosas que puedan opacar la sutileza de los sabores secundarios que emergen tras años de guarda. La clave está en elegir acompañantes que respeten la jerarquía del puro, dejando que sea el protagonista indiscutible de la experiencia sensorial.
¿Para quién es este puro?
Este humidor no está pensado para el fumador casual que busca un cigarro rápido después del almuerzo; es una pieza destinada al coleccionista serio y al conocedor que valora la historia tanto como el sabor. Si eres de esos que disfrutan analizando la evolución de una marca a través de las décadas y tienes la paciencia para dejar reposar aún más estas joyas, esta edición es para ti. Además, es el regalo definitivo para alguien que ya tiene de todo en su walk-in y busca algo que realmente narre una historia sobre la mesa de corte.