¿Qué es el Montecristo Selección Box?
El Montecristo Selección Box es una edición especial que reúne cinco vitolas icónicas de la marca más emblemática de Cuba en un solo estuche de cincuenta puros. Cada formato aporta diez unidades, permitiendo al fumador recorrer toda la gama clásica de Montecristo sin comprar cajas individuales. Se trata de una caja semi boîte nature que data de antes de 1960, convirtiéndola en una de las presentaciones especiales más antiguas de la marca.

La propuesta es simple pero brillante: el No.1 Cervantes para las tardes extensas, el No.2 Pirámides para quien busca complejidad en formato torpedo, el No.3 Coronas como medida estándar versátil, el No.4 Marevas como puro de trabajo por excelencia, y el No.5 Perlas para esos momentos cortos que igual merecen ritual. Todas las vitolas permanecen en producción actual, lo que garantiza que cada puro mantiene el perfil que la marca ha perfeccionado durante décadas.
Las cinco vitolas del Selección Box
| Puro | Nombre de fábrica | Ring gauge | Longitud | Peso | Duración aprox. |
|---|---|---|---|---|---|
| Montecristo No.1 | Cervantes | 42 | 165 mm | 10.80 g | 60-75 min |
| Montecristo No.2 | Pirámides | 52 | 156 mm | 14.26 g | 55-70 min |
| Montecristo No.3 | Coronas | 42 | 142 mm | 9.29 g | 45-55 min |
| Montecristo No.4 | Marevas | 42 | 129 mm | 8.46 g | 35-45 min |
| Montecristo No.5 | Perlas | 40 | 102 mm | 5.91 g | 20-30 min |



La construcción de cada puro es totalmente manual, con tabaco cubano premium que pasa por los rigurosos controles de Habanos S.A. El anillo mantiene el diseño estándar de Montecristo —las espadas cruzadas sobre el fondo amarillo— sin variaciones especiales para esta caja. Lo que cambia es la experiencia: tener cinco personalidades distintas disponibles según el tiempo, el momento del día o la compañía.

Notas de cata y perfil de sabor
El blend de Montecristo se reconoce por su equilibrio entre fuerza y elegancia, y el Selección Box lo demuestra en cada formato. Los cinco puros comparten un núcleo aromático de cedro, cuero y café tostado, pero la intensidad y el desarrollo varían con el tamaño. El No.1 Cervantes ofrece la fumada más prolongada, con evolución marcada hacia maderas dulces y chocolate amargo en el último tercio. El No.2 Pirámides, por su cepo variable, concentra más sabor en la boca, con notas de tierra húmeda y nuez que emergen desde el primer encendido.

El No.3 Coronas representa el punto medio ideal: suficiente complejidad para satisfacer al fumador exigente, suficiente accesibilidad para no intimidar al principiante. El No.4 Marevas, puro más vendido de la marca mundialmente, entrega ese mismo perfil en formato más corto, con la ventaja de no requerir compromiso de tiempo. El No.5 Perlas, el más pequeño, sorprende por su intensidad concentrada: cacao, especias suaves y un final corto pero memorable.
Todos presentan la clásica ligada de Montecristo —tripa larga, capote y capa de vega San Juan y Martínez o San Luis— que garantiza combustión pareja y ceniza firme de color gris claro.

¿Con qué maridar el Montecristo Selección Box?
La versatilidad de esta caja exige un abanico de maridajes igual de amplio. Para los formatos largos —No.1 y No.2— recomiendo café del Huila en método chemex o prensa francesa, que realza las notas de caramelo sin competir con el cuerpo del puro. El No.3 y No.4 funcionan excepcionalmente con ron Dictador 20 años, su dulzor de miel y roble dialogando con el cuero y el cedro del blend.
El No.5, por su brevedad, pide algo más contundente: un chocolate santandereano de 70% cacao, amargo pero con frutos secos, que prolonga el sabor sin exigir una segunda hora de dedicación. Para quien prefiere destilados, un whisky Highland Park 12 años acompaña bien toda la gama, especialmente en las noches frescas de Bogotá o Medellín.
¿Para quién es este puro?
El Selección Box es para el fumador que quiere entender Montecristo sin comprar cinco cajas separadas. Es ideal para quien está construyendo su humidor personal y necesita variedad para diferentes contextos: reuniones de negocios, tardes de lectura, o ese momento solo después del almuerzo. También funciona como regalo para el aficionado que ya tiene todo, porque raramente alguien posee los cinco formatos en cantidad simultánea.
No es la caja más económica —cincuenta puros cubanos de marca líder nunca lo serán— pero el costo por unidad resulta competitivo frente a las compras individuales. Para el coleccionista, tiene valor histórico adicional: su origen pre-1960 la sitúa entre las presentaciones especiales más antiguas de Habanos. Para el fumador pragmático, es simplemente la forma más inteligente de tener siempre el puro adecuado para el momento exacto.