¿Qué es el La Gloria Cubana Medaille d'Or No.4?
El La Gloria Cubana Medaille d'Or No.4 es un puro cubano de vitola Palmitas que mide 152 mm de largo con un ring gauge de 32, fabricado a mano desde antes de 1960 y que representa la elegancia clásica de la marca. Conocido en la fábrica por su nombre técnico "Palmitas", este puro delgado y alargado pertenece a la producción regular de La Gloria Cubana, manteniendo viva una tradición que sobrevivió a la Revolución Cubana y que hoy sigue siendo referencia para quienes buscan una fumada sofisticada de cuerpo medio.
Historia del Medaille d'Or No.4
La historia de este puro se remonta a la Cuba pre-revolucionaria, cuando La Gloria Cubana ya gozaba de prestigio entre los aficionados más exigentes. Desde el 1 de enero de 1960, el Medaille d'Or No.4 permanece en producción regular, convirtiéndose en uno de los testimonios más fieles de la continuidad del arte tabacalero cubano. Su nombre evoca las medallas de oro que la marca obtuvo en exposiciones internacionales, un orgullo que se traduce en cada unidad.
Originalmente, este puro se presentaba también en cajas planas barnizadas de 10 unidades en formato 8-9-8, aunque este empaque se discontinuó alrededor de 2003. Hoy, la presentación clásica es la caja barnizada 8-9-8 de 25 puros, diseñada para resaltar la esbeltez de la vitola. Las bandas A y B de La Gloria Cubana adornan cada ejemplar, manteniendo la identidad visual que los coleccionistas reconocen de inmediato.

Características técnicas
| Vitola de fábrica | Palmitas |
|---|---|
| Longitud | 152 mm (6 pulgadas) |
| Ring gauge | 32 |
| Peso oficial | 5.68 gramos |
| Elaboración | Totalmente a mano |
| Fortaleza | Media |
| Presentación | Caja barnizada 8-9-8 de 25 puros |

Notas de cata y perfil de sabor
El ring gauge de 32 define completamente la experiencia de este puro. Al ser tan delgado, la capa y el ligado tienen un protagonismo distinto al de vitolas más gruesas: la combustión es más rápida, el calor más cercano a los labios, y los sabores se despliegan con una intensidad concentrada que exige atención plena.
Primera tercio
Desde el primer encendido, el Medaille d'Or No.4 saluda con notas de cedro fresco y una dulzura sutil que recuerda a la miel de caña. La entrada es suave, casi tímida, pero con el carácter terroso típico del Vuelta Abajo. Se percibe un fondo de café tostado ligero, ese aroma que uno encuentra en las fincas del Huila cuando el grano está en punto perfecto.
Segunda tercio
Aquí el puro revela su complejidad. Aparecen matices de cuero curtido, nuez moscada y un toque especiado que evoca el clavo de olor. La textura del humo se vuelve más cremosa, aunque nunca pesada. Es el momento ideal para dejar que el puro descanse unos minutos y apreciar cómo la habitación se impregna de su aroma.
Tercio final
El cierre mantiene la elegancia sin volverse agresivo. La pimienta blanca y el chocolate amargo emergen como protagonistas, con una retroalimentación que deja sensación de vainilla tostada y madera de roble. La duración total oscila entre los 45 y 60 minutos, dependiendo de la cadencia de fumada.
¿Con qué maridar el Medaille d'Or No.4?
La delicadeza de este puro pide acompañantes que no lo opaquen. En clave colombiana, propongo tres maridajes que he probado personalmente:
- Café del Huila, origen Pitalito, método V60: La acidez cítrica y el cuerpo medio del café de esta región dialogan perfectamente con las notas de cedro y chocolate del puro. La temperatura del café debe estar entre 85-90°C, nunca hirviendo.
- Ron Dictador 20 años: La dulzura del ron de Cartagena, con sus notas de caramelo y tabaco, encuentra en el Medaille d'Or un espejo que amplifica sus matices. Servir en copa balón, sin hielo.
- Chocolate santandereano 70% cacao: El de Floridablanca o San Vicente de Chucurí, con su perfil afrutado y amargo equilibrado, prolonga el tercio final del puro de manera exquisita.
Si prefiere opciones sin alcohol, un té oolong de grado alto o incluso un agua tónica artesanal con twist de naranja funcionan sorprendentemente bien para limpiar el paladar entre puffs.

¿Para quién es este puro?
El Medaille d'Or No.4 no es para cualquier fumador. Su delgadez exige dominio de la técnica: una aspiración suave, constante, sin prisa. Se recomienda a aficionados con experiencia en vitolas de ring gauge bajo, como el Montecristo Joyitas o el Cohiba Panetelas, que entienden que aquí el ritual importa tanto como el sabor.
Es ideal para mañanas de domingo, para la lectura pausada de un libro de Borges o García Márquez, para conversaciones íntimas donde el silencio también habla. No lo lleve a reuniones agitadas ni lo encienda con prisa: este puro se ofende con la distracción. En cambio, regálese una hora de contemplación y descubrirá por qué ha sobrevivido más de seis décadas sin perder un ápice de distinción.
