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Guía del Juan López Très Petit Coronas: historia de un clásico cubano descontinuado

2 min de lectura · 336 palabras

¿Qué es el Juan López Très Petit Coronas?

El Juan López Très Petit Coronas fue un puro cubano de vitola petit corona que midió 122 mm de largo con cepo 42, fabricado artesanalmente desde antes de 1960 hasta su descontinuación en los años 70. Esta pieza de la herencia tabacalera cubana representa el formato clásico de fumada corta pero intensa que caracterizó a la marca Juan López en su época dorada, antes de que las tendencias de mercado priorizaran formatos más largos y gruesos.

Juan López Très Petit Coronas

A diferencia de las ediciones limitadas modernas, el Très Petit Coronas formó parte de la producción regular de la marca durante aproximadamente dos décadas. Su banda estándar y presentación en caja de 25 unidades lo convertían en una opción accesible para el fumador cotidiano de la época, aunque hoy sobrevive principalmente en humidores de coleccionistas y subastas especializadas en puros vintage.

Historia del Juan López Très Petit Coronas

La marca Juan López nació en la década de 1870 de manos de Juan López Díaz, un comerciante español establecido en La Habana. Cuando el Très Petit Coronas llegó al mercado antes de 1960, la casa ya gozaba de reputación consolidada entre los aficionados a tabacos de sabor medio-alto. La vitola debutó en un contexto histórico convulso: la revolución cubana de 1959 transformó por completo la industria tabacalera, nacionalizando las fábricas y reorganizando la producción bajo el recién creado Cubatabaco.

Curiosamente, el puro sobrevivió a esta transición. Mientras otras marcas desaparecían o cambiaban de dueño, Juan López mantuvo su identidad, y el Très Petit Coronas continuó fabricándose con las mismas características. La producción se extendió hasta los años 70, cuando Habanos S.A. —sucesora de Cubatabaco— decidió racionalizar el portafolio de la marca, eliminando formatos que consideraba redundantes o de demanda insuficiente. El Très Petit Coronas cayó en este ajuste, víctima de la preferencia creciente por coronas gordas y robustos.

Características técnicas de la vitola

Atributo Especificación
Nombre de vitola Très Petit Coronas
Longitud 122 mm (4¾″)
Cepo (ring gauge) 42
Peso oficial 7.73 g
Elaboración Totalmente a mano
Capa Tabaco cubano (Vuelta Abajo o Semi Vuelta)
Presentación Caja de 25 puros
Estado actual Descontinuado (años 70)

El formato petit corona con cepo 42 ofrecía una resistencia adecuada al tiraje sin requerir una combustión forzada, mientras que los 122 mm garantizaban una duración de fumada entre 25 y 35 minutos —ideal para el descanso de la mañana o el café de media tarde. La construcción manual de la época, previa a la mecanización parcial de algunos procesos, confería a cada ejemplar ligeras variaciones que los coleccionistas hoy aprecian como huellas de autenticidad.

Notas de cata y perfil de sabor

Los puros Juan López de esta época se caracterizaban por un perfil de sabor medio a medio-alto, con predominio de notas terrosas y especiadas sobre dulces. El Très Petit Coronas, al tratarse de un formato relativamente corto, entregaba su intensidad de manera concentrada: los primeros tercios solían ofrecer madera de cedro tostado y café recién molido, evolucionando hacia matices de cuero curtido y pimienta negra en el segundo tercio.

El final de la fumada —siempre dependiendo del estado de conservación de un ejemplar vintage— podía revelar chocolate amargo y un regusto ligeramente salino típico de los tabacos de la Vuelta Abajo. La capa, probablemente procedente de esa zona, aportaba dulzura natural que equilibraba la fortaleza del tripa. La ceniza, de color gris claro con tendencia a blanco, indicaba buena combustión y ausencia de humedad excesiva en el almacenamiento.

Para quienes hoy logran acceder a un ejemplar conservado, la experiencia implica inevitablemente una meditación sobre el paso del tiempo: el tabaco ha madurado durante décadas, suavizando asperezas originales y desarrollando complejidades imposibles de replicar en puros contemporáneos.

¿Con qué maridar el Juan López Très Petit Coronas?

Aunque el puro ya no se produce, comprender sus maridajes ideales ayuda a contextualizar su perfil y sugerir alternativas actuales con características similares. Dada su intensidad media-alta y sus notas de cedro y café, el Très Petit Coronas dialogaba especialmente bien con bebidas que no competían por atención en el paladar.

  • Café del Huila: Un tinto de cuerpo medio, preparado en prensa francesa o chemex, realzaba los matices tostados del puro sin enmascararlos. La acidez cítrica típica de los cafés del sur del Huila cortaba elegante la densidad del humo.
  • Ron Dictador 20 años: El dulzor del ron envejecido en barrica de roble americano encontraba contrapunto en las notas especiadas del tabaco, mientras que su cuerpo sostenía la intensidad creciente de la fumada.
  • Chocolate santandereano 70% cacao: La versión de origen único de esta región, con sus notas de frutos rojos y nuez, completaba el espectro sensorial sin resultar empalagosa.

En contextos sociales, el formato corto del puro permitía maridajes secuenciales: iniciar con café, continuar con chocolate, y cerrar con ron según avanzaba la conversación.

¿Para quién es este puro?

El Juan López Très Petit Coronas ya no es un puro para fumar, sino para conocer. Su público actual se divide en tres perfiles distintos: el coleccionista de vitolas descontinuadas, que busca completar catálogos de la marca; el historiador del tabaco, interesado en documentar la evolución de formatos y perfiles de sabor; y el fumador curioso que, al encontrar un ejemplar en circulación, acepta el riesgo de una experiencia potencialmente deteriorada por el tiempo, a cambio de contacto directo con el pasado.

Para el aficionado contemporáneo que busca una experiencia similar, recomiendo explorar el Juan López Selección No. 2 (124 mm × 50), aunque su cepo mayor modifica sensiblemente la concentración de sabores, o bien acudir a otras petit coronas cubanas actuales como el H. Upmann Petit Corona. Ninguna es sustituto exacto —el tiempo y la desaparición lo han vuelto irreemplazable— pero mantienen viva la tradición de la fumada corta y intensa que el Très Petit Coronas encarnó con tanta dignidad.