¿Qué es el Juan López Selección No.4 Edición Regional Asia Pacífico?
El Juan López Selección No.4 Edición Regional Asia Pacífico es un puro cubano de formato Pirámides de 156 mm de largo y ring gauge 52, lanzado en 2010 como parte del programa Edición Regional de Habanos S.A. con producción limitada a 4.000 cajas numeradas de 25 unidades. Representa una de las rarezas más codiciadas de la marca Juan López, una vitola que nunca formó parte del portafolio regular y que fue elaborada exclusivamente para el mercado asiático y del Pacífico, convirtiéndose en pieza de colección para los aficionados que buscan experiencias fuera de serie.

Historia del Juan López Selección No.4
Juan López es una de las marcas más discretas dentro del universo Habanos, fundada en 1876 por el español homónimo y adquirida por la familia Cifuentes en 1900. A diferencia de Cohíba o Montecristo, su producción siempre fue contenida, lo que le otorga un carácter de culto entre quienes la conocen. La Selección No.4 rompe con esa tradición de contención: es una apuesta audaz que recupera el formato Pirámides —el mismo que hiciera famoso el Montecristo No.2— pero con la firma de sabor particular de Juan López.
La elección del mercado Asia Pacífico no fue casual. Habanos S.A. identificó en esa región un público con creciente poder adquisitivo y apetito por ediciones exclusivas. El resultado fue una producción tan limitada que hoy, más de una década después, encontrar una caja intacta requiere paciencia de coleccionista y presupuesto considerable. Las cajas con tapa deslizante y numeración individual refuerzan esa sensación de objeto diseñado para durar.

Notas de cata y perfil de sabor
La Selección No.4 despliega un carácter que evoluciona con intención. Los primeros centímetros entregan un ataque de cedro fresco y nuez tostada, con una dulzura contenida que anticipa lo que vendrá. A medida que la pirámide se abre —literalmente, por el corte en forma de cono—, el humo gana densidad y aparecen notas de café espresso, cuero curtido y un fondo especiado de clavo y pimienta negra.
El tercio final es donde Juan López muestra su carta de presentación: chocolate amargo, tierra húmeda de vega cubana y un retrogusto mineral que limpia el paladar sin agresividad. La fortaleza se sitúa en el rango medio-alto, lo que permite una fumada prolongada de 90 a 110 minutos sin fatiga. La construcción, típica de la fábrica responsable de su producción, garantiza combustión pareja y tirada generosa.
| Especificación | Detalle |
|---|---|
| Vitola | Pirámides |
| Longitud | 156 mm (6⅛″) |
| Ring gauge | 52 |
| Peso oficial | 14,26 g |
| Fortaleza | Medio-alta |
| Presentación | Caja de 25 unidades, tapa deslizante numerada |
| Producción | 4.000 cajas (2010) |
El formato Pirámides: ¿por qué importa?
El corte figurado de la Pirámides no es mero capricho estético. La construcción en forma de cono concentra el sabor en la primera mitad y lo expande en la segunda, creando una curva de intensidad que los puros de cepo constante no logran replicar. Para la Selección No.4, esto significa que cada fumada tiene arco dramático: empieza conversando y termina declarando.
¿Con qué maridar el Juan López Selección No.4?
Dado su perfil evolutivo, este puro reclama acompañamientos que no compitan sino dialoguen. En el contexto colombiano, propongo tres combinaciones probadas:
- Café del Huila, origen Pitalito, tostión media: La acidez cítrica típica de esta región corta la dulzura del tercio inicial del puro, mientras sus notas de caramelo resuenan con el chocolate del final.
- Ron Dictador 20 años: El carácter oxidativo y los matices de pasas y vainilla del ron cartagenero encuentran en el cuero y la especia del Juan López un espejo que amplifica ambos.
- Chocolate santandereano 70% cacao: La amargura controlada y la textura untuosa del chocolate de Socorro o San Gil preparan el paladar para la entrada del humo, especialmente si se deja derretir lentamente en boca antes del primer calada.
Evitaría destilados ahumados o cervezas artesanales excesivamente lupuladas: el Juan López tiene suficiente personalidad como para no necesitar competencia.
¿Para quién es este puro?
La Selección No.4 no es un puro de iniciación. Su rareza y precio de mercado secundario —que puede triplicar el valor de lanzamiento— lo sitúan en el estante de quien ya tiene recorrido suficiente para distinguir entre un Habanos regular y una Edición Regional que justifica su existencia. Es ideal para el aficionado que disfruta el ritual de la caza: rastrear cajas en humidores de Hong Kong, Singapur o Sidney, verificar autenticidad por las bandas y la numeración, y finalmente encender algo que pocos podrán repetir.
También para quien valora la paciencia del envejecimiento. Con más de trece años desde su lanzamiento, las unidades bien conservadas han entrado en una ventana donde el cedro se ha suavizado hacia incienso y el picor especiado se ha redondeado en canela dulce. Si encuentra una caja sellada, está comprando tiempo embalado.
¿Dónde comprar el Juan López Selección No.4 en Colombia?
La distribución oficial de Ediciones Regionales en Colombia es limitada por definición: estos puros no están pensados para el mercado local. Sin embargo, existen rutas para el interesado serio:
- Importadores especializados de Habanos: Algunos distribuidores autorizados en Bogotá y Medellín pueden conseguir unidades a través de sus redes internacionales, aunque los tiempos de espera superan los seis meses y el precio incluye aranceles significativos.
- Subastas en línea de casas europeas: Christie's y Sotheby's han incluido cajas de esta edición en sus ventas de vinos y licores, con precios de salida que rondan los 2.500 dólares por caja.
- Comunidad de coleccionistas: Los foros especializados como FOH (Friends of Habanos) o clubes de puros en Cali y Barranquilla mantienen canales de intercambio donde ocasionalmente aparecen unidades sueltas, siempre con la advertencia de verificar procedencia y almacenamiento.
Mi recomendación: si encuentra una unidad suelta en condiciones probadas, no dude. La Selección No.4 ya no se fabrica, no se reeditará, y cada caja que se abre reduce irreversiblemente el universo disponible. Fumarlo es, en cierta forma, participar de su desaparición.