¿Qué es el Hoyo de Monterrey Petit Coronations (2)?
El Hoyo de Monterrey Petit Coronations (2) es un puro cubano mecanizado histórico, producido desde antes de 1960 hasta su descontinuación en 2003. Con 117 mm de longitud y cepo 40, esta vitola Coronitas ofrecía una experiencia accesible en tubo de aluminio, marcando una era dorada de la habanología.
Historia y legado de una vitola icónica
Este puro no es cualquier cosa, es una reliquia que conecta con la Cuba de antes. Su origen se remonta a la era pre-revolucionaria, lo que lo convierte en uno de los lanzamientos más longevos dentro del portafolio de Hoyo de Monterrey. Imagínense que aguantó en producción regular más de cuatro décadas, resistiendo cambios políticos y económicos hasta que finalmente fue retirado del mercado en 2003.

Lo que hacía especial a este cigarro era su construcción mecanizada bajo el nombre de fábrica "Coronitas". A diferencia de los puros torcidos a mano que requieren un roller experto, esta máquina garantizaba una combustión impecable y un tiraje constante, algo que los fumadores valoraban mucho para una fumada rápida y sin complicaciones. Venía presentado en cajas dress de 25 unidades, pero lo más bacano era que cada puro venía protegido en su propio tubo de aluminio, ideal para llevarlo en el bolsillo del saco sin que se aplastara.
Ficha técnica del Petit Coronations (2)
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Nombre de Fábrica | Coronitas |
| Longitud | 117 mm (4⅝″) |
| Cepo (Ring Gauge) | 40 |
| Construcción | Mecanizada |
| Empaque | Tubo de aluminio individual |
| Estado | Descontinuado (2003) |
Notas de cata y perfil de sabor
Aunque sea mecanizado, no piensen que es un puro sin alma. Al encenderlo, la primera impresión es de una madera dulce, muy parecida al cedro fresco, que se mezcla con un toque terroso característico de la región de Vuelta Abajo. La fortaleza es media-baja, lo que permite disfrutarlo sin que te maree, ideal para una mañana tranquila o después del almuerzo.
A medida que avanza la fumada, el perfil se mantiene lineal pero agradable. Pueden esperar notas de café con leche y un final ligeramente picante, como de nuez moscada. La ceniza es blanca y compacta, demostrando la calidad del tabaco a pesar del proceso industrial. Es un sabor honesto, sin pretensiones, que habla de la tradición tabacalera cubana en su forma más pragmática.
¿Con qué maridar el Hoyo de Monterrey Petit Coronations (2)?
Para traerlo a nuestro contexto colombiano, este puro pide a gritos un acompañante que respete su suavidad. No querrían opacar esas notas de cedro con un licor muy fuerte, así que hay que buscar equilibrio. Aquí les van unas opciones que quedan de lujo:
- Café del Huila: Un tinto lavado, con acidez brillante y notas de caramelo, limpia el paladar y resalta el dulzor del tabaco.
- Ron Dictador 12 Años: La vainilla y el roble del ron colombiano hacen una armonía perfecta con la madera del puro.
- Chocolate santandereano: Si les gusta lo dulce, un chocolate amargo al 70% complementa el final terroso del cigarro.
¿Para quién es este puro?
Hoy en día, encontrar un Hoyo de Monterrey Petit Coronations (2) es más un tema de coleccionismo que de fumada diaria. Es ideal para el entusiasta que quiere tener un pedazo de historia en su humidor, especialmente si buscan puros descontinuados de la era pre-2003. También es perfecto para el fumador novato que quiere probar un cubano sin invertir una fortuna en un Cohiba, o para quien tiene poco tiempo y necesita un puro que se fuma en 30 minutos sin perder calidad.