¿Qué es el Hoyo du Prince?
El Hoyo du Prince fue una vitola clásica de la marca Hoyo de Monterrey, producida desde la era pre-1960 hasta su descontinuación oficial en 2017. Con un cepo de 40 y una longitud de 130 mm, este puro handmade era conocido en la fábrica por el nombre "Almuerzos". Representaba la tradición cubana de puros finos para momentos breves pero intensos, siendo un favorito entre conocedores antes de desaparecer del catálogo regular.

Aunque ya no se encuentra en producción, su legado perdura en las humidoras de coleccionistas que valoran su construcción impecable y su perfil equilibrado. Durante décadas, este cigarro mantuvo un estándar de calidad que lo definió como un referente dentro del portafolio de Hoyo de Monterrey. Su desaparición en 2017 marcó el fin de una era para los fumadores que disfrutaban de su formato compacto y elegante.
Historia y evolución del Hoyo du Prince
La historia de este puro se remonta a los años anteriores a 1960, cuando ya circulaba bajo el nombre de fábrica "Almuerzos", sugiriendo su uso ideal para pausas cortas durante el día. Por mucho tiempo, fue un producto de producción regular que acompañó a los aficionados con una consistencia notable en su manufactura. Sin embargo, como muchas otras vitolas históricas, llegó a su fin en 2017, cerrando un capítulo importante en la cronología de los puros cubanos.

En cuanto a su presentación, el Hoyo du Prince experimentó varios cambios a lo largo de los años. El formato más duradero y reconocido fue la caja de 25 puros con tapa deslizante, la cual se mantuvo hasta el momento de su descontinuación. Antes de 2006, también existieron empaques de cartón para cinco puros y cajas de 50 unidades, opciones que finalmente fueron retiradas del mercado para simplificar la línea.

Un detalle curioso para los coleccionistas es la evolución de su banda. Hasta aproximadamente 2005, los puros en las cajas de tapa deslizante salían sin banda alguna, lo que les daba un aspecto minimalista y clásico. Fue solo después de ese año que se comenzó a aplicar la Banda Estándar E, mientras que los paquetes de cinco puros solían llevar la Banda Estándar B, creando variaciones interesantes para quienes estudian la filatelia del tabaco.

Notas de cata y perfil de sabor
Al encender un Hoyo du Prince, el fumador es recibido por un aroma suave que evoca cedro fresco y notas terrosas típicas de la región de Vuelta Abajo. En la primera tercera parte, predominan sabores a nueces tostadas y un toque ligero de crema, característicos de un puro de cepo fino como este 40. La textura del humo es sedosa, permitiendo una fumada tranquila sin agresividad en el paladar.
A medida que avanza la fumada, el perfil se torna ligeramente más complejo, revelando matices de café suave y un dulzor apenas perceptible que recuerda al pan tostado. La fortaleza se mantiene en un nivel suave a medio, ideal para quienes buscan disfrutar del sabor sin ser abrumados por la nicotina. En el final, persisten notas de cuero ligero y madera, dejando un retrogusto limpio y agradable que invita a otra fumada.

| Característica | Detalle |
|---|---|
| Nombre del Puro | Le Hoyo du Prince |
| Nombre de Fábrica | Almuerzos |
| Longitud | 130 mm (5⅛″) |
| Cepo (Ring Gauge) | 40 |
| Peso Oficial | 7.52 g |
| Estado | Descontinuado (2017) |
| Fortaleza | Suave a Media |
¿Con qué maridar el Hoyo du Prince?
Para realzar las notas de nuez y cedro de este puro, un café del Huila con acidez brillante y cuerpo medio es la compañía perfecta. La frutalidad sutil del café colombiano equilibra la terrosidad del tabaco, creando una experiencia matutina o de tarde temprana excepcional. Si prefieres algo más fuerte, un ron Dictador de 12 años ofrece vainilla y especias que danzan bien con el final de cuero del cigarro.
En cuanto a opciones dulces, un chocolate santandereano con alto porcentaje de cacao puede resaltar los matices tostados del Hoyo du Prince sin empalagar el paladar. La combinación de lo amargo del cacao y lo suave del humo genera un contraste sofisticado, muy apreciado por los fumadores experimentados. Evita licores muy dulces o pesados que puedan opacar la delicadeza de este formato de 40 de cepo.
¿Para quién es este puro?
Este cigarro es ideal para el fumador que valora la elegancia de los formatos pequeños y la historia detrás de las marcas descontinuadas. Es perfecto para quienes tienen poco tiempo pero no quieren sacrificar calidad, ya que su duración de 30 a 40 minutos encaja en agendas apretadas. También es una pieza de colección codiciada para aquellos que buscan completar series de Hoyo de Monterrey de ediciones antiguas.
Si eres un fumador novato que busca adentrarse en el mundo de los puros cubanos sin enfrentar fortalezas intensas, el Hoyo du Prince fue una puerta de entrada excelente. Su construcción manual y perfil accesible lo hacían recomendable para disfrutar en solitario o en conversaciones distendidas. Aunque ya no está disponible en tiendas, encontrar una caja de estos puros es tener un pedazo de historia del tabaquismo cubano en las manos.