¿Qué es el Hoyo de Monterrey Grand Epicure Edición Limitada 2013?
El Hoyo de Monterrey Grand Epicure Edición Limitada 2013 es un puro cubano de 130 mm de longitud y ring gauge 55, presentado en la vitola Montesco como parte del programa de ediciones limitadas de Habanos S.A. Lanzado en 2013, este puro representa una de las apuestas más audaces de la marca por consolidar formatos generosos que permitan desarrollar complejidad aromática sin sacrificar la elegancia característica del Valle de Vuelta Abajo.

A diferencia de otras ediciones limitadas que simplemente amplían formatos existentes, el Grand Epicure introdujo la vitola Montesco en el portafolio de Hoyo de Monterrey: un cepo robusto que había permanecido ajeno a la marca hasta ese momento. La construcción artesanal, realizada totalmente a mano en los talleres de La Habana, garantiza una combustión uniforme que resalta los matices del tabaco cubano envejecido durante al menos dos años antes del empaquetado final.
Historia del Grand Epicure y su contexto en las Ediciones Limitadas
El programa de Ediciones Limitadas de Habanos S.A. surgió en el año 2000 como una estrategia para ofrecer vitolas inéditas o discontinuas, siempre con tabacos envejecidos mínimo 24 meses. El Grand Epicure de 2013 llegó en un momento particularmente relevante para los coleccionistas: la marca Hoyo de Monterrey, fundada en 1865 por José Gener y González, buscaba reafirmar su identidad de puros elegantes y accesibles sin renunciar a la potencia que demandaban los aficionados contemporáneos.

La elección del nombre "Grand Epicure" no fue casual. Evoca la tradición hedonista de la marca, históricamente asociada a placeres refinados y mesas europeas, pero con el adjetivo "Grand" que anticipa las proporciones generosas del Montesco. Este puro compartió año con otros dos lanzamientos memorables: el Romeo y Julieta Wide Churchill Edición Limitada 2013 y el Cohiba Behike BHK 54, lo que lo posicionó en una temporada particularmente competitiva para los habanos de colección.
La presentación del Grand Epicure mantuvo los códigos visuales del programa: cajas deslizables de diez unidades, banda principal de Hoyo de Monterrey con el escudo de armas, y la característica banda negra con detalles dorados que identifica la Edición Limitada 2013. Para los coleccionistas colombianos, este empaque resulta especialmente funcional en nuestras condiciones climáticas variables, permitiendo un sellamiento hermético superior al de las cajas abatibles tradicionales.

Notas de cata y perfil de sabor del Montesco
La experiencia del Grand Epicure se despliega en aproximadamente 75 a 90 minutos de fumada, tiempo suficiente para que el tabaco revele su evolución característica. El encendido inicial entrega notas de cedro fresco y almendra tostada, con una entrada sorprendentemente suave para un puro de estas dimensiones. A medida que avanza el primer tercio, emerge un fondo de café con leche y cuero curtido que define la personalidad del blend.

El segundo tercio marca la transición hacia territorios más especiados. Aquí aparecen matices de canela, nuez moscada y un dulzor sutil que recuerda a la miel de caña panelera —ese perfil que tanto apreciamos en los puros cubanos bien envejecidos. La textura del humo se vuelve cremosa, casi sedosa, ocupando generosamente el paladar sin resultar agresiva. La fortaleza se mantiene en un medio-alto contenido, nunca invasiva pero presente.
El tramo final concentra los sabores en dirección a maderas oscuras, chocolate amargo y un regusto terroso que evoca tierra húmeda de Vuelta Abajo. La combustión, si se ha conservado adecuadamente el puro, permanece lineal con ceniza compacta de color gris claro. Para quienes han tenido la oportunidad de probar ejemplares con más de una década de añejo adicional, el Grand Epicure desarrolla complejos de frutos secos y caramelo que no aparecen en su expresión joven.

¿Con qué maridar el Grand Epicure?
La generosidad del Montesco 55 demanda acompañamientos que equilibren su estructura sin competir por protagonismo. En nuestra tradición colombiana, el café del Huila —especialmente lotes de altura con procesamiento lavado— establece un diálogo natural con las notas de cedro y almendra del puro. Un espresso bien extraído, ni demasiado ácido ni excesivamente torrado, limpia el paladar entre caladas y resalta el dulzor natural del tabaco.
Para quienes prefieren destilados, el ron Dictador 20 años o sus expresiones Icon Reserve ofrecen la complejidad oxidativa necesaria para acompañar el tramo final del Grand Epicure. La madera americana y el toque de vainilla del ron cartagenero dialogan con los matices de cuero y especias del puro sin generar fatiga en el paladar. Alternativamente, un whisky escocés de las Islas con perfil ahumado moderado —un Bowmore 15 o similar— puede realzar los tonos terrosos del último tercio.

En materia de chocolate, el chocolate santandereano de origen único, con sus porcentajes elevados de cacao nacional y mínimo proceso, funciona como puente entre los momentos de la fumada. Un cuadrado de 70% cacao entre el segundo y tercer tercio amplifica las notas amargas y prepara el paladar para la concentración final. Evite chocolates con leche o rellenos que empalaguen; la idea es limpiar, no saturar.
¿Para quién es este puro?
El Grand Epicure Edición Limitada 2013 se dirige al aficionado que ya ha recorrido el espectro de los habanos regulares y busca experiencias memorables en formatos que exigen tiempo y atención. No es un puro para el descanso de quince minutos entre reuniones: sus 90 minutos de duración requieren compromiso, y su ring gauge 55 obliga a una técnica de aspiración pausada que no todos dominan desde el primer momento.
Resulta ideal para el coleccionista que conserva puros con perspectiva de añejo prolongado. A diferencia de las ediciones limitadas más recientes, los ejemplares de 2013 han alcanzado ya esa madurez donde el tabaco ha integrado completamente sus tensiones, ofreciendo una fumada redonda que no necesita justificaciones. En el mercado secundario colombiano, aparecen ocasionalmente en humidores privados, aunque su escasez creciente ha elevado significativamente su valor de intercambio.
Finalmente, este Montesco convence al fumador que aprecia la elegancia por encima de la potencia bruta. No es un Cohiba Behike ni pretende serlo: su fuerza reside en la coherencia de su discurso, en la manera de construir complejidad sin estridencias. Para quienes han cultivado el gusto por los Grand Reserva o las ediciones limitadas de años anteriores, el Grand Epicure 2013 representa una pieza de referencia obligatoria en cualquier colección seria de habanos contemporáneos.
| Especificación | Detalle |
|---|---|
| Vitola | Montesco |
| Longitud | 130 mm (5⅛ pulgadas) |
| Ring Gauge | 55 |
| Peso oficial | 16.00 gramos |
| Construcción | Totalmente a mano |
| Caja | 10 unidades, tapa deslizable |
| Lanzamiento | Edición Limitada 2013 |
| Fabricación | Cuba |