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Guía del H. Upmann No.5: historia, sabor y por qué desapareció

2 min de lectura · 362 palabras

¿Qué es el H. Upmann No.5?

El H. Upmann No.5 fue un puro cubano de vitola Perlas, fabricado antes de 1960 y descontinuado en la década de 1980. Con una longitud de 102 mm y un cepo de 40 anillos, este tabaco ofrecía una experiencia compacta pero compleja dentro del catálogo clásico de la marca. Su desaparición marcó el fin de una era para los fumadores que buscaban calidad en formatos pequeños sin sacrificar el carácter tradicional habano.

H. Upmann Upmann No.5

Ficha técnica del clásico descontinuado

CaracterísticaDato
Nombre ComercialH. Upmann No.5
Nombre de FábricaPerlas
Longitud102 mm (4 pulgadas)
Cepo (Ring Gauge)40
Peso Oficial5.91 gramos
EstadoDescontinuado (años 80)

Historia del H. Upmann No.5: Un pedazo de nostalgia habana

Este pequeño gigante apareció en la escena cubana antes de la revolución de 1959, consolidándose rápidamente como uno de los lanzamientos más antiguos y respetados del portafolio H. Upmann. Durante décadas, fue un fijo en las humidoras de los conocedores, representando la esencia de la marca en un formato ideal para momentos breves pero intensos. Sin embargo, a pesar de su popularidad y la lealtad que generaba, la producción regular se detuvo definitivamente durante los años 80, dejándolo como un recuerdo dorado para los coleccionistas de viejas cajas.

La presentación original variaba entre dos formatos icónicos que hoy son piezas de museo para los amantes del coleccionismo. Por un lado, existía la caja dress de 25 puros, que se mantuvo disponible hasta el momento exacto de su discontinuación final. Por otro lado, estaba el cajón de madera de 50 unidades, un formato más robusto y tradicional que dejó de fabricarse antes que su contraparte pequeña, añadiendo otro nivel de rareza a su historia comercial.

Notas de cata y perfil de sabor

Aunque ya no podemos disfrutar de una fumada fresca de fábrica, los registros y memorias de quienes lo probaron describen un perfil sensorial fascinante típico de la Vieja Habana. Al encenderlo, el aroma inicial suele evocar maderas nobles como el cedro seco, mezclado con un toque terroso que recuerda al suelo fértil de Vuelta Abajo después de la lluvia. La textura del humo era densa pero suave, permitiendo saborear cada calada sin que la picazón molestara al paladar.

  • Entrada: Notas cremosas de nuez y un ligero dulzor natural del capote.
  • Desarrollo: Aparecen matices de café tostado y cuero viejo, característicos de la casa Upmann.
  • Final: Un retrogusto persistente a chocolate amargo y especias suaves que se desvanece elegantemente.

Lo más destacable de esta vitola Perlas era cómo lograba concentrar tanta complejidad en apenas 4 pulgadas de largo. A diferencia de otros puros cortos que pueden resultar simples o monótonos, el No.5 mantenía una evolución constante, pasando de sabores vegetales frescos a tonos más profundos y ahumados hacia el último tercio de la fumada.

¿Con qué maridar el H. Upmann No.5?

Si tuviéramos la fortuna de conseguir una caja antigua en perfecto estado, el maridaje ideal debería honrar sus raíces latinas con productos de nuestra tierra colombiana. Un café del Huila, con su acidez brillante y notas frutales, cortaría perfectamente la cremosidad del tabaco, limpiando el paladar para la siguiente calada. La combinación de los aromas a cacao del puro con un chocolate santandereano de alta pureza crearía una sinfonía de sabores dulces y amargos inolvidable.

Para los que prefieren algo más fuerte para acompañar la tarde, un ron Dictador de 12 o 20 años sería el compañero perfecto. La vainilla y el caramelo del destilado colombiano resaltarían los toques de madera y cuero del H. Upmann, elevando la experiencia a un nivel de lujo discreto. Es importante recordar que, al ser un puro de cepo 40, no requiere licos demasiado pesados que opaquen su delicadeza.

¿Para quién es este puro?

El H. Upmann No.5 fue diseñado originalmente para el fumador experto que valora la tradición pero tiene poco tiempo para dedicar a una sesión larga. Es ideal para ese ejecutivo bogotano o el empresario antioqueño que necesita una pausa de 20 minutos entre reuniones, buscando calidad premium sin comprometer su agenda apretada. Su tamaño compacto lo hacía perfecto para fumar después de un almuerzo ligero, sin dejar un olor invasivo en la ropa.

Hoy en día, este puro es principalmente para el coleccionista histórico y el estudioso de la cultura del tabaco cubano. Quienes buscan entender la evolución de las vitolas de Habanos S.A. encontrarán en el No.5 un caso de estudio esencial sobre cómo los formatos pequeños podían tener tanto prestigio como los grandes galgos. Aunque ya no se produce, su legado sigue vivo en las conversaciones de los clubes de puros más exclusivos del mundo.