¿Qué es el H. Upmann No.4?
El H. Upmann No.4 fue un puro cubano de producción regular, formato Marevas, que estuvo en el mercado desde antes de 1960 hasta su descontinuación en 2002. Esta vitola de 129 mm y cepo 42 representó durante más de cuatro décadas la esencia clásica de la marca, ofreciendo una fumada equilibrada y tradicional muy apreciada por los conocedores de la isla.

Historia y especificaciones técnicas
Este tabaco hizo su entrada triunfal en el catálogo de Habanos S.A. en la década de los cincuenta, consolidándose rápidamente como un pilar fundamental de la línea H. Upmann. Su longevidad es testimonio de su calidad, pues resistió los cambios políticos y económicos de Cuba, manteniéndose en producción continua por más de 40 años hasta que la corporación decidió retirarlo del lineup estándar en 2002.
Para los coleccionistas y amantes de las vitolas clásicas, el No.4 es una pieza de museo que define el formato Marevas. Aunque ya no se fabrica, su legado perdura como referencia de lo que debe ser un puro de tamaño corona: ni muy corto ni excesivamente largo, diseñado para una experiencia de fumar completa sin prisa pero sin pausa.
| Especificación | Dato Técnico |
|---|---|
| Nombre Comercial | H. Upmann No.4 |
| Formato de Fábrica | Marevas |
| Longitud | 129 mm (5 ⅛ pulgadas) |
| Cepo (Ring Gauge) | 42 |
| Peso Oficial | 8.46 gramos |
| Estado | Descontinuado (2002) |
| Presentación | Caja dress de 25 unidades |
Notas de cata y perfil de sabor
Al encender este Marevas, el fumador es recibido por un perfil aromático que grita tradición habana. La primera tercera parte suele ofrecer notas dulces y suaves, donde el cedro español se entrelaza con un toque de almendra tostada, característico de los tabacos de Vuelta Abajo bien fermentados.
A medida que avanza la fumada, el cuerpo se asienta en una media fortaleza que nunca abruma. Es común percibir matices de cuero fino y un ligero toque de especias dulces, como canela o clavo, que le dan complejidad sin perder la elegancia que hizo famosa a la marca Upmann en el siglo XX.
- Inicio: Cedro, pan tostado y un toque lácteo suave.
- Desarrollo: Cuero, nueces y madera fina.
- Final: Especias dulces persistentes y tierra húmeda.
¿Con qué maridar el H. Upmann No.4?
Si tuviéramos la fortuna de disfrutar de una caja antigua de estos puros hoy, el maridaje perfecto sería con un café de origen colombiano, específicamente uno del Huila con notas frutales y acidez brillante. La estructura de este café cortaría la grasa del humo y realzaría las notas de madera del tabaco, creando un equilibrio sublime en el paladar.
Para los que prefieren algo más fuerte al final de la tarde, un ron Dictador de 12 o 20 años es la compañía ideal. La dulzura de la caña y los toques de vainilla del ron complementan perfectamente el final especiado del puro, mientras que un chocolate santandereano amargo podría servir como acompañante sólido para resaltar los matices terrosos de esta joya descontinuada.
¿Para quién es este puro?
El H. Upmann No.4 fue ideal para el fumador intermedio que buscaba sofisticación sin excesos de fortaleza. Su formato Marevas lo hacía perfecto para una fumada de 45 minutos a una hora, permitiendo disfrutarlo en una sobremesa tranquila o durante una reunión de negocios donde se requiere claridad mental.
Hoy en día, este puro es una pieza de caza para coleccionistas que buscan revivir la historia del habano clásico. Si logras conseguir uno en buen estado de conservación, estarás frente a una cápsula del tiempo que te transportará a la época dorada de los puros cubanos antes del nuevo milenio.