¿Qué es el H. Upmann Très Tubos Selection?
El H. Upmann Très Tubos Selection fue una presentación especial lanzada antes de 1960 que reunía tres vitolas clásicas de la marca en una sola caja vestida, cada puro protegido en su tubo de aluminio individual. Esta selección contenía 25 unidades distribuidas entre el formato Marevas (Coronas Major), Franciscanos (Coronas Minor) y Coronas, ofreciendo al fumador variedad sin renunciar a la coherencia del blend característico de la casa. Su producción se extendió hasta los años ochenta, cuando fue discontinuada, convirtiéndose hoy en una pieza de colección codiciada por los habanofilos.

Historia del Très Tubos Selection
La historia de esta presentación está intrínsecamente ligada a la evolución de H. Upmann como marca de prestigio internacional. Fundada en 1844 por el banquero alemán Hermann Upmann, la fábrica siempre se distinguió por innovar en el empaque y presentación de sus puros. Los tubos de aluminio, introducidos como solución práctica para preservar la humedad y proteger la capa durante el transporte, se convirtieron en sello distintivo de la marca.
El Très Tubos Selection surgió en un contexto donde los fumadores buscaban versatilidad: poder elegir entre una fumada corta, mediana o prolongada según el momento del día. La caja vestida, con su diseño elegante y reconocible, facilitaba además el regalo protocolario, una práctica arraigada en la cultura del puro cubano. Durante las décadas de 1960 y 1970, esta presentación acompañó a diplomáticos, empresarios y viajeros que requerían un surtido confiable para distintas ocasiones.

Su discontinuación en los años ochenta respondió a cambios en las estrategias de producción de Habanos S.A., que priorizó las líneas regulares sobre las presentaciones especiales. Sin embargo, la nostalgia por el Très Tubos persiste entre coleccionistas, quienes valoran la oportunidad de comparar tres expresiones distintas del mismo blend en condiciones de conservación óptimas gracias a los tubos.
Las tres vitolas: especificaciones técnicas
Cada caja Très Tubos Selection ofrecía un recorrido por las escalas de la fumada habanera, desde el encuentro breve hasta la conversación prolongada. A continuación, los datos técnicos de cada formato:
| Vitola | Nombre de fábrica | Cantidad en caja | Ring gauge | Longitud | Peso oficial |
|---|---|---|---|---|---|
| Coronas Major | Marevas | 7 puros | 42 | 129 mm (5⅛″) | 8.46 g |
| Coronas Minor | Franciscanos | 13 puros | 40 | 116 mm (4⅝″) | 7.50 g |
| Coronas | Coronas | 5 puros | 42 | 142 mm (5⅝″) | 9.20 g |

El Coronas Minor en formato Franciscano era el más abundante en la caja, ideal para esos momentos entre reuniones cuando se necesita una fumada de cuarenta minutos sin compromiso. El Coronas Major en Marevas representaba el equilibrio perfecto: suficiente desarrollo para apreciar la evolución del blend sin demandar una hora completa. Finalmente, el Coronas en su formato homónimo reservaba la experiencia más extensa, cercana a los setenta minutos de duración.

Notas de cata y perfil de sabor
El blend de H. Upmann se distingue por su ligereza elegante, un perfil que prioriza la sutileza sobre la intensidad. En el Très Tubos Selection, esta filosofía se manifestaba con matices según el formato: los puros más cortos tendían a concentrar la entrada con notas de cedro blanco y nuez moscada, mientras que los más largos permitían que el chocolate amargo y el cuero curtido emergieran en el segundo tercio.
La capa, típicamente colorado claro con textura sedosa, entregaba en el primer tercio una entrada cremosa con destellos de café tostado y pan de yuca —esa nota dulce y terrosa que recuerda a nuestros productos colombianos. El segundo tercio desarrollaba especias suaves, canela en rama y un fondo de almendra tostada. El último tercio, especialmente en el formato Coronas, integraba todos estos elementos con un retrogusto de madera de cedro y un leve amargor vegetal que invitaba a cerrar con un trago de bebida.

La fortaleza se mantenía en el rango medio-bajo a medio, nunca agresiva, lo que permitía fumar en ayunas o a primera hora de la mañana sin fatiga. La construcción, heredera de la tradición de la fábrica de H. Upmann en La Habana, garantizaba tirada uniforme y ceniza compacta de color gris claro con anillos bien definidos.
¿Con qué maridar el H. Upmann Très Tubos?
La versatilidad de este blend abre múltiples posibilidades de maridaje, especialmente cuando contamos con productos colombianos de primera línea. Para el Coronas Minor en formato Franciscanos, propongo un café del Huila en grano, tostado medio, preparado en prensa francesa. La acidez cítrica típica de esta región resuena con las notas de nuez moscada del puro sin competir por atención.
El Coronas Major en Marevas encuentra su compañero ideal en el ron Dictador 20 años, específicamente en su expresión que integra el sistema de solera española. El dulzor de la caña madura y las notas de vainilla y caramelo realzan el chocolate amargo del segundo tercio del puro. Servir el ron a temperatura ambiente, sin hielo que diluya, permitiendo que los aceites del destilado conversen con los de la capa.
Para el Coronas de mayor longitud, sugiero una experiencia más elaborada: chocolate santandereano artesanal, preferiblemente de 70% cacao, en tableta para ir rompiendo durante la fumada. La región de Santander, con su tradición chocolatera, produce barras con notas terrosas que dialogan con el cuero y la madera del último tercio del puro. La secuencia es: pura, chocolate, pura, permitiendo que cada elemento prepare el paladar para el siguiente.
¿Para quién es este puro?
El H. Upmann Très Tubos Selection está concebido para el fumador curioso, aquel que rechaza la monotonía y valora la posibilidad de ajustar su experiencia al ritmo del día. Es especialmente recomendable para quienes inician su camino en los habanos, pues la suavidad del blend no intimida, mientras que la variedad de formatos permite descubrir preferencias personales sin comprar cajas completas de cada vitola.
El coleccionista encontrará aquí una pieza histórica que resume la elegancia de la industria cubana del siglo XX. Los tubos de aluminio, si se conservan sellados, preservan el puro en condiciones óptimas durante décadas, convirtiendo cada unidad en una cápsula del tiempo. Para el fumador contemporáneo, aunque la presentación ya no se produzca, conocer el Très Tubos ilumina la comprensión de formatos que siguen vigentes en el portafolio de H. Upmann.
Finalmente, es el puro del anfitrión atento: quien recibe en su casa y ofrece opciones según el tiempo disponible de cada invitado. La caja vestida, desplegada sobre la mesa de centro, comunica cuidado y conocimiento. En una cultura como la colombiana, donde la hospitalidad se mide por la atención al detalle, el Très Tubos Selection representaba —y representa, en sus ejemplares conservados— el estándar de una generosidad refinada.