¿Qué es el H. Upmann Tacos Imperiales?
El H. Upmann Tacos Imperiales es un puro cubano de edición limitada lanzado en 2006, con vitola de 168 mm de largo y ring gauge 49, que inauguró la prestigiosa serie Réplica de Humidor Antiguo de la marca. Solo se fabricaron 200 humidores numerados con 50 unidades cada uno, convirtiéndolo en una pieza de colección codiciada por los aficionados más exigentes. Su nombre rinde tributo a las antiguas cajas de tacos que almacenaban los puros en el siglo XIX.

Historia del Tacos Imperiales
Esta edición especial marca el nacimiento de una de las series más elegantes de Habanos S.A. La Réplica de Humidor Antiguo busca rescatar la estética y el espíritu de los almacenadores de puros del siglo XIX, cuando H. Upmann ya era una de las marcas más reconocidas de La Habana. Fundada en 1844 por el banquero alemán Hermann Upmann, la casa había construido su reputación sobre puros de carácter refinado y aromaticidad moderada.
El 2006 representó un punto de inflexión para la marca: por primera vez, un puro contemporáneo se vestía con la solemnidad del pasado. Los humidores de acabado marrón, con sus bisagras de latón y su interior de cedro español, evocan las piezas que adornaban los escritorios de la burguesía habanera. Ser el primer lanzamiento de esta serie otorga al Tacos Imperiales una dimensión histórica adicional, casi fundacional.

Características técnicas y vitola
| Nombre comercial | Tacos Imperiales |
| Nombre de fábrica | Tacos Imperiales |
| Ring gauge | 49 |
| Longitud | 168 mm (6⅝″) |
| Peso oficial | 12,88 g |
| Fortaleza | Media |
| Capa | Corojo cubano |
| Construcción | Totalmente a mano |
La vitola Tacos Imperiales es única en el portafolio de Habanos: más larga que un Churchill tradicional pero con un cepo más contenido, crea una proporción elegante que favorece la evolución gradual de los sabores. El anillo de 49 mm permite una combustión pausada, mientras que los casi 17 centímetros de longitud garantizan una experiencia de al menos noventa minutos.

Notas de cata y perfil de sabor
Desde el primer encendido, el Tacos Imperiales revela su linaje upmanniano: un carácter terroso y floral que nunca agrede. La capa, de color habano claro con venas finas, desprende aromas de heno seco y corteza de naranja antes de siquiera tocar fuego. Una vez encendido, el primer tercio entrega notas de cedro recién cepillado, avellana tostada y un fondo de café con leche que recuerda las mañanas en el campo cubano.
En el segundo tercio, el puro gana complejidad sin perder su compostura. Aparecen matices de cuero curtido, chocolate amargo y una especia dulce que oscila entre la canela y el clavo de olor. La fortaleza se mantiene en el rango medio, nunca invasiva, con una cremosidad en el humo que envuelve el paladar sin saturarlo. La retro nasal es particularmente gratificante: limpia, con destellos de vainilla y tabaco negro.
El último tercio profundiza en el carácter terroso. La madera de cedro regresa acompañada de pimienta blanca y un regusto amargo elegante, similar al del cacao criollo. La construcción, impecable en ejemplares bien conservados, mantiene la ceniza firme hasta el final. Es un puro que premia la paciencia: apurarlo sería desperdiciar su arquitectura de sabores.
¿Con qué maridar el Tacos Imperiales?
La elegancia medida de este H. Upmann abre múltiples posibilidades de maridaje, especialmente con productos colombianos que respeten su caráter sin eclipsarlo:
- Café del Huila: Un origen único de cuerpo medio, con notas de caramelo y frutos secos, complementa la dulzura natural del puro sin competir por atención. Evite los cafés demasiado ácidos o torrefactos.
- Ron Dictador 20 años: La versión de 20 años, con su perfil de vainilla, tabaco y cítricos secos, dialoga armónicamente con el segundo tercio del puro. Sirva sin hielo, en copa balón.
- Chocolate santandereano 70% cacao: El chocolate de la región, con su amargor limpio y notas de frutos rojos, prolonga el final del Tacos Imperiales de manera sobria.
- Aguardiente antioqueño añejo: Para quienes prefieren destilados nacionales, un aguardiente reposado en madera, servido en copa pequeña, limpia el paladar entre caladas.
Evite los licores dulces, los whiskies ahumados intensos o los vinos tintos con taninos agresivos. Este puro pide acompañantes que sepan escuchar.
¿Para quién es este puro?
El Tacos Imperiales no es un puro para el fumador ocasional ni para quien busca impacto inmediato. Está pensado para el aficionado con experiencia en vitolas largas, capaz de apreciar la evolución pausada de un blend que se despliega como una conversación bien llevada. Es ideal para quienes disfrutan los H. Upmann clásicos —el Sir Winston, el Magnum 46— y desean explorar una expresión más rara de la misma filosofía.
También es un puro para el coleccionista. Encontrar un Tacos Imperiales en condiciones óptimas hoy requiere paciencia y presupuesto: los humidores originales alcanzan precios significativos en subastas, y las unidades sueltas, cuando aparecen, se venden con prima de rareza. Si tiene la oportunidad de fumar uno, hágalo en una tarde sin compromisos, con buena compañía y el tiempo que la vitola merece.
En definitiva, este 2006 inaugural de la Réplica de Humidor Antiguo es una declaración de principios: que la tradición cubana puede renovarse sin perder su alma, y que la elegancia, en los puros como en la vida, nunca pasa de moda.