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Guía del H. Upmann Singulares: historia, sabor y cata del clásico cubano

2 min de lectura · 255 palabras

¿Qué es el H. Upmann Singulares?

Lanzado antes de 1960, el H. Upmann Singulares fue un puro cubano manufacturado a máquina con una longitud de 117 mm y un cepo de 40 que se mantuvo en producción hasta su descontinuación en 2003. Esta vitola, conocida en fábrica como Coronitas, representó durante décadas la opción más accesible para disfrutar del perfil clásico de la marca sin sacrificar la tradición habana. Su longevidad en el catálogo lo convierte en una pieza histórica fundamental para entender la evolución del consumo de tabaco en Cuba durante la segunda mitad del siglo XX.

H. Upmann Singulares

Aunque hoy en día solo se encuentra en colecciones privadas o mercados de secundaria, el Singulares dejó una huella imborrable por su consistencia y formato práctico. A diferencia de los puros totalmente a mano que dominan el lujo actual, este cigarro ofrecía una experiencia rápida y confiable, ideal para esas fumadas cortas entre compromisos. Su legado reside en haber democratizado el sabor Upmann, permitiendo que más aficionados se acercaran a la casa fundada por Hermann Upmann.

Historia y evolución del empaque

La trayectoria del Singulares es un viaje fascinante a través de los cambios industriales de Habanos S.A. Durante sus más de cuarentos años de vida comercial, este puro vio cómo su presentación se transformaba para adaptarse a los nuevos tiempos. Inicialmente, lucía una anilla exclusiva con el nombre "Singulares", pero con el paso de las décadas, adoptó las bandas estándar A y B que todo conocedor de la marca reconoce hoy en día.

H. Upmann Singulares band

Los tubos de aluminio que protegían cada unidad también sufrieron modificaciones interesantes para el ojo del coleccionista. Las versiones más antiguas, aquellas que salieron al mercado antes de los años 60, venían con tapas de presión simples, mientras que las producciones posteriores incorporaron el diseño de tubo más robusto y estandarizado que se volvió común en toda la línea de la marca. Originalmente disponible en cajones de 100 unidades sin tubo, finalmente se consolidó en cajas dress de 25 con tubo individual hasta su retiro definitivo en 2003.

H. Upmann Singulares

Notas de cata y perfil de sabor

Al encender un H. Upmann Singulares, especialmente si ha tenido un reposo adecuado, nos encontramos con un perfil que honra la escuela de Vuelta Abajo. La construcción a máquina, lejos de ser un defecto, garantizaba un tiro perfecto y una combustión pareja que permitía apreciar las notas medias sin sobresaltos. En la primera tercera parte, es común detectar aromas dulces de cedro suave mezclados con un toque de nuez tostada que despierta el paladar de inmediato.

A medida que avanza la fumada, el cuerpo se mantiene ligero a medio, revelando matices de café con leche y un sutil recuerdo a galleta marina que es característico de la casa Upmann. Hacia el final, la intensidad no crece agresivamente, sino que se asienta en sabores a cuero joven y un toque terroso muy limpio. La ceniza suele ser de color blanco grisáceo y compacta, demostrando la buena calidad del capote y la tripa utilizados en su elaboración.

Especificación Detalle Técnico
Nombre Comercial H. Upmann Singulares
Nombre de Fábrica Coronitas
Longitud 117 mm (4 ⅝ pulgadas)
Cepo (Ring Gauge) 40
Peso Oficial 6.78 g
Fortaleza Media
Producción Machine-made (Hasta 2003)

Maridaje con productos colombianos

Para disfrutar este clásico cubano como se debe, nada mejor que acompañarlo con los tesoros de nuestra tierra. Un café del Huila, con su acidez brillante y notas frutales, corta perfectamente la suavidad del humo y resalta los toques de nuez del puro. La combinación crea un equilibrio donde ni el café opaca al tabaco ni viceversa, logrando una mañana de domingo inolvidable.

Si prefieres algo para la tarde o la noche, un ron Dictador de 12 años es el compañero ideal; sus notas de vainilla y caramelo se entrelazan con el dulzor natural del cedro del Singulares. También puedes probarlo con un chocolate santandereano de alto porcentaje de cacao, ya que la intensidad del cacao realza los matices terrosos finales de la fumada, creando una experiencia sensorial redonda y satisfactoria.

¿Para quién es este puro?

El H. Upmann Singulares es la elección perfecta para el coleccionista que busca completar la historia de la marca o para el fumador que valora los formatos discretos y rápidos. Es ideal para quienes tienen poco tiempo pero no quieren renunciar a un sabor cubano auténtico, permitiendo una fumada de 30 a 40 minutos sin comprometer la calidad. Además, sirve como una excelente puerta de entrada para quienes quieren explorar los perfiles de Habanos sin invertir en vitolas grandes y costosas.

Sin embargo, también atrae a los puristas nostálgicos que recuerdan la época dorada de los puros manufacturados a máquina antes de que la industria se volcara casi exclusivamente al trabajo manual. Si te gusta la precisión, la consistencia y los sabores limpios sin excesiva complejidad, este puro, aunque ya discontinuado, sigue siendo una referencia obligada en tu educación tabacalera.