¿Qué es el H. Upmann Royal Coronas (2)?
Lanzado originalmente antes de 1960 y descontinuado en 2002, el H. Upmann Royal Coronas (2) fue un puro cubano de manufactura mecánica con 145 mm de largo y cepo 44 que sirvió como la puerta de entrada accesible a la marca durante más de cuatro décadas. Esta vitola, conocida en fábrica como "Conservas", se caracterizó por ofrecer la firma aromática de la casa Upmann en un formato práctico y económico, ideal para una fumada rápida sin sacrificar la identidad del tabaco habano.

Historia del icónico vitola machine-made
La historia del Royal Coronas (2) es un testimonio fascinante de cómo las grandes marcas cubanas democratizaron el lujo del tabaco durante el siglo XX. A diferencia de sus hermanos mayores hechos a mano, este puro nació de la necesidad de producción masiva, utilizando procesos automatizados que permitieron mantener un precio bajo mientras conservaban la mezcla de tripa corta o picadura característica de la marca. Su longevidad en el mercado, permaneciendo en producción regular hasta principios de los años 2000, demuestra que hubo una demanda constante por un habano diario que no requiriera ceremonias largas ni inversiones altas.
Aunque hoy en día es una pieza de colección para los amantes de las vitolas discontinuadas, en su época dorada era el compañero fiel del trabajador o del aficionado que buscaba disfrutar del sello H. Upmann entre reuniones o en trayectos cortos. La banda tipo A, y ocasionalmente la secundaria B, adornaban un capote que, aunque hecho a máquina, lograba quemar de manera sorprendentemente uniforme gracias a la calidad del tabaco seleccionado de las vegas de Vuelta Abajo.
Ficha técnica y especificaciones
Para los coleccionistas y curiosos que quieren entender exactamente qué estaban fumando nuestros abuelos o qué están buscando en subastas antiguas, aquí desglosamos los datos duros de esta reliquia. Es importante notar que al ser un puro hecho a máquina, su peso y densidad eran muy consistentes, algo que a veces varía en los puros totalmente manuales.
| Característica | Dato Técnico |
|---|---|
| Nombre Comercial | H. Upmann Royal Coronas (2) |
| Nombre en Fábrica | Conservas |
| Longitud | 145 mm (5 ¾ pulgadas) |
| Cepo (Ring Gauge) | 44 (17.06 mm) |
| Peso Oficial | 9.57 gramos |
| Construcción | Machine-made (Hecho a máquina) |
| Estado | Descontinuado (2002) |
| Fortaleza | Media |
Notas de cata y perfil de sabor
A pesar de su construcción mecánica, el perfil de sabor del Royal Coronas (2) nunca traicionó el legado de H. Upmann. Al encenderlo, lo primero que golpea es esa nota clásica de cedro húmedo y madera fina, típica de la casa, seguida rápidamente por un toque de café tostado que recuerda a los granos recién molidos. La textura en boca es ligera pero presente, con un humo que se siente cremoso y nada agresivo, permitiendo disfrutar de matices sutiles sin cansar el paladar.
A medida que avanza la fumada, que suele durar entre 30 y 40 minutos debido a su cepo estrecho, aparecen destellos de cuero suave y un dulzor tenue que puede evocar nueces o galleta de mantequilla. No esperes la complejidad explosiva de un Cohiba Behike, pero sí una honestidad tabacalera remarkable; es un puro que sabe exactamente a lo que promete: tierra, madera y tradición cubana en estado puro, sin artificios.
¿Con qué maridar el H. Upmann Royal Coronas?
Siendo un puro de fortaleza media y carácter accesible, el maridaje es donde este viejo amigo brilla especialmente bien con los productos de nuestra tierra colombiana. Lo ideal es acompañarlo de un café del Huila, preferiblemente un lavado con notas cítricas o de panela, ya que la acidez del café limpia el paladar y resalta el dulzor natural del tabaco Upmann.
Para una experiencia más nocturna o de celebración, un ron Dictador de 12 o 20 años hace una pareja perfecta; la vainilla y el caramelo del ron envuelven el ahumado del puro creando una combinación aterciopelada. Si prefieres algo sin alcohol, un chocolate santandereano al 70% de cacao ofrece ese amargor necesario para contrastar con la madera dulce del humo, haciendo que cada calada se sienta como un nuevo descubrimiento.
¿Para quién es este puro?
El H. Upmann Royal Coronas (2) es ideal para el coleccionista nostálgico que busca revivir un pedazo de historia del Habano o para el fumador novato que quiere probar la marca sin gastar una fortuna en ediciones limitadas actuales. También es perfecto para esos momentos de la semana donde tienes poco tiempo, quizás un descanso en la oficina o un viaje corto en carro, y necesitas un compañero de confianza que no te deje colgado a mitad de camino.
Aunque ya no se produce, encontrar una caja antigua bien conservada es como hallar un tesoro; es un recordatorio de que el buen tabaco no necesita de lujos excesivos para entregar satisfacción. Si logras conseguir uno, fúmalo con respeto, disfruta de su simplicidad y brinde por esas décadas en las que fue el rey de los puros diarios en Cuba.