¿Qué es el H. Upmann Robusto Añejado?
El H. Upmann Robusto Añejado es un puro cubano de 124 mm de largo y ring gauge 50, lanzado oficialmente en diciembre de 2017 tras un proceso de añejamiento en fábrica de cinco a ocho años. Pertenece a la exclusiva serie Aged Habanos de Habanos S.A., un programa que entrega puros ya madurados directamente al consumidor, eliminando la espera de años en humidor personal. Su vitola Robustos —conocida en fábrica como Robustos— representa el formato más popular del habano contemporáneo, aquí elevado por el reposo prolongado que transforma su carácter.

Historia y el programa Añejados
La marca H. Upmann, fundada en 1844 por el banquero alemán Hermann Upmann, siempre se ha distinguido por puros de carácter refinado y fortaleza media. El programa Aged Habanos, iniciado por Habanos S.A. en 2015, seleccionó esta vitola para su segunda edición, reconociendo que los Robustos de Upmann poseen la estructura tabacalera ideal para beneficiarse del tiempo.
El añejamiento ocurrió en las bodegas de La Habana bajo condiciones controladas de temperatura y humedad. Durante este reposo de 2010-2012 hasta 2017, los aceites esenciales de la capa, el capote y el tripa se integraron, perdiendo asperezas y desarrollando complejidades que el fumador casual no alcanza en puros recién fabricados. El resultado es un habano que llega al mercado en su punto óptimo, con banda doble: la tradicional de Upmann y la distintiva dorada de Añejados.
Notas de cata y perfil de sabor
La capa colorado clara, ligeramente aceitosa, anticipa una experiencia sin prisa. El encendido revela inmediatamente la madurez: no hay picor inicial, solo una entrada cremosa con notas de cedro seco y avellena tostada. El primer tercio avanza con elegancia, construyendo capas de café molido y una dulzura sutil de pan de miel.
En el segundo tercio, el añejamiento se manifiesta plenamente. Aparecen matices de cuero curtido, chocolate amargo y una especia lejana que recuerda a clavo de olor. La textura del humo es sedosa, casi mantecosa, con una resistencia perfecta que permite fumar sin apuros. El último tercio intensifica sin agredir: café expreso, tierra húmeda de bosque y un retorno del cedro ahora más oscuro, resinado.
| Especificación | Detalle |
|---|---|
| Vitola de fábrica | Robustos |
| Longitud | 124 mm (4⅞″) |
| Ring gauge | 50 |
| Peso oficial | 11.66 g |
| Fortaleza | Media |
| Capa | Colorado claro |
| Añejamiento | 5-8 años en fábrica |
| Presentación | Caja de 25 unidades |
El ritual de la fumada
Este puro demanda tiempo: entre 60 y 75 minutos de dedicación. La ceniza es compacta, de color gris claro con tendencia blanquecina, indicativa de combustión uniforme. No requiere toques constantes; su construcción artesanal, reforzada por años de reposo, garantiza un tiro consistente de principio a fin.
¿Con qué maridar el H. Upmann Robusto Añejado?
La madurez de este habano abre posibilidades de maridaje más allá de los clásicos. En territorio colombiano, propongo tres acompañamientos que dialogan con su perfil:
- Café del Huila, grano arábica, tostado medio: La acidez cítrica sutil del café de Pitalito resalta la dulzura del primer tercio, mientras su cuerpo medio no compite con la textura mantecosa del humo.
- Ron Dictador 20 años: El añejamiento en barricas de bourbon del ron caleño encuentra eco en los años de reposo del puro. Las notas de vainilla y caramelo del destilado amplifican el chocolate amargo del segundo tercio.
- Chocolate santandereano 70% cacao: El de Santander, con su perfil terroso y amargor limpio, prolonga las sensaciones del último tercio sin añadir azúcar que enturbie el paladar.
Para quien prefiera bebidas sin alcohol, un té negro de Assam con leche, servido tibio, funciona sorprendentemente bien, especialmente en tardes lluviosas.
¿Para quién es este puro?
El H. Upmann Robusto Añejado no es para el fumador impaciente ni para quien busca impacto nicotínico inmediato. Es, ante todo, un puro de reflexión: para el coleccionista que comprende que el tiempo es el ingrediente más caro; para el ejecutivo que cierra negocios en terrazas de Cartagena; para el amigo que llega a casa el viernes con una botella y la intención de conversar hasta tarde.
Tampoco es un puro para iniciarse en el mundo habano: su precio, su rareza creciente y su carácter ya resuelto lo reservan para quienes han recorrido suficientes vitolas para apreciar la diferencia que hacen cinco años de espera. Si ya disfrutas los Robustos de Cohíba o los Petit Robustos de Partagás, este Upmann te ofrece una ventana a cómo envejece el tabaco cubano cuando alguien más ha tenido la paciencia de guardarlo por ti.