¿Qué es el H. Upmann Preciosas?
El H. Upmann Preciosas fue un puro cubano de formato Demi Tasse —100 mm de largo por 32 de ring gauge— fabricado en máquina desde antes de 1960 hasta su discontinuación en 2002. Representaba la puerta de entrada más accesible a la histórica marca habanera, ofreciendo una experiencia breve pero genuina de tabaco cubano en un formato compacto de 3⅞ pulgadas.
Historia del H. Upmann Preciosas
Este pequeño gigante sobrevivió más de cuatro décadas en el catálogo de H. Upmann, superando cambios de régimen, nacionalizaciones y reestructuraciones de la industria tabacalera cubana. Su origen se remonta a la época previa a 1960, cuando la marca aún pertenecía a la familia H. Upmann antes de pasar a manos del Estado cubano tras la revolución.
La decisión de discontinuarlo en 2002 respondió a una tendencia generalizada en Habanos S.A. de depurar los formatos hechos en máquina, privilegiando los puros totalmente hechos a mano como emblemas de prestigio. Aunque nunca fue un habano de cámara, el Preciosas cumplió una función democrática: acercar a fumadores ocasionales y trabajadores de oficina —que buscaban una pausa rápida— a los sabores característicos de la marca sin comprometer tiempo ni presupuesto.
Se presentaba en cajas de 25 unidades con la banda estándar B de H. Upmann, y en algunas ediciones venía envuelto individualmente en celofán para proteger su construcción mecanizada. Su peso oficial de 3.70 gramos lo situaba entre los formatos más ligeros del portafolio habanero.
Notas de cata y perfil de sabor
Construcción y quemado
Por su naturaleza mecanizada, el Preciosas ofrecía una combustión predecible aunque menos sofisticada que sus hermanos hechos a mano. La capa, generalmente de color claro a medio (colorado claro), venía de vegas menos selectas que las destinadas a vitolas superiores. Esto no impedía, sin embargo, que entregara una fumada honesta y sin sobresaltos.
Perfil sensorial
En nariz, el Preciosas desplegaba notas de cedro fresco y heno seco, ese aroma característico de los tabacos de Vuelta Abajo en su expresión más joven. La primera tercio arrancaba con café ligero tostado y un punto de avellana cruda, sin la complejidad de sus hermanos mayores pero con la firma terroso-dulce de la marca.
En el tramo medio emergían matices de cuero curtido y pan tostado, con una dosis moderada de especias blancas —pimienta blanca, cardamomo suave— que nunca llegaban a picar. El final, inevitablemente corto por el formato, remataba con chocolate de leche y una leve amargura vegetal que invitaba a otra unidad o a cerrar la caja sin arrepentimiento.
Su fortaleza se situaba en el rango suave a medio-suave, ideal para quienes iniciaban en el mundo habanero o preferían una experiencia matutina sin agresividad nicotínica.
¿Con qué maridar el H. Upmann Preciosas?
Aunque ya no se produzca, quienes conservan unidades en sus humidores —o encuentren cajas antiguas en colecciones— pueden disfrutarlo con acompañamientos que respeten su delicadeza:
- Café del Huila: un tinto de cuerpo medio, sin tuestes agresivos, realza los matices de avellana y cedro del puro. La acidez cítrica típica de los cafés del sur del Huila contrasta elegantemente con la dulzura terrosa del tabaco.
- Ron Dictador 20 años: su perfil de caramelo, vainilla y madera tropical dialoga con el chocolate de leche del tramo final, sin eclipsar el carácter suave del formato.
- Chocolate santandereano 65% cacao: la versión de Santander, con su perfil más frutal y menos amargo que otros orígenes, acompaña sin competir. Las notas de cereza seca del cacao criollo emparentan bien con el punto de fruta madura que algunas unidades desarrollaban con años de reposo.
Evitar bebidas carbonatadas o destilados muy ahumados —whisky de Islay, mezcal fuerte— que aplastan la sutileza de este habano menor.
¿Para quién es este puro?
El H. Upmann Preciosas era —y sigue siendo para quien lo posee— un puro de función más que de contemplación. Perfecto para el ejecutivo que necesitaba una pausa de veinte minutos entre reuniones, para el viajero que quería un habano auténtico sin comprometerse a una hora de fumada, o para el principiante que temía marearse con un Robusto.
Hoy, en el mercado de coleccionistas, aparece ocasionalmente en subastas de habanos vintage. Su valor es más nostálgico que prestigioso: representa una época en que Cuba fabricaba puros para todos los bolsillos, no solo para los aficionados con humidores climatizados. Si encuentra una caja sellada de los años 90, considérela pieza de museo más que inversión; ábrala, fúmela, y imagine las oficinas de La Habana donde estos pequeños puros acompañaron décadas de café fuerte y conversaciones urgentes.
| Especificación | Detalle |
|---|---|
| Nombre de fábrica | Demi Tasse |
| Longitud | 100 mm (3⅞″) |
| Ring gauge | 32 |
| Peso oficial | 3.70 g |
| Construcción | Mecanizado |
| Presentación | Caja de 25 |
| Fortaleza | Suave a medio-suave |
| Producción | Discontinuado en 2002 |