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Guía del Petit Upmann: historia, sabor y por qué desapareció

2 min de lectura · 205 palabras

¿Qué es el Petit Upmann y por qué es una leyenda?

El H. Upmann Petit Upmann (1) fue un puro cubano de producción regular lanzado antes de 1960 que se mantuvo en el catálogo hasta su descontinuación en 2002. Con una medida de 115 mm y un cepo de 36, este formato conocido como "Cadetes" representó durante más de cuatro décadas la esencia de la marca para quienes buscaban una fumada corta pero intensa. Su desaparición marcó el fin de una era clásica, convirtiendo a las cajas restantes en piezas de colección altamente codiciadas por los conocedores.

H. Upmann Petit Upmann (1)

Historia del Petit Upmann: Del siglo XX al olvido

Este pequeño gigante nació en la época dorada de los puros habanos, consolidándose rápidamente como una opción predilecta para la vida urbana y las pausas breves sin sacrificar la complejidad de la mezcla. A diferencia de muchos formatos que han ido y venido con las modas, el Petit Upmann resistió cambios políticos y transformaciones industriales, manteniéndose fiel a su construcción hecha a mano y a su presentación tradicional en cajas de 25 unidades. Sin embargo, en el año 2002, Habanos S.A. tomó la decisión de retirarlo del mercado regular, un movimiento que sorprendió a muchos puristas que consideraban esta vitola insustituible en el portafolio de la casa.

H. Upmann Petit Upmann (1) packaging

Aunque ya no se produce para la venta diaria, su legado perduró gracias a ediciones especiales como el Siglo XXI Millennium Humidor, donde se homenajeó este formato icónico. Hoy en día, encontrar un ejemplar bien conservado de aquellos años previos al 2002 es como descubrir un tesoro escondido en un húmedor antiguo, pues ofrece una ventana directa a cómo se elaboraban los puros cubanos hace medio siglo. La discontinuación no fue por falta de calidad, sino por reestructuraciones de línea que priorizaron otros formatos, dejando al Petit Upmann como un recuerdo nostálgico de lo que fue la industria en su máximo esplendor.

H. Upmann Petit Upmann (1) packaging

Ficha técnica y especificaciones de la vitola

Para los amantes de los datos duros, el Petit Upmann se define por ser un cigarro compacto pero robusto en su construcción, diseñado para ofrecer una experiencia concentrada. Su nombre de fábrica, "Cadetes", hace referencia a su tamaño militar o de marcha, ideal para momentos donde el tiempo apremia pero el deseo de fumar un Habano es ineludible. A continuación, desglosamos las características que definieron a este puro durante su larga vida productiva:

Característica Dato Específico
Nombre Comercial Petit Upmann (1)
Nombre de Fábrica Cadetes
Longitud 115 mm (4 ½ pulgadas)
Cepo (Ring Gauge) 36
Peso Oficial 5.43 g
Construcción Hecho a mano (Totalmente a mano)
Presentación Cajas vestidas de 25 unidades
H. Upmann Petit Upmann (1) packaging

Notas de cata y perfil de sabor

Al encender un Petit Upmann, especialmente uno que ha tenido un reposo adecuado, lo primero que golpea es un aroma a cedro dulce mezclado con notas terrosas típicas de la región de Vuelta Abajo. Al avanzar la fumada, el perfil se abre revelando matices de café tostado y un toque sutil de cuero viejo, característicos de la marca H. Upmann cuando está en su punto óptimo de maduración. La textura del humo es cremosa y densa, llenando la boca con una sensación aterciopelada que contrasta agradablemente con la fortaleza media que posee este formato.

H. Upmann Petit Upmann (1) packaging

Hacia el último tercio, es común encontrar un retrogusto a chocolate amargo y especias suaves que no llegan a picar, sino que acompañan con elegancia hasta la anilla. Debido a su cepo estrecho de 36, la combustión debe ser vigilada; una calada muy agresiva puede calentar el puro y amargar las notas, mientras que un ritmo pausado permite apreciar la complejidad de sus hojas binder y capote. Es una experiencia sensorial que premia la paciencia y el respeto por el ritual del corte y el encendido.

¿Con qué maridar el Petit Upmann?

Si tenemos la fortuna de conseguir uno de estos puros, el maridaje es crucial para elevar la experiencia, y qué mejor que aprovechar nuestros productos colombianos de clase mundial. Un café del Huila, con su acidez equilibrada y notas frutales, limpia el paladar perfectamente entre caladas, resaltando el dulzor natural del tabaco sin opacarlo. Para una ocasión más nocturna o festiva, un ron Dictador de 12 o 20 años ofrece esa vainilla y caramelo que hacen un dúo explosivo con las notas de madera del Upmann.

H. Upmann Petit Upmann (1) packaging

También vale la pena considerar un chocolate santandereano de alto porcentaje de cacao; la intensidad del cacao colombiano complementa ese final a chocolate amargo que deja el puro en la boca. Evite bebidas demasiado azucaradas o cítricas que puedan cortar la cremosidad del humo; aquí buscamos armonía y profundidad. La idea es que tanto el trago como el puro conversen entre sí, creando un momento de relax absoluto que honre la memoria de este formato desaparecido.

¿Para quién es este puro hoy en día?

Actualmente, el Petit Upmann es un puro exclusivo para coleccionistas serios y fumadores experimentados que buscan revivir un pedazo de historia del Habano. No es un cigarro para principiantes, no solo por su posible escasez y alto costo en el mercado secundario, sino porque requiere un paladar entrenado para distinguir los matices de una mezcla que ya no se produce. Es ideal para quien disfruta de las historias detrás del humo y valora la rareza de tener en las manos un objeto que sobrevivió a la revolución y a los cambios del milenio.

Si usted es de los que prefiere una fumada rápida pero con carácter, y tiene acceso a un húmedor con buenas reservas antiguas, este es su santo grial. Sin embargo, para el fumador promedio de hoy, sirve más como una lección de lo que fue la consistencia de H. Upmann en el pasado. En definitiva, el Petit Upmann (1) sigue siendo un referente de calidad que nos recuerda que, a veces, lo bueno se acaba, pero su recuerdo permanece intacto en la memoria de los verdaderos aficionados.