¿Qué es el H. Upmann Naturals?
El H. Upmann Naturals fue un puro mecanizado cubano de vitola Naturales —37 de ring gauge por 155 mm de largo— que debutó antes de 1960 y permaneció en producción hasta mediados de los años noventa. Presentado en tubos de aluminio individuales, representa una de las expresiones más accesibles y emblemáticas de la era dorada del tabaco habano, hoy convertido en pieza de colección por su rareza.

Historia del H. Upmann Naturals
La marca H. Upmann, fundada en 1844 por el banquero alemán Hermann Upmann, siempre se distinguió por ofrecer puros de refinamiento clásico. En esa tradición nació el Naturals, concebido para satisfacer una demanda creciente: fumadores que buscaban la autenticidad cubana sin la complejidad de un vitola totalmente hecho a mano.
La fabricación mecanizada no era sinónimo de menor prestigio en aquella época. Al contrario, respondía a una industria que buscaba estandarizar calidades mientras mantenía los estándares de sabor. El puro se produjo durante más de tres décadas, atravesando la revolución cubana y la posterior nacionalización de la industria tabacalera. Su discontinuación entre 1995 y 1997 marcó el fin de una era, cuando Habanos S.A. reorientó su portafolio hacia vitolas totalmente artesanales.
Hoy, encontrar un Naturals en condiciones óptimas es tarea de verdaderos cazadores. Los ejemplares conservados en sus tubos de aluminio original —especialmente en cajas de 10 o 25 unidades— alcanzan precios significativos en subastas especializadas. Para el coleccionista colombiano, constituye una ventana tangible hacia los métodos de producción del Caribe de mediados del siglo XX.
Notas de cata y perfil de sabor
A pesar de su construcción mecanizada, el H. Upmann Naturals conservaba el carácter distintivo de la marca: elegancia sobre potencia. La capa, típicamente colorado claro de la Vuelta Abajo, entregaba una combustión uniforme que sorprendía en un puro de estas características.
Perfil sensorial
- Primera tercio: entrada suave con notas de cedro fresco y nuez tostada, típicas de los ligeros de la marca
- Segundo tercio: desarrollo de café con leche y un fondo sutil de vainilla, sin amargores
- Tercio final: ligero incremento en intensidad con matices de cuero curtido y un retrogusto dulce de almendra
La textura del humo era sedosa, aunque algo menos cremosa que sus hermanos hechos a mano. El tiempo de fumada rondaba los 35-45 minutos, lo que lo convertía en compañero ideal para la pausa de la mañana o el café de la tarde. Su fortaleza se situaba en el rango suave a medio-suave, accesible para quienes iniciaban en el mundo habano pero con suficiente complejidad para mantener el interés del fumador experimentado.
| Especificación | Detalle |
|---|---|
| Nombre de fábrica | Naturales |
| Ring gauge | 37 |
| Longitud | 155 mm (6⅛ pulgadas) |
| Peso oficial | 7.25 gramos |
| Construcción | Mecanizado |
| Fortaleza | Suave a medio-suave |
| Presentación | Tubos de aluminio (10 o 25 unidades) |
¿Con qué maridar el H. Upmann Naturals?
Su perfil delicado exige acompañantes que no dominen la paleta. Para el contexto colombiano, propongo tres maridajes que respetan su carácter:
Café del Huila: un americano de tueste medio, servido entre 85-90°C, realza las notas de nuez sin competir con el cedro del puro. La acidez cítrica típica de esta región complementa el dulzor natural del tabaco.
Ron Dictador 12 años: aunque habitualmente se asocian puros más fuertes con rones añejos, la versión 12 años de esta destilería de Cartagena —con su entrada suave y final de vainilla— dialoga elegantemente con el segundo tercio del Naturals.
Chocolate santandereano 65% cacao: la tableta de origen único de esta región, con su perfil terroso y amargo moderado, prolonga el tercio final del puro sin empalagar. La textura fundente del chocolate reproduce en boca la sedosidad del humo.
¿Para quién es este puro?
El H. Upmann Naturals ya no está disponible en el mercado regular, por lo que su "para quién" se redefine en tres perfiles distintos.
Para el coleccionista, representa una pieza histórica obligada: un testimonio de la transición entre la industria privada y estatal cubana, fabricado con métodos que hoy son minoritarios incluso en el segmento mecanizado.
Para el fumador curioso que logre acceder a un ejemplar conservado, ofrece una experiencia de contraste: demuestra que la maquinaria, en manos de maestros tabaqueros, podía producir puros de carácter genuino, aunque inevitablemente menos complejos que sus equivalentes artesanales.
Finalmente, para quienes inician en el coleccionismo de habanos vintage, el Naturals es una entrada relativamente accesible —en precio relativo al mercado— a la fascinante arqueología del puro cubano. Su construcción robusta y el protección del tubo de aluminio han permitido que más ejemplares sobrevivan en condiciones fumables que otros vitolas de la época.
Si encuentra uno en alguna humidor de coleccionista, no dude en solicitar la prueba. Fumar un Naturals hoy es participar de una tradición que ya no se fabrica, pero que sigue viva en cada cedro que se enciende.