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Guía del Fonseca No.4 Edición Regional Benelux: historia y cata 2024

2 min de lectura · 216 palabras

¿Qué es el Fonseca No.4 Edición Regional Benelux?

El Fonseca No.4 Edición Regional Benelux es un puro cubano de edición limitada lanzado en 2010, fabricado en la vitola Hermosos No.4 de 127 mm de largo y ring gauge 48. Producido exclusivamente para el mercado de Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo, representa una de las expresiones más elegantes de la marca Fonseca, envuelto en su característico papel de seda blanco que la distingue desde 1906.

Fonseca Edición Regional Benelux

Historia del Fonseca No.4 Edición Regional Benelux

Fonseca es una de las marcas más antiguas de Cuba, fundada por Don Francisco Fonseca en 1890, aunque su fábrica original se estableció formalmente en 1906. La tradición del papel de seda blanco que envuelve cada puro nació como distintivo de la casa, evocando la pureza y la elegancia que el fundador quería transmitir. Esta Edición Regional Benelux de 2010 expandió ese legado hacia un mercado europeo con fuerte tradición tabaquera.

La producción se limitó a 1.600 cajas numeradas de 25 unidades, lo que convierte a cada ejemplar en una pieza de colección. El formato Hermosos No.4 no era habitual en el portafolio de Fonseca, lo que añade valor para quienes buscan variedad dentro de la marca. La doble banda —la clásica de Fonseca más la de Edición Regional con la denominación Benelux— certifica su procedencia exclusiva.

Fonseca Edición Regional Benelux packaging

Características técnicas

EspecificaciónDetalle
Nombre de fábricaHermosos No.4
Longitud127 mm (5 pulgadas)
Ring gauge48
Peso oficial10,86 gramos
FortalezaMedia
CapaClara (Colorado Claro)
PresentaciónCaja de 25 unidades, numerada
Año de lanzamiento2010
Fonseca Edición Regional Benelux packaging

Notas de cata y perfil de sabor

Al encender el Fonseca No.4 Benelux, la primera impresión es de suavidad casada con complejidad. La capa clara, típica de la marca, anticipa un carácter refinado. Los primeros centímetros despliegan notas de cedro fresco, vainilla y un toque de nuez tostada, con una entrada en boca sedosa que no agrede el paladar.

Desarrollo de la fumada

En el segundo tercio, el puro gana cuerpo sin perder elegancia. Aparecen matices de café con leche, cuero curtido y una pizca de especias dulces —canela, principalmente— que recuerdan los postres de la repostería belga. La combustión es regular, ceniza firme de color gris claro, y el tiraje generoso permite una fumada relajada.

El último tercio profundiza hacia chocolate amargo, tierra húmeda de Vuelta Abajo y un retrogusto persistente de miel de caña. La fortaleza se mantiene en media, nunca invasiva, lo que permite apreciar la evolución sin fatiga. El tiempo estimado de fumada es de 45 a 60 minutos, dependiendo del ritmo.

¿Con qué maridar el Fonseca No.4 Edición Regional Benelux?

La delicadeza de este Fonseca pide acompañantes que no dominen, sino conversen. Aquí van tres propuestas con sello colombiano:

  • Café del Huila, origen Pitalito, método V60: Su acidez cítrica y cuerpo medio resaltan los tonos de cedro y vainilla del puro. La temperatura entre 88-90°C evita amargores que compitan con el tabaco.
  • Ron Dictador 20 años: La dulzura del ron envejecido en barricas de bourbon complementa el chocolate amargo del último tercio, mientras sus notas de caramelo salado dialogan con la miel de caña del retrogusto.
  • Chocolate santandereano 70% cacao, de Socorro o San Gil: La terrosidad del cacao de esta región —uno de los mejores de Colombia— encuentra eco en la tierra húmeda del final de fumada, creando un maridaje terroso y redondo.

Si prefiere opciones europeas, un jenever belga de barril o un café filtrado de Etiopía Yirgacheffe funcionan excepcionalmente bien.

¿Para quién es este puro?

El Fonseca No.4 Benelux está pensado para el fumador que valora la sutileza sobre la potencia. Es ideal para quienes inician en los habanos cubanos y buscan una experiencia sofisticada sin intimidación, pero también para coleccionistas que entienden el valor de una Edición Regional con 14 años de maduración potencial.

Su formato de 48 ring gauge y 127 mm lo hace versátil: funciona en una mañana de domingo con café, en una tarde de conversación con amigos, o como cierre de una cena ligera. No es un puro para quien busca impacto nicotínico o sabores torrefactos agresivos. Es, en cambio, una invitación a fumar despacio, con atención, dejando que cada bocanada cuente una historia de más de un siglo.

En el mercado secundario, los ejemplares bien conservados de esta edición han adquirido valor significativo. Si tiene la oportunidad de conseguir uno, mi recomendación es dejarlo reposar en humidor al 65-67% de humedad durante al menos un mes antes de encenderlo. La paciencia se paga con una fumada más integrada, donde los aceites del tabaco se han asentado en una sinfonía que solo el tiempo logra.