¿Qué es el Flor del Punto Selección Número 307?
El Flor del Punto Selección Número 307 es un puro cubano clásico fabricado entre mediados de los años 70 y 1982 en la fábrica Carolinas, con una vitola de 121 mm de largo y cepo 26. Esta pieza representa un capítulo fascinante y breve en la historia tabacalera de La Habana, siendo hoy muy cotizada por coleccionistas debido a su discontinuación hace más de cuatro décadas. Su construcción artesanal y perfil histórico lo convierten en un objeto de estudio indispensable para quienes buscan entender la evolución del Habano antes de la era moderna.
Historia y contexto de producción
Este puro nació en un periodo de transformación profunda para la industria del tabaco en Cuba, específicamente durante la segunda mitad de la década de 1970. La marca Flor del Punto, aunque no tan omnipresente como otras grandes marcas de la época, logró posicionar esta selección como un estandarte de calidad dentro del portafolio de la fábrica Carolinas. La producción se mantuvo vigente hasta 1982, año en que fue oficialmente descontinuada, dejando tras de sí un legado de apenas cinco a siete años de vida comercial activa.
Lo que hace especial a este puro no es solo su sabor, sino su rareza; encontrar ejemplares originales en buen estado es una verdadera odisea para los historiadores del tabaco y los amantes de las reliquias pre-embargo o de la era de transición. Cada caja semi-boîte nature de 25 unidades que sobrevive cuenta una historia de la artesanía cubana de aquellos años, donde los estándares de exportación se mantenían rigurosos a pesar de los cambios políticos y económicos de la isla.

Ficha técnica del Selección Número 307
| Característica | Dato Específico |
|---|---|
| Vitola de Salida | Selección Número 307 |
| Vitola de Galera (Factory Name) | Carolinas |
| Longitud | 121 mm (4¾ pulgadas) |
| Cepo (Ring Gauge) | 26 |
| Peso Oficial | 2.94 gramos |
| Periodo de Producción | Mediados/Finales 1970s – 1982 |
| Estado Actual | Descontinuado |

Notas de cata y perfil de sabor
Al encender un Flor del Punto 307, si tenemos la fortuna de conseguir uno bien conservado, nos encontramos con una fumada que refleja la tradición de los tabacos cubanos de cepo fino. Al ser un puro delgado (cepo 26), la combustión concentra los sabores, ofreciendo una experiencia intensa pero elegante. Es común percibir notas primarias de cedro antiguo y cuero curtido, típicas de los tabacos de esa época que han tenido décadas para asentarse.
A medida que avanza la fumada, el perfil evoluciona hacia matices más complejos como café tostado, especias suaves y un toque terroso que recuerda a la tierra húmeda de Vuelta Abajo. La textura del humo suele ser densa pero sedosa, sin agresividad, permitiendo disfrutar de cada calada con calma. No es un puro para apurar; su longitud de 121 mm invita a una sesión corta pero contundente, ideal para degustar sin prisas mientras se analizan sus capas de sabor.

¿Con qué maridar el Flor del Punto 307?
Para acompañar este clásico discontinuado, nada mejor que recurrir a nuestros tesoros colombianos que hacen juego perfecto con la intensidad de un Habano viejo. Un café del Huila, con su acidez equilibrada y notas a caramelo y frutos secos, limpia el paladar y resalta los toques de madera del puro. La combinación es casi ceremonial: el amargor suave del café realza la dulzura natural del tabaco añejo.
Si prefieres algo más fuerte, un ron Dictador de 12 o 20 años es el compañero ideal; sus notas de vainilla, chocolate oscuro y especias dialogan maravillosamente con el perfil de cuero y tierra del Flor del Punto. También podrías probar un trozo de chocolate santandereano puro, cuyo cacao intenso complementa las notas tostadas de la ceniza grisácea que caracteriza a estos puros bien construidos.

¿Para quién es este puro?
Este Habano no es para cualquiera, está destinado principalmente al coleccionista serio y al historiador del tabaco que valora la rareza y el contexto tanto como el sabor. Si eres un fumador que disfruta descifrando las diferencias entre las épocas de producción cubana, el Selección Número 307 es una pieza de museo que ofrece una lección práctica sobre la evolución de la vitola Carolinas.
También es ideal para aquel aficionado que busca una fumada corta, de menos de 45 minutos, pero con un carácter definido y una construcción impecable propia de la mano de obra de los años 70. Sin embargo, hay que advertir que, debido a su antigüedad y estado descontinuado, conseguirlo requiere paciencia y probablemente una inversión considerable, por lo que es un lujo reservado para ocasiones muy especiales o para completar una colección de prestigio.