¿Qué es el El Rey del Mundo Très Petit Coronas?
El El Rey del Mundo Très Petit Coronas es un puro cubano de vitola petit corona que estuvo en producción regular entre 1995 y 1999, con un cepo de 42 y 110 mm de longitud. Fabricado totalmente a mano en Cuba, este puro representó una apuesta de la marca por ofrecer una fumada más breve sin renunciar a la elegancia que caracteriza a El Rey del Mundo desde su creación en 1848.
A pesar de su corta vida comercial de apenas cuatro años, el Très Petit Coronas se ha convertido en pieza de colección para quienes buscan puros vintage de los años noventa. Su presentación en cajas de 25 unidades con la banda estándar A lo situaba como una opción accesible dentro del portafolio de una marca históricamente asociada a formatos más grandes y ceremoniales.
Historia del Très Petit Coronas
El lanzamiento de esta vitola en 1995 respondió a una época de transformación en la industria tabacalera cubana. Los años noventa marcaron un renacimiento del interés mundial por los habanos, y las marcas comenzaron a diversificar sus ofertas con formatos más cortos que se adaptaran a los tiempos modernos. El Rey del Mundo, conocida por puros como el Choix Supreme y el Demi Tasse, decidió incorporar este petit corona bajo el nombre de fábrica Minutos.
Sin embargo, la permanencia del Très Petit Coronas en el mercado resultó efímera. Su discontinuación en 1999 lo convirtió en uno de esos puros que hoy despiertan la curiosidad de los coleccionistas: no por su rareza extrema, sino por representar un momento específico de la historia tabacalera cubana. Las cajas originales que aún circulan en el mercado secundario permiten acceder a tabacos que han madurado durante más de dos décadas, desarrollando perfiles de sabor imposibles de replicar en producciones actuales.
Notas de cata y perfil de sabor
El Très Petit Coronas se inscribe dentro del carácter medio de El Rey del Mundo, aunque con una intensidad ligeramente más contenida que sus hermanos mayores. La primera impresión suele revelar notas de cedro fresco y piel de naranja, ese cítrico sutil que anticipa la complejidad por venir.
A medida que avanza la fumada, el núcleo del puro despliega café tostado medio, cuero curtido y un fondo de chocolate amargo que nunca llega a dominar. La textura del humo es cremosa, con una resistencia ideal que permite extraerlo sin esfuerzo excesivo. En el tercio final, aparecen matices de avellana tostada y una leve pimienta blanca que cierran la experiencia con calidez.
Por su antigüedad, los ejemplares conservados en condiciones óptimas de humedad han desarrollado una suavidad notable, perdiendo cualquier aspereza juvenil y ganando en redondez. El tiempo ha hecho de este puro discontinuado una experiencia más accesible de lo que pudo ser en su momento.
Especificaciones técnicas
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Nombre de fábrica | Minutos |
| Cepo (ring gauge) | 42 |
| Longitud | 110 mm (4⅜″) |
| Peso oficial | 7.46 g |
| Fortaleza | Media |
| Elaboración | Totalmente a mano |
| Presentación | Caja de 25 (dress box) |
| Período de producción | 1995 – 1999 |
| Estado actual | Discontinuado |
¿Con qué maridar el Très Petit Coronas?
La estructura media y los matices de cacao y café de este puro se prestan para maridajes que resalten su dulzor natural sin opacarlo. En territorio colombiano, propongo tres combinaciones que he probado con satisfacción:
- Café del Huila, origen Pitalito: Un espresso de cuerpo medio, sin tueste agresivo, que dialoga con las notas de chocolate del puro. La acidez cítrica típica de esta región encuentra eco en los matices de cáscara de naranja del primer tercio.
- Ron Dictador 20 años: El dulzor de la madera tostada y la vainilla del ron cartagenero complementan el cuero y la avellana del tramo final del puro, creando un cierre armónico.
- Chocolate santandereano 65% cacao: La versión menos amarga del chocolate de la región, con su perfil a nueces y caramelo, prolonga la experiencia sin competir por atención.
Evitaría maridar con bebidas carbonatadas o cítricas muy ácidas, que romperían la continuidad de una fumada que premia la calma.
¿Para quién es este puro?
El Très Petit Coronas está dirigido a un fumador específico: aquel que valora el tiempo de maduración sobre la novedad, y la historia sobre la disponibilidad. No es un puro para quien busca una experiencia diaria ni para el principiante que aún construye su paladar.
Resulta ideal para el coleccionista que quiere completar su comprensión de El Rey del Mundo en los años noventa, o para el entusiasta que disfruta de formatos breves pero rechaza la simplicidad. Su duración de aproximadamente 30-35 minutos lo convierte en compañero de una tarde de lectura o de una conversación prolongada, sin la presión de compromiso que implican coronas o robustos más grandes.
Quien lo encuentre en condiciones óptimas —con el sello de la época, la caja intacta y el aroma de tabaco bien conservado— habrá descubierto una ventana al pasado de la tradición cubana, condensada en cuatro pulgadas y media de historia.