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Guía del Rey del Mundo La Reina Edición Regional: historia, sabor y maridaje

2 min de lectura · 272 palabras

¿Qué es el Rey del Mundo La Reina Edición Regional?

El Rey del Mundo La Reina es una Edición Regional de 2018 creada exclusivamente para el mercado británico, presentada en la vitola Laguito No.1 de 192 mm de largo y ring gauge 38. Este puro delgado y elegante representa una de las 3.500 cajas numeradas producidas, convirtiéndose en pieza de colección para los amantes de los formatos clásicos cubanos. Su nombre rinde homenaje a la realeza británica mientras mantiene la filosofía de refinamiento que caracteriza a la marca desde su fundación en 1848.

El Rey del Mundo Edición Regional Gran Bretaña

Historia y contexto de esta Edición Regional

El Rey del Mundo ha sido sinónimo de elegancia en el universo habano desde que el español Antonio Allones la estableciera en La Habana. La marca siempre se ha distinguido por puros de tamaño modesto pero personalidad aristocrática, pensados para paladares que prefieren la sutileza sobre la contundencia. La Reina llegó en un momento en que el mercado británico reclamaba formatos largos y delgados que evocaran la tradición de los Laguito, aquellas vitolas originarias del Laguito de El Laguito donde se fabricaban los Cohiba originales.

La producción limitada a 3.500 cajas de 24 unidades —un total de 84.000 puros— generó expectativa inmediata entre coleccionistas. Aunque su lanzamiento oficial fue 2018, las cajas llegaron a las tabaquerías de Londres, Edimburgo y Manchester recién a mediados de 2019, siguiendo el calendario habitual de las Ediciones Regionales. Cada caja lleva numeración individual y la presentación en semi boîte nature mantiene la sobriedad que el fumador británico aprecia.

Características técnicas de la vitola

Especificación Detalle
Nombre de fábrica Laguito No.1
Ring gauge 38
Longitud 192 mm (7½ pulgadas)
Peso oficial 10,29 gramos
Fortaleza Media
Capa Cuba (Vuelta Abajo)
Presentación Caja de 24 unidades numeradas

El Laguito No.1 es una vitola que exige paciencia: sus casi 20 centímetros de largo con un cepo relativamente estrecho significan que la combustión será lenta, casi meditativa. La construcción manual en el tabaquería garantiza que el tiraje se mantenga abierto pese a la densidad natural del formato. Para quienes dominan la técnica del retrohale, este puro ofrece amplitud suficiente para explorar sus matices sin agresividad.

Notas de cata y perfil de sabor

La primera impresión de La Reina es de cedro recién cepillado y flor de tabaco, ese aroma que se percibe al abrir las cajas de madera en las bodegas de La Habana. El encendido revela una entrada suave, casi tímida, donde el café con leche y las nueces tostadas aparecen antes que cualquier especia. No es un puro que golpee; se presenta con la cortesía de quien sabe que tiene tiempo por delante.

A medida que avanza la primera tercera, la textura se vuelve cremosa, con un dulzor natural que recuerda a la miel de caña sin llegar a empalagar. Aparecen notas de cuero curtido y un fondo terroso típico de los mejores ligeros de Partagás, aunque con la elegancia característica del Rey del Mundo. La ceniza se mantiene firme, de color gris claro, indicativo de una fermentación correcta.

En el punto medio, el puro desarrolla complejidad: chocolate amargo, pimienta blanca y una lejanía de frutos secos que evoca el Oloroso de Jerez. La fortaleza se mantiene en media, nunca desbordándose. El último tercio intensifica el carácter terroso y añade un toque de regaliz y café tostado oscuro, siempre con esa suavidad de fondo que distingue a la marca. Una fumada completa puede extenderse hasta noventa minutos para quienes saboreen despacio.

¿Con qué maridar el Rey del Mundo La Reina?

La delicadeza de este Laguito No.1 pide acompañantes que no compitan por atención. En Colombia, el café del Huila en grano de origen, preparado en prensa francesa o chemex, es maridaje natural: sus notas cítricas y cuerpo medio dialogan con el cedro del puro sin opacarlo. El café de la finca El Desvelo, con su acidez limpia, funciona especialmente bien en la mañana.

Para la tarde, el ron Dictador 20 años ofrece suficiente estructura sin agresividad. Su paso por barricas de bourbon aporta vainilla y caramelo que resaltan el dulzor natural del tabaco. Si prefiere algo más seco, un Tawny port de 10 años mantiene la tradición británica del maridaje.

En el apartado dulce, el chocolate santandereano al 70% de Casa Luker o de pequeños productores de San Vicente de Chucurí es elección acertada. La amargura controlada y el sabor a frutos rojos del cacao de la región complementan el chocolate amargo del puro en su fase final. Evite chocolates con leche demasiado dulces que empalagarían el paladar.

¿Para quién es este puro?

La Reina no es para el fumador apurado ni para quien busca nicotina contundente. Es puro de mañanas tranquilas, de domingos en terraza, de conversaciones que no necesitan prisa. El coleccionista apreciará su rareza y la elegancia del formato Laguito, cada vez menos frecuente en el portafolio cubano actual. El aficionado experimentado encontrará en él una demostración de cómo la sutileza puede ser más memorable que la fuerza.

Quienes disfruten de Cohiba Lancero o Partagás Lusitanias encontrarán aquí un pariente cercano, más refinado quizás, menos terroso definitivamente. No es puro para iniciarse en el mundo habano —su extensión y delicadeza exigen cierta técnica— pero tampoco es inaccesible. El fumador de medias coronas que quiera dar el salto a formatos largos sin abandonar la suavidad, encontrará en La Reina su puente natural.