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Guía completa del Don Cándido 502: historia, sabor y características

2 min de lectura · 262 palabras

¿Qué es el Don Cándido Selección No.502?

El Don Cándido Selección No.502 es un puro cubano de formato Marevas que se produjo entre finales de los años sesenta y 1982, con un ring gauge de 42 y 129 mm de longitud. Pertenece a una marca que honra a uno de los hombres más influyentes en la historia del tabaco cubano, aunque hoy permanece descontinuada y se ha convertido en pieza de colección para los aficionados serios.

Don Cándido Selección No.502

Este puro representa una época de transición en la industria habanera, cuando las marcas consolidaban sus líneas de producción regular antes de los cambios que vendrían en las décadas siguientes. Su presentación en cajas de 25 unidades en semi boîte nature permitía que los envoltoros maduraran adecuadamente, mostrando los tonos naturales de la capa sin artificios.

Historia del Don Cándido Selección No.502

La marca Don Cándido nació como homenaje a Cándido Vázquez, figura legendaria del tabaco cubano cuyo nombre evoca la tradición de las vegas más selectas de la isla. El Selección No.502 llegó al mercado en un momento crucial: los años sesenta y setenta marcaron la consolidación de las vitolas clásicas que hoy reconocemos como emblemáticas.

Su producción se extendió por poco más de una década, un período relativamente breve que contribuye a su rareza actual. Cuando la marca fue descontinuada en 1982, junto con el resto de sus vitolas, el No.502 dejó de fabricarse de manera definitiva, sin reapariciones ni ediciones conmemorativas posteriores. Esto lo convierte en un testimonio único de la manufactura cubana de aquella época.

Especificaciones técnicas

Vitola de fábrica Marevas
Ring gauge 42
Longitud 129 mm (5⅛″)
Peso oficial 8.46 g
Elaboración Totalmente a mano
Fortaleza Media
Presentación Caja de 25 (semi boîte nature)

Notas de cata y perfil de sabor

El Marevas es una vitola que premia la paciencia, y el No.502 no es excepción. En su auge, ofrecía una fumada equilibrada donde el cedro dominaba el primer tercio, acompañado de notas de café tostado que evolucionaban hacia matices de cuero curtido en la parte media. La construcción manual de la época garantizaba una combustión regular, aunque los ejemplares que hoy circulan —con cuatro décadas de edad— han desarrollado perfiles considerablemente más suaves.

Quienes han tenido la oportunidad de fumarlo en condiciones óptimas describen un final donde emerge un chocolate amargo sutil, casi como el que se obtiene de las semillas tostadas del cacao. La textura del humo es cremosa, sin la aspereza que a veces acompaña a los puros de menor edad. Para los coleccionistas que lo conservan, el desafío radica en mantener la humedad adecuada: demasiada sequedad aniquila sus matices, mientras que el exceso de humedad compromete la estructura de tabacos tan antiguos.

¿Con qué maridar el Don Cándido Selección No.502?

Dado su carácter de puro histórico, cualquier maridaje debe respetar su delicadeza sin competir por atención. Un café del Huila, especialmente de grano arábica con tueste medio, establece diálogo perfecto con sus notas de cacao y cedro. La acidez controlada de esta región colombiana no opaca el perfil del tabaco, sino que lo prepara para cada nueva calada.

Para quienes prefieren destilados, el ron Dictador en sus expresiones de añejo ofrece la dulzura de la madera sin agresividad alcohólica. La vainilla y el caramelo propios de su envejecimiento en barrica complementan el cuero del segundo tercio del puro. Como cierre, un chocolate santandereano de 70% cacao, con su amargor frutal, prolonga la experiencia sin repetir los mismos matices.

¿Para quién es este puro?

El Don Cándido Selección No.502 no es para el fumador casual. Su escasez y condición de descontinuado lo sitúan en el territorio del coleccionista que entiende que ciertos puros deben preservarse más que consumirse. Si aparece en una subasta o en la humidor de un connoisseur dispuesto a compartir, representa una ventana al pasado de la industria habanera.

Para el aficionado que busca comprender la evolución de las Marevas clásicas, fumarlo (si se tiene acceso) es ejercicio de arqueología sensorial. Para el resto, su estudio ofrece lecciones sobre cómo las marcas menores de Cuba, aunque desaparecidas, contribuyeron a la diversidad que hoy extrañamos. En última instancia, el No.502 es recordatorio de que no todos los grandes puros provienen de las marcas que dominan las vitrinas actuales.