¿Qué es el Don Cándido Selección No.501?
El Don Cándido Selección No.501 es un puro cubano de vitola Cervantes, 42 ring gauge por 165 mm de largo, lanzado a finales de los años sesenta y discontinuado tras décadas de producción regular. Este ejemplar representa uno de los capítulos más interesantes de la historia tabaquera cubana: un puro de elaboración totalmente manual que hoy solo sobrevive en humidores de coleccionistas y en la memoria de quienes tuvieron la fortuna de fumarlo en su época. Su presentación en cajas de 25 unidades en semi boîte nature permitía que los tabacos respiraran y maduraran con dignidad, una filosofía de conservación que hoy apreciamos aún más.

Historia del Selección No.501
La marca Don Cándido nació de la consolidación de la industria tabaquera cubana durante los años sesenta, cuando el gobierno revolucionario reorganizó las fábricas y marcas existentes. El Selección No.501 emergió en este contexto de transición, aportando a la portafolio de la marca una vitola de formato largo y delgado que respondía a los gustos de la época. La fábrica encargada de su producción, siguiendo los estándares de Habanos S.A., mantenía el rigor artesanal que caracterizaba a los mejores puros de la isla.
Durante su vida comercial, el No.501 portaba la banda "A" característica de Don Cándido, un diseño discreto que priorizaba la elegancia sobre la ostentación. La vitola Cervantes, nombre de fábrica con el que se conocía internamente, pertenecía a una familia de formatos que incluía otras leyendas del habano. Su peso oficial de 10.80 gramos reflejaba una construcción generosa en tabaco de capote y tripa, aunque el diámetro moderado de 42 ring gauge exigía habilidad del torcedor para lograr una combustión uniforme.
Notas de cata y perfil de sabor
Primera impresión y encendido
Encender un Selección No.501 hoy —si se tiene la suerte de encontrar uno bien conservado— es viajar en el tiempo. La capa habano oscura, ligeramente aceitosa, despide aromas de cedro maduro y heno seco. El primer tercio revela una entrada suave, casa de té, con matices de nuez tostada y un fondo mineral típico de los suelos de Vuelta Abajo. La construcción manual se nota en la resistencia perfecta al tiro, sin obstrucciones ni esfuerzo innecesario.
Desarrollo y punto medio
Al avanzar hacia el segundo tercio, el Cervantes despliega su verdadera personalidad. Aparecen notas de café negro recién colado, cuero curtido y una dulzura sutil que evoca el cacao cubano de Baracoa. El cuerpo se mantiene en rango medio, nunca agresivo, con una evolución pausada que premia la paciencia del fumador. La ceniza blanca y compacta habla de una fermentación adecuada y de tabacos que cumplieron su reposo obligatorio antes de llegar a manos del consumidor.
Tercio final y despedida
El último tramo intensifica los matices especiados: clavo de olor, canela lejana, y un retorno del cedro que cierra el círculo aromático. La temperatura sube con naturalidad, sin amargor excesivo, permitiendo llegar casi hasta el final sin que la experiencia se degrade. Es aquí donde se agradece el formato largo: 165 mm dan tiempo suficiente para que los sabores se entrelacen y se despidan con elegancia.
| Especificación | Valor |
|---|---|
| Nombre de fábrica | Cervantes |
| Ring gauge | 42 |
| Longitud | 165 mm (6½″) |
| Peso oficial | 10.80 g |
| Presentación | Caja de 25 (semi boîte nature) |
| Fortaleza | Media |
| Elaboración | Totalmente a mano |
¿Con qué maridar el Don Cándido Selección No.501?
Para quienes conservan ejemplares de este puro discontinuado, el maridaje debe honrar su carácter clásico y su origen cubano. Un café del Huila, tostado medio, resalta los matices de cacao y nuez sin competir con la suavidad del tabaco. La acidez cítrica típica de esta región colombiana contrasta bellamente con el cuerpo medio del Cervantes.
En destilados, el ron Dictador 20 años encuentra en el No.501 un compañero de conversación: ambos han madurado con paciencia, ambos prefieren la sutileza sobre el impacto inmediato. Para los amantes del chocolate, una tableta de 70% cacao del Santander, con su perfil terroso y amargo elegante, prolonga la experiencia del tercio final del puro. Si se prefiere algo más refrescante, un aguardiente anisado de la región andina, bien frío, limpia el paladar entre caladas.
¿Para quién es este puro?
El Don Cándido Selección No.501 no es para el fumador apresurado ni para quien busca novedades en el mercado actual. Es para el coleccionista que entiende que fumar historia tiene un precio diferente, para el curioso que quiere comprender cómo se construía un habano antes de las modas actuales de ring gauge grueso y formatos cortos. Es también para el amante de vitolas clásicas, esas que exigen tiempo y atención, que no perdona la distracción.
El aficionado que aprecie el Lonsdale, el Fundador o el Panetela Larga encontrará en el Cervantes un pariente cercano, una expresión de la elegancia del tabaco largo y delgado que casi ha desaparecido del catálogo cubano contemporáneo. Fumar un No.501 hoy es un acto de memoria, de resistencia contra el olvido, de celebración de una forma de entender el puro que ya no volverá.