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Guía del Don Alfredo Selección No.56: historia, sabor y cata de este clásico cubano

2 min de lectura · 315 palabras

¿Qué es el Don Alfredo Selección No.56?

El Don Alfredo Selección No.56 es un puro cubano de producción regular que existió entre finales de la década de 1960 y 1982, año en que fue descontinuado. Este habano, conocido en fábrica con el nombre de "Coronas Grandes", ofrecía una fumada generosa gracias a sus 155 mm de longitud y su cepo de 42. Representa una época dorada de la torcedura cubana, cuando las marcas buscaban satisfacer al fumador exigente con formatos extendidos y de construcción totalmente manual.

Don Alfredo Selección No.56

Historia del Don Alfredo Selección No.56

La historia de este puro se desarrolla durante una etapa de transformación en la industria del tabaco cubano. Lanzado a finales de los años 60, el Selección No.56 formaba parte del portafolio de la marca Don Alfredo, un nombre que resonaba con prestigio entre los fumadores de aquella generación. Durante aproximadamente quince años, este vitola mantuvo su lugar en el mercado antes de que la marca decidiera retirarlo de su catálogo en 1982, convirtiéndolo en una pieza de colección para los aficionados modernos.

La presentación del puro reflejaba la atención al detalle de la época. Cada unidad venía con la anilla estándar tipo "A" de la marca y se empaquetaba en cajas semi boîte nature de 25 unidades. Este tipo de empaque, que deja ver el color natural de la capa, permitía una adecuada maduración y envejecimiento en caja, algo que los catadores más experimentados saben apreciar. Hoy en día, encontrar una de estas cajas intactas es casi un milagro de la coleccionabilidad.

Ficha técnica del vitola

NombreDon Alfredo Selección No.56
Nombre de fábricaCoronas Grandes
Longitud155 mm (6⅛″)
Cepo (Ring Gauge)42
Peso oficial10.14 g
ConstrucciónTotalmente a mano
EstadoDescontinuado (1982)

Notas de cata y perfil de sabor

Aunque cada fumada puede variar según las condiciones de guarda, el Selección No.56 se recuerda por su carácter clásico y equilibrado. Al encenderlo, el primer tercio ofrecía notas de madera de cedro y un sutil toque de hierba seca, típico del tabaco cubano de esa era. A medida que avanza la fumada, el sabor evoluciona hacia tonos más terrosos con destellos de café tostado y un ligero picante en el retrogusto que despierta las papilas gustativas.

La segunda mitad del puro revela una complejidad notable. Aparecen matices de cuero añejo y nuez tostada, mientras que la cremosidad del humo suaviza el paso por la boca. La combustión, en un puro bien conservado, suele ser impecable, produciendo una ceniza gris clara que se sostiene con firmeza. Es una fumada que invita a la reflexión, ideal para quienes buscan la elegancia sin prisa de los habanos antiguos.

¿Con qué maridar el Don Alfredo Selección No.56?

Dada su extensión de más de seis pulgadas, este Coronas Grandes demanda tiempo y compañía adecuada. Los maridajes ideales respetan su perfil clásico sin opacarlo. Un café del Huila, con su acidez equilibrada y notas frutales, realza los matices del tabaco sin competir con él. Para quienes prefieren algo más fuerte, un ron Dictador de añejamiento prolongado complementa los tonos de cuero y madera del puro.

  • Café del Huila: resalta las notas de cedro y café tostado del primer tercio.
  • Ron añejo colombiano: los toques de caramelo y roble del ron dialogan con la cremosidad del humo.
  • Chocolate santandereano: una opción para los más atrevidos; el amargor del chocolate cacao potencia los matices terrosos del final.

¿Para quién es este puro?

El Don Alfredo Selección No.56 es, hoy en día, un puro para coleccionistas y conocedores con acceso a habanos añejos. Su estado de descontinuado lo convierte en una rareza que pocos pueden experimentar. Sin embargo, para quienes logren conseguir uno, representa una ventana al pasado: una oportunidad de probar cómo sabía Cuba hace más de cuatro décadas. No es una fumada para principiantes, sino para quienes ya han desarrollado su paladar y saben apreciar la historia detrás de cada bocanada.