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Cuaba Salomón II: historia, sabor y por qué es tan codiciado

2 min de lectura · 386 palabras

¿Qué es el Cuaba Salomón II?

El Cuaba Salomón II es una vitola figurado de 174 mm de largo y ring gauge 57, lanzada en 1999 como edición limitada de apenas 45 humidores con 45 puros cada uno. Este puro cubano representa la máxima expresión de la tradición de formatos torneados que Cuaba ha defendido desde su fundación, con una construcción manual que recupera la silueta victoriana de doble punta. Su rareza absoluta —solo existe un lote en la historia— lo convierte en objeto de culto para coleccionistas y una experiencia casi mítica para quien logra acceder a él.

Cuaba Salomón II

Historia del Cuaba Salomón II

Cuaba nació en 1996 como respuesta de Habanos S.A. a la demanda de puros con formatos figurados, una tradición que se había perdido en Cuba durante décadas. La marca eligió el nombre de un árbol cubano cuya madera aromática se usaba históricamente para encender tabaco, y desde su origen se especializó en vitolas torneadas que evocan la época dorada del habano.

El Salomón II llegó tres años después, en 1999, como parte de un programa de lanzamientos especiales cuyos detalles motivacionales nunca fueron documentados oficialmente. Lo que sí quedó claro fue su producción draconiana: 45 humidores de 45 puros, totalizando 2.025 unidades en todo el mundo. No hubo segunda edición, no hubo reposiciones. Cada humidor, con su acabado de madera noble y su sello de autenticidad, se convirtió inmediatamente en pieza de museo.

La elección del nombre "Salomón II" remite al Salomón original, una vitola mayor que Cuaba había popularizado, pero en este caso reducida a dimensiones más manejables sin perder la complejidad constructiva. La fabricación recayó en los torcedores más experimentados de la fábrica, capaces de dominar la técnica del doble figurado donde ambas puntas convergen hacia el centro en curva perfecta.

Cuaba Salomón II packaging

Notas de cata y perfil de sabor

Encender un Salomón II es un ritual que demanda paciencia. La punta torneada requiere corte preciso —preferiblemente con navaja de doble hoja— para liberar el tirado sin comprometer la estructura. Una vez prendido, la primera tercera entrega una entrada sorprendentemente suave para su calibre: notas de cedro recién cepillado y café tostado ligero que preparan el paladar sin agresividad.

El segundo tercio es donde el puro revela su verdadera complejidad. Aquí emergen matices de cuero curtido, tierra húmeda de vega cubana y un dulzor soterrado que recuerda a la panela de caña —ese punto de encuentro entre lo terroso y lo caramelizado que tanto aprecian los fumadores colombianos. La combustión, si la conservación ha sido adecuada, es impecable: ceniza firme de color gris claro que sostiene centímetros sin desprenderse.

La última tercera intensifica sin amargar. Aparecen registros de chocolate negro 70%, especias dulces de clavo y nuez moscada, y un retrogusto persistente que invita a dejar el puro descansar entre caladas. La duración supera cómodamente los 90 minutos, haciendo de esta fumada una experiencia de meditación obligatoria.

EspecificaciónValor
VitolaSalomón No. 2 (figurado)
Longitud174 mm (6⅞ pulgadas)
Ring gauge57
Peso oficial16.14 gramos
FortalezaMedia-alta
CapaCorojo cubano
Edición1999, limitada a 45 humidores
Cuaba Salomón II packaging

¿Con qué maridar el Cuaba Salomón II?

Dado su carácter de puro ceremonial, el maridaje debe estar a la altura. En Colombia contamos con opciones que dialogan excepcionalmente con su perfil:

  • Café del Huila, grano completo, tueste medio: Su acidez cítrica contenida y cuerpo sedoso complementan el inicio de madera y café tostado del Salomón II sin competir por el protagonismo.
  • Ron Dictador 20 años: La crianza en barricas de roble americano aporta vainilla, caramelo y ese punto de humo que conversa directamente con la evolución del puro hacia su tercera tercera.
  • Chocolate santandereano 65% cacao: El de Chocolates Santander, con su terrosidad característica, establece un puente perfecto con los matices de tierra y cuero del habano.
  • Aguardiente antioqueño añejo: Para quienes prefieren destilados nacionales, la versión envejecida en madera pierde el dulzor agresivo y gana complejidad que no opaca.

Evite bebidas con gas, cítricos agresivos o postres excesivamente dulces. Este puro requiere acompañantes que respeten su desarrollo pausado.

¿Para quién es este puro?

El Salomón II no es un puro de iniciación. Su formato figurado exige dominio en el corte y la combustión, y su evolución de sabores demanda atención plena. Está pensado para el aficionado con experiencia en habanos de formato complejo, aquel que ha fumado Cuaba Distinguidos o Salomones originales y comprende la particularidad de la marca.

También es, inevitablemente, un puro de coleccionista. Encontrar un Salomón II en condiciones óptimas de conservación —humidor original intacto, sellos de autenticidad presentes— requiere conexiones en el mercado secundario y presupuesto considerable. Los humidores completos, cuando aparecen en subastas, alcanzan cifras que superan con creces el valor de sus puros individuales sumados.

Si tiene la oportunidad de fumar uno, hágalo con la conciencia de que está consumiendo una pieza de historia. No habrá más. Cada Salomón II existente es, literalmente, irremplazable.