¿Qué es el Cuaba Cushion Humidor?
El Cuaba Cushion Humidor es una edición limitada de 2002 que reúne 10 puros figurados en una caja-humidor numerada, con solo 600 unidades producidas mundialmente. Cada humidor contiene cinco Distinguidos (cepo 52, 162 mm) y cinco Salomón, dos vitolas que representan la tradición de los puros torneados que casi desapareció de Cuba. Lanzado el 1 de enero de 2002, este release sigue siendo uno de los misterios más fascinantes del catálogo de Habanos, pues nunca se aclaró del todo la motivación exacta detrás de su creación.

Historia del Cuaba Cushion Humidor
Cuaba nació en 1996 como marca de rescate, cuando Habanos S.A. decidió revivir las vitolas figuradas que habían caído en desuso desde los años sesenta. El Cushion Humidor llegó seis años después, en un momento en que la marca aún consolidaba su identidad. Lo curioso es que este humidor no respondía a ningún aniversario corporativo ni celebración histórica evidente, lo que lo convierte en una pieza de colección cuya rareza trasciende su mera escasez numérica.
El nombre "Cushion" —almohada en inglés— alude probablemente al diseño del estuche, con formas redondeadas que evocan el confort doméstico. Sin embargo, para los coleccionistas serios, este humidor representa algo más: la única aparición oficial del Distinguidos bajo ese nombre, y la segunda vez que el formato Salomón emergía en la era moderna de Habanos, tras su debut como "Soberbios" en el Siglo XXI Humidor.

Las dos vitolas del humidor
| Vitola | Nombre de fábrica | Cepo | Longitud | Cantidad |
|---|---|---|---|---|
| Distinguidos | Romeo | 52 | 162 mm (6⅜") | 5 puros |
| Salomón | Salomón | 57 | 184 mm (7¼") | 5 puros |
El Distinguidos, conocido internamente como "Romeo", ofrece una construcción perfectamente torneada que exige habilidad manual extrema en el torcedor. El Salomón, por su parte, es una vitola doblemente compleja: ambos extremos se estrechan, requiriendo tres capas de tabaco de capote para mantener la estructura. Ambos formatos demandan tiempo de reposo considerable antes de revelar su verdadero carácter.

Notas de cata y perfil de sabor
Tras más de dos décadas de maduración, los puros del Cushion Humidor han desarrollado un perfil que pocos habaneros jóvenes pueden igualar. La capa oscura y aceitosa —típica de Cuaba— entrega una primera impresión de cuero curtido y cedro de closet viejo, ese aroma que solo adquieren los humidores familiares donde se ha guardado tabaco por generaciones.
En la fumada, el Distinguidos se comporta con elegancia media: entradas de café molido tostado, nuez moscada y una dulzura soterrada que recuerda al chocolate de mesa colombiano. El Salomón, por su mayor tamaño, desarrolla más complejidad: pimienta blanca en el arranque, evolución hacia miel de caña y un final terroso con notas de humus de bosque húmedo. La fortaleza se sitúa en el rango medio-alto, nunca agresiva pero con presencia suficiente para exigir atención.

El punto de corte y la combustión
Los figurados exigen respeto en el corte: la cabeza torneada requiere abrirse con cuidado para no desmoronarse, y la primera chupada debe ser suave, casi ceremonial. Una vez encendido, la combustión tiende a ser irregular en los primeros centímetros —normal en vitolas de esta geometría— hasta que el puro "encuentra su centro" y avanza con ceniza compacta de color gris plata.

¿Con qué maridar el Cuaba Cushion Humidor?
Para el Distinguidos, propongo un café del Huila en grano, tostado medio, preparado en prensa francesa. La acidez cítrica típica de esa región —naranja y panela— dialoga bien con las notas especiadas del puro. Si prefiere destilados, el ron Dictador 20 años, con su paso por barricas de bourbon, amplifica el carácter dulce y amaderado sin competir por protagonismo.
El Salomón, más imponente, aguanta un chocolate santandereano al 70% de cacao, preferiblemente de la línea artesanal que todavía conserva las notas de frutos secos. La combinación de amargor y grasa del cacao realza la cremosidad del humo en la boca. Para quienes buscan experiencia completa, un espresso ristretto de café caturra del Tolima funciona como "reset" entre tercios, limpiando el paladar sin apagar el disfrute.

¿Para quién es este puro?
El Cuaba Cushion Humidor no es para el fumador ocasional ni para quien busca una experiencia rápida. Es para el coleccionista que entiende que poseer uno de estos 600 humidores implica custodia histórica, no simple acumulación. Es para el aficionado que ha desarrollado paciencia suficiente para dejar reposar un puro veinte años antes de encenderlo, y que encuentra placer en la anticipación misma.
También es para quien valora la artesanía en extinción: cada figurado representa horas de trabajo de torcedores cuya formación toma años y cuyo oficio se transmite de generación en generación. Fumar un Distinguidos o un Salomón de este humidor es participar de una cadena que une a los torcedores cubanos de 2002 con los maestros de principios del siglo XX, cuando todas las vitolas eran figuradas por necesidad, no por elegancia.
Si encuentra uno de estos humidores en alguna subasta o colección privada, examine la numeración, la integridad de la caja y el estado de conservación. Los 600 originales son piezas de museo que, paradójicamente, mejoran con el uso —siempre que ese uso sea el de una sola fumada, lenta y consciente, en alguna noche que merezca ser recordada.